By Joan Spínola -FOTORETOC-

By Joan Spínola -FOTORETOC-

Villa de Guadalcanal.- Dió el Sr. Rey D. Fernando a Guadalcanal a la Orden de Santiago , e las demás tierras de la conquista, e de entonces tomó por arma una teja o canal, e dos espadas a los lados como así hoy las usa.



sábado, 29 de mayo de 2010

SPÍNOLA Y DE LA CUEVA



Ángel Antonio Spínola y de la Cueva *Madrid 30/01/1729 + Madrid 1789






Tal vez fue el último Comendador de Guadalcanal, ya que en 1786 el rey Carlos III, reorganizó el ejercito y las ordenes militares, dotándolos de ordenanzas, modernizó la sociedad y empezó a delimitar los poderes feudales, eclesiásticos y de las ordenes militares, después de este comendador no he encontrado en los archivos consultados del Archivo Histórico Nacional, apartado Órdenes Militares otra referencia más reciente.

Ángel Antonio Spínola y de la Cueva murió sin sucesión directa, era hijo de Ambrosio Spínola y de la Cerda, nacido en Milán, Duque de Sesto, Marqués de los Balbases, Gentilhombre de Cámara de S.M. con ejercicio, Caballerizo Mayor de la Reina, Caballero del Tisón de Oro y de San Genaro y caballero de la Orden de Santiago (Exp. 1372), se casó en 1717 con su prima hermana Ana Catalina de la Cueva y de la Cerda, descendiente directa de Baltasar de la Cueva y Enríquez de Cabrera (XX Virrey de Perú), de cuyo matrimonio nacieron tres hijos, Joaquín, María Dominga y Ángel Antonio Spínola y de la Cueva.

Ángel Antonio fue una persona muy cercana a la Corte de Carlos III, fue nombrado sucesor de su padre en el cargo de Gentilhombre de cámara con ejercicio (persona de distinción que acompaña al rey en la cámara cuando sale), en 1779 fue distinguido como Caballero de la Orden de Carlos III (Exp.2477) y Caballero de la Orden de Santiago..

Tomó parte activa en la reorganización del ejército por mandato del rey, en el impulso del comercio colonial formando compañías, como la de Filipinas y la liberalización del comercio con el continente americano, con el grado de teniente general de los reales Ejércitos.

Igualmente fue nombrado Comendador de Guadalcanal en el año 1770 cuando contaba con algo más de 30 años de edad, encargado por su majestad de liquidar casas, viñas, fincas y otras pertenencias y enseres en esta Villa y Encomienda.

En cuanto al titulo nobiliario de Marqués de Montevelo, armas: en campo de oro una faja jaquelada en tres órdenes de plata y gules, sosteniendo una espina de gules puesta en palo, este título no se encuentra entre los de Castilla y sería de mayor probabilidad que fuese de procedencia Italiana y le viniese por sucesión de familia paterna cuyos antecesores procedían de esa nación, se ha encontrado un titulo semejante en Italia (Marqués de Montebello).

Fuentes.- Archivo Histórico Nacional, Edición “La Casa de Spínola 900 años de su creación”, Listado de Grandes de España y autor.

Rafael Candelario Repisa

miércoles, 26 de mayo de 2010

EL TANTO POR CIENTO



LITERATO LÓPEZ DE AYALA

Un día caminando por el Casco  Viejo de Teruel, ciudad en la que resido, me llamó la atención el nombre de una pequeña calle, "Literato López de Ayala”, yo sospechaba que era el primer Guadalcanalense que desembarcó en ésta lejana y bonita ciudad, al ver esta calle pensé que alguien se me había adelantado y que algún sentido tendría que a nuestro ilustre paisano le dedicaran una calle.
Me fui al archivo municipal y después de dos días leyendo actas y cambios de nomenclaturas de calles desde último tercio del siglo XIX, no encontré nada en relación con el evento, pero como la curiosidad humana es superior a la dificultad que se le presente, me fui al archivo del Centro de Estudios Turolenses y allí después de mucha paciencia encontré el principio del hilo que me llevaría a saciar parte de mi curiosidad. En una publicación del año 1862 que se llamaba "MISCELEA TUROLENSE"' (1),  encontré un artículo que citaba al escritor y que reproduzco en parte:
..."El pasado Domingo día del Señor 25, verificose eI estreno en el Circulo Agrícola y Mercantil de nuestra ciudad la obra dramática "El Tanto por Ciento" del insigne literato y político D. Adelardo López de Ayala, asistiendo su autor procedente de la Villa y Corte, acompañado por eI ilustre Licenciado D.Juan Eugenio Hartzenbuch, apreciado en nuestra ciudad por su obra "Los Amantes de Teruel" y la compañía de actores del Teatro Circo de Madrid"...
...El éxito de critica fue laudable (2) (De la larga y tediosa  evocación, ya que al representarse en el Circulo no pudieron coadyuvar (3) con sus desposadas, manifestaron en principio expectación, posteriormente tedio y terminaron aquellos robustos mortales pataleando y abandonando el salón antes de terminar, siendo suspendida), pero los verdaderamente críticos, es decir los pocos individuos varones que asistieron a las dos siguientes representaciones por la ausencia total de concurrentes..."
Anteriormente y en la misma publicación aparece un articulo de D. Adelardo que fue publicado en el periódico “El Padre Cobos" de Madrid, del que Ayala formaba parte de la redacción y que por su rica prosa y similitud con el pensar aragonés, fue muy aplaudido en las largas lecturas en voz alta que se celebraban en el Circulo Agrícola y Mercantil por los jóvenes que hacían provechos para entrar de socios eméritos en tan distinguido Ateneo.
En éste articulo hay una frase reseñada y analizada:
..."Tres sesiones de Caballería del Ejército, pertenecientes al escuadrón de Bailén, han salido en desbandada por los campos de Aragón, relinchando con toda fuerza ¡Viva el Rey.!
Tal vez esos mismos caballos relincharan no ha mucho en los campos de Vicálvaro (Madrid) gritando: ¡Viva la Libertad!."
Está visto que la raza caballar preside la dirección de los negocios públicos de España, pues: "Nos legislan las Cortes Contribuyentes, nos gobierna O'Donnell.."
Este párrafo sacado de contexto y no conociendo el poder legislativo de la época, no tendría mucho sentido, pero en el análisis que hace el periodista que examina el escrito, manifiesta el descontento que en el año 1855 había en gran parte de España con el gobierno que presidía la nación en la Villa y Corte a espaldas del resto del Estado, con una monarquía caduca y un político y militar como O'Donnell, presidente manipulador y que era protagonista de tramas, manifiestos y pronunciamientos (como el alzamiento de las tropas en Vicálvaro, que pasó a la historia como "La Vicalvarada del 54".
Culmina éste análisis del artículo el periodista local con la siguiente frase:
... Existe en Madrid un grupo de intelectuales, entre los que se encuentra el literato López de Ayala, el poeta García Gutiérrez, el licenciado Hartzenbush y un nutrido grupo de ilustres hombres públicos como Ortiz de Pinedo que con sus criticas, escritos y pensamientos nos transmiten al provinciano los cauces por los que deberían ir la nación y el angosto camino que llevamos y que no nos conduce a ninguna parte..."
La verdad es que mi indagación no ha llegado a mas, pues no he encontrado otra conexión entre Teruel y el literato y político, pero el Secretario del Ayuntamiento me encontró el origen del nombre de la calle que se ha mantenido desde principio de siglos hasta nuestros días, que según recoge un acta del citado Ayuntamiento del 12 de Febrero de 1907, en su punto tercero dice: "Se da por aprobado el cambio de denominación de las siguientes calles.... ( 8ª.- Dispongo.- La calle "Del Pozo Chico" pasará a llamarse "Literato López de Ayala)". Con el pasar de los años y los cambios de gobiernos, repúblicas, dictaduras y democrácias pocos nombres de calles han resistido tantos años en cualquier pueblo o ciudad de España, pero aquí tenemos que una parte de nuestra patria chica si ha sobrevivido y está adosada sobre la pared del viejo Caserón de Doña Blanca de la Ciudad de Teruel.

(1).- Miscelea = publicación que se componía de textos críticos y artículos diversos.
(2).-Laudable = adjetivo muy utilizado en la época como alabanza o notoriedad
(3).- Coadyuvar = palabra poco utilizada en la actualidad sustituida por asistir.

Rafael Candelario Repisa
Revista de Feria 2004

sábado, 22 de mayo de 2010

CARTAS A UN AMIGO




POEMAS DESDE LA CARCEL

Dietrich Bonhoeffer nació en Breslau (Alemania) en el año 1906, participó activamente en la resistencia contra Hitler, fue encarcelado en 1943 y ejecutado en abril de 1945.
En este mes se cumplen los 65 años de su fallecimiento.


 
Carta primera.- ESTACIONES EN EL CAMINO HACIA LA LIBERTAD
Disciplina.-

Si sales en busca de libertad, aprende ante todo
la disciplina de tus sentidos y de tu alma, para que tus deseos
y tus miembros no te arrastren sin descanso de aquí para allá.
Castos sean tu espíritu y tu cuerpo, a ti sumisos del todo
y obedientes, para ir en busca de la meta propuesta.
Nadie sondea el misterio de la libertad, a no ser por medio de la disciplina.
Acción.-
No hay que hacer y osar lo arbitrario, sino lo justo;
no hay que flotar en lo posible, sino emprender con valor lo real;
pues la libertad no está en el torrente de los pensamientos, sino en la acción.
Sal de la vacilación angustiosa
y afronta la tempestad de los acontecimientos,
llevado tan sólo por la ley de Dios y por tu fe,
y la libertad acogerá con júbilo tu espíritu.
Sufrimiento.-¡Maravillosa transformación! Tus manos fuertes, activas,
atadas están. Impotente, solitario, ves el fin de tus actos.
Mas tomas aliento y, tranquilo y confiado,
entregas lo justo a manos más fuertes y quedas aliviado.
Sólo un instante rozaste feliz la libertad,
luego la entregaste a Dios, para que Él la perfeccione maravillosamente.
Muerte.-
Ven ya, fiesta suprema en el camino hacia la eterna libertad;
muerte, abate las molestas cadenas y murallas
de nuestro cuerpo mortal y de nuestra cegada alma,
para que por fin podamos contemplar lo que aquí nos está velado.
Libertad: te hemos buscado largo tiempo en la disciplina, la acción y el sufrimiento.
Moribundos ya, te reconocemos en la faz de Dios.

Hoy, por la mañana temprano, me he dado cuenta de que debo rehacer por completo estos versos. Sin embargo, te los envío tal como están. ¡Al fin y al cabo, no soy poeta!
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Carta decimomona.- ¿QUIÉN SOY YO?

¿Quién soy yo? Me dicen a menudo
que salía del encierro de mi celda
sereno, alegre, con firmeza,
cual hacendado de su rural vivienda.
¿Quién soy yo? Me dicen a menudo
cuando hablaba a mis guardianes
libre y amigable, claramente,
como si fuese yo quien diera las órdenes.

¿Quién soy yo? También me dicen
que soportaba los días de infortunio
tranquilo, sonriente, dignamente,
como acostumbrado a ganar siempre.

Pero ¿soy realmente lo que otros dicen que soy?
¿O soy solamente lo que yo mismo conozco de mí,
inquieto y anhelante y enfermo, cual pájaro enjaulado,
luchando por respirar, como si unas manos
me oprimieran la garganta,
suspirando por los colores, las flores, el canto de los pájaros,

sediento de palabras cariñosas, de compañía,
moviéndome agitado, a la espera de grandes acontecimientos,
temblando impotente por amigos infinitamente alejados,
cansado y vacío al orar, al pensar, al actuar,
débil y presto a despedirme de todo?

¿Quién soy yo? ¿Éste o el otro?
¿Soy una persona un día y otra al siguiente?
¿Soy las dos al mismo tiempo? ¿Soy un hipócrita ante otros
y ante mí mismo un infortunado y despreciable cobarde?
¿O hay algo aún en mí, parecido a un ejército vencido
que huye desordenado de una victoria ya alcanzada?
¿Quién soy yo? De mí se burlan estas solitarias preguntas mías.

Quienquiera que yo sea, tú lo sabes, oh Dios, soy tuyo."

Fragmentos del libro Resistencia y Sumisión (Cartas y apuntes desde el cautiverio)

A mi bisabuelo Enrique Collado, que fue compañero del Sr. Bonhoeffer en el campo de concentración de Sachsenhasen.

Recopilado por.- Javier Gómez Collado (La Fragua del Pensamiento)

miércoles, 19 de mayo de 2010

DESTIERRO EN GALERAS


DON FRANCISCO RODRÍGUEZ ¿*Guadalcanal 1508 + Ciudad de México 1559?

Después de muchas páginas de enciclopedias, diccionarios y libros especializados, he conseguido seguir la pista y recopilar alguna información sobre este ilustre paisano de Guadalcanal.
Su nacimiento se sitúa en esta villa sobre el año 1508, su segundo apellido parece que era Guzmán o Cortés, sobre esto hay varias anotaciones que difieren unas de otras dependiendo de las fuentes consultadas, era hijo de Joan Rodríguez de Burgos, notable de la villa y su madre procedía del Castillo de Reina, su nombre y apellidos no se describen.
Francisco Rodríguez fue condenado a galeras en el año 1533, por una cuestión  de honor que terminó en delito de sangre y fletado para redimir su sentencia junto a un grupo de españoles y portugueses rumbo a Nueva España, fue embarcado en ese mismo año en un Galeón de Manila (así era el nombre con el que se conocían las naves españolas que cruzaban el Pacífico en dirección al nuevo mundo, una o dos veces por año), en el puerto de Palos de Moguer (Huelva).
En esta travesía conoció al franciscano Fray Alonso de Herrera, que enseguida se fijó en la intachable conducta y en su culto a la Santísima Virgen, hecho este que le redimió de sus trabajos forzados en galeras antes de llegar el Galeón a su destino, convirtiéndose el franciscano en su valedor y protector.
Francisco Rodríguez se estableció en la Ciudad de México, en Nueva España, allí en el día del Señor del domingo 16 de Junio de 1538, festividad de la Santísima Trinidad, se reunieron un grupo de hombres de buena voluntad con Fray Alonso de Herrera, encabezados por Francisco Vázquez de Coronado, y entre los que se encontraban Cristóbal de Cisneros, Lope de Sarmiento, Juan de Cuellar, Baltazar Palacios y Francisco Rodríguez, con la idea de formar una cofradía o hermandad que se encargada de la caridad y del cuidado de los enfermos.
En esta reunión se fundó la cofradía del Santísimo Sacramento y la Caridad, y nombraron como sede la Capilla de la Cena en la Catedral de la Ciudad de México, estos hombres guerreros, conquistadores y en su mayoría crueles en un momento histórico para el Imperio Español, decidieron hacer un paréntesis en sus azarosas vidas para honrar a su Dios y hacer el bien a aquellos pobres indígenas que ellos mataban, utilizaban y saqueaban.
Este grupo de pro-hombres acostumbrados a actuar por impulso y rapidez en sus azarosas vidas, constituyeron aquel mismo día la cofradía, dotándola de ordenanzas propias que les facultaban para empezar inmediatamente con sus obras, empezando a admitir  nuevos cobrades hombres y lo que más destacaba por aquella época, cofrades mujeres, todos ellos aportaron gran cantidad de dinero y herencias que hicieron de ella una cofradía de gran capacidad económica, para ejecutar “obras pías” o lo que en la actualidad se llamaría obras sociales.
Las ordenanzas se fueron modificando en fechas posteriores de acuerdo con las necesidades que se iban detectando, entre ellas fueron aprobadas nuevas reglas, una de las cuales, nombraba como único gobierno a un rector, seis diputados y dos mayordomos, otra era la que imponía acompañar al vicario con el Santísimo Sacramento que salía desde la citada Capilla de la Cena de la Catedral a la casa de los enfermos terminales a un grupo de hombres y mujeres con velas que se turnaban día y noche a la casa de los moribundos, hasta que el individuo pasaba a la categoría de finado.
Parece ser que nuestro ilustre paisano adquirió la categoría notable de rector dentro de la cofradía, negándose a partir hacia nuevas aventuras desde aquella fecha de Junio de 1538, y emprender nuevas correrías conquistadoras, matanzas y de saqueo, consagrando sus esfuerzos en cuerpo y alma a la obra, falleciendo en Ciudad de México sobre el año de 1559, víctima de una infección desconocida, posiblemente heredada de algún enfermo a los que atendía y está enterrado en un destacado lugar de la Capilla de La Cena de la Catedral de México.
Este hecho tampoco se puede asegurar, ya que si bien la documentación de la cofradía así lo atestigua, no se ha encontrado ningún nicho ni placa que lo certifiquen.

Fuentes.- Diccionario Autobiográfico de Conquistadores y pobladores de Nueva España,  AGNM Ramo en su libro Cofradías y Archicofradías (Copia de la Fundación de la Ilustre Archicofradía del Santísimo Sacramento y la Caridad),  Josefina Muriel en su libro cofradías y conventos en Nueva España y autor.

Rafael Candelario Repisa

sábado, 15 de mayo de 2010

UNA VISITA A GUADALCANAL





SI LO CONOCES, VUELVES


Al norte, la Sierra del Viento y Llerena. Al sur, la Sierra del Agua y Cazalla de la Sierra. En medio, Guadalcanal, un pueblo sevillano que fue extremeño hasta hace 175 años y aún hoy mantiene la querencia por la región de quien dependió durante seis siglos. Guadalcanal tiene, redondeando, 3.000 habitantes y queda a 110 kilómetros de Sevilla y a 120 de Badajoz. Sus vecinos sesean con gracia y discuten con salero.
Discuten, por ejemplo, sobre cuál es la mejor ruta para ir a Sevilla. La diatriba tiene lugar en la farmacia del pueblo. Participan señoras, mocitas y caballeros. Al final, hay consenso: lo mejor es volver a Extremadura y desde Llerena, a través de Pallares, coger la autovía en Monesterio.
Hasta en eso, en las comunicaciones, se sienten extremeños. Y es que la carretera a Sevilla por Cazalla es de las que marean y la de Alanís está en obras, mientras que la de Llerena es cómoda y bien asfaltada. De hecho, está previsto abrir una línea de autobús Guadalcanal-Llerena que, aseguran, tendrá mucho éxito porque es en la villa extremeña donde hacen las compras y se divierten.
En Guadalcanal se está bien. A casi 700 metros de altitud, en las noches de verano refresca, aunque los turistas, más que de veraneo vienen de caza. Y la razón se comprende porque acabamos de coger la carreterita que lleva a la ermita de la Virgen de Guaditoca y a lo largo de los ocho kilómetros de trayecto nos salen al paso 27 perdices corriendo despavoridas y cuatro conejos alocados.
Vamos a la ermita porque tiene mucho que ver con Extremadura. Es una construcción blanca y sencilla, como casi todas las ermitas, pero tiene la particularidad de encontrarse a un paso de la frontera regional, de contar con hermandades históricas en los pueblos pacenses de Berlanga, Ahillones, Valverde de Llerena y Azuaga y, sobre todo, de haber sido sede, hasta 1792, de una feria de ganado de tres días a la que acudían ganaderos llegados desde 73 pueblos extremeños, algunos de ellos tan alejados como los cacereños Cañaveral y Torremocha. En 1792, se solicitó a la Audiencia Territorial de Cáceres el traslado de la feria al pueblo y en pocos años desapareció.

Audiencia de Cáceres
El permiso del traslado que acabó con la feria lo concedió la Real Audiencia cacereña porque Guadalcanal dependió en lo civil y en lo eclesiástico de Extremadura hasta la división provincial de 1833 de Javier de Burgos, que se llevó el pueblo a la provincia de Sevilla. Un grupo de pastores originarios de Guadalcanal habían fundado siglos atrás una aldea llamada Malcocinado que a mediados del siglo XIX, convertida ya en pueblo, pasó a pertenecer a Badajoz.
En Malcocinado nació Valentín González El Campesino, famoso militar republicano. Y en Guadalcanal han nacido y vivido diversos personajes famosos. El más reciente es el músico Vicente Amigo y el más conocido en Extremadura, el dramaturgo Adelardo López de Ayala, que da nombre al histórico teatro de Badajoz. La verdad es que la relación de López de Ayala con Extremadura no fue demasiado estrecha (estudió y escribió en Sevilla), pero al prestar su nombre, consiguió la popularidad.
Más 'extremeño' es el Niño Jesús Bellotero. El nombre puede parecer irreverente pero tiene muy respetables orígenes populares. Este Niño Bellotero está en la ermita de la Virgen de Guaditoca y tiene la particularidad de que cuando la patrona se va a Guadalcanal de veraneo, entre abril y septiembre, el niño se emancipa y pasa el verano en Valverde de Llerena.
Pero sigamos con el famoseo guadalcanalense porque en el pueblo vivió y sobre él escribe en columnas y novelas el muy leído Antonio Burgos. De aquí era el líder anarquista Pedro Vallina y marqués de Guadalcanal fue nombrado por el Rey Juan Carlos el pasado mes de julio Antonio Fontán, primer presidente del Senado de la democracia, que posee tierras a dos kilómetros del pueblo.
En 'Rinconete y Cortadillo' escribe Cervantes sobre el famoso vino de Guadalcanal, del que no quedan vestigios, y quién no conoce la isla y la batalla de Guadalcanal, en el Pacífico, que fue descubierta en 1567 y bautizada así por Pedro Ortega Valencia, un vecino del pueblo al que en aquellas fechas se podría considerar conquistador extremeño.
Paseando por Guadalcanal llegamos a su Plaza Mayor. En el centro, un busto de López de Ayala, cuya casa natal está muy cerca, en el número 10 de la calle de su nombre. Eso sí, la casa parece en obras y está bastante deteriorada. En la plaza está también la Peña Bética Don Manué, que compite en gracia con una discoteca muy medicinal: Urbasón.
En el bar Silvia, Fali despacha y a la puerta, dos vecinos toman la sombra y reconocen que algo extremeños sí que se sienten. «Nos casamos con extremeñas, vamos allí de compras y desde siempre nos hemos llevado bien», comenta Manué, que no tiene peña, pero sí memoria: «Me acuerdo de antes, cuando las carreteras eran muy malas. Entonces cogíamos mucho el tren para ir a Llerena».
El tren de ahora es lo malo y la carretera a Llerena, lo bueno. Pasan dos convoyes cada día camino de Sevilla, pero renquean tanto que esta ruta se está convirtiendo en testimonial mientras no se mejore. «Aquí preferimos coger el autobús para ir a Sevilla», aclara Manué y especifica que hay tres servicios diarios.
Guadalcanal y Llerena tienen la única escuela taller interregional de España, dependiente de las dos diputaciones. También se celebra una feria de muestras interautonómica de la Sierra Norte sevillana y la Campiña Sur pacense, dos comarcas de desarrollo y demografía semejantes: 15 y 12 habitantes por kilómetro cuadrados respectivamente, aunque la Sierra Norte incluye cuatro pueblos (Gerena, Guillena, Aznalcóllar y Castilblanco de los Arroyos) muy cercanos a Sevilla y muy poblados que poco tienen que ver con la Sierra Norte.
Guadalcanal fue fundado por los íberos y fue árabe, como su nombre indica, hasta que en 1241 fue reconquistada por los caballeros de la Orden de Santiago. Pasando el tiempo, tendría como alcalde a uno de los extremeños más identitarios: el abogado y escritor Luis Chamizo, autor de la 'biblia' popular del habla extremeña: 'El miajón de los castúos'. Nacido en Guareña en 1894, a los 27 años llegó a Guadalcanal, donde conoció a Virtudes Cordo, con quien se casó y tuvo cinco hijas. El 7 de abril de 1924 fue elegido alcalde de este pueblo, que hoy es, sin duda, el más extremeño de los andaluces.

Publicado en Hoy.es el 21/09/2008

Gracias a este artículo visité Guadalcanal en Abril y me encantó, sus gentes, sus monumentos, su Semana Santa…
Enviado por.- M.A. Matas (Badajoz)

miércoles, 12 de mayo de 2010

GUADALCANAL 1820





EL CONVENTO DE SAN FRANCISCO
En varias revistas de Feria he escrito estos años atrás sobre el Cementerio de San Francisco, de cuándo se empezó a construir el mismo, del año de su primer enterramiento, del nombre de la persona que fue enterrada la primera, etc., etc., pero nunca se ha escrito nada, que yo sepa, sobre el antiguo Convento de San Francisco.
Hemos oído hablar a nuestros mayores de que existió un convento de franciscanos en el lugar o cerca de donde está ubicado el camposanto de hoy, pero nadie ha dado pelos y señales de tal convento.
Y no cabe ninguna duda de que estuvo allí, ¿Dónde? ¿En qué sitio? ¿De cuándo databa? ¿Cuándo se deshizo la Comunidad? Todas estas interrogantes me las he hecho yo, y por mucho que he indagado no he podido dar con una respuesta a mis preguntas. Varias veces he estado allí por los alrededores del cementerio, buscando un indicio de un antiguo muro, de unos cimientos, o de algo que me indicara donde estuvo el convento. Nada de nada. Sólo he podido ver las conducciones del agua en las huertas cercanas o colindantes, y allí, sí. Allí se ve la mano de los monjes, en la forma de canalizar las aguas se ve que fue obra de ellos.
Pero nada más.
No obstante, allí hubo, existió, un convento de frailes franciscanos, porque ha venido a mis manos un documento que no da lugar a dudas de ningún género; de su existencia, en una fecha aún no muy lejana, 1820. ciento sesenta años no es tanto tiempo para haber desparecido todo indicio de la existencia de la fábrica o edificio de la Comunidad. Sólo se me ocurre que el cementerio de hoy está construido en el mismo lugar donde estuvo la edificación conventual, y esa, quizá, será la razón de que no se encuentre ningún vestigio del mismo.
Pero el convento existió y aquí está la prueba exacta.
Copia del documento a que antes hago mención:
"Villa de Guadalcanal, Provincia de Extremadura, Partido de Llerena. Convento titulado de Nuestra Sra. de la Piedad de Religiosos Franciscanos observantes de la provincia de los Angeles, extramuros de esta villa distante de ella o su población como cuatrocientos pasos. Nota de todos los religiosos que existen en este convento en este día seis de Diciembre del corriente año y ora de las diez de la mañana que con la individualidad que contiene la circular del señor Jefe político de diez y nueve de noviembre próximo pasado, señalado con el núm. 311, a saber: El R. P. Guardián Fray Juan Antonio Juárez, sacerdote natural de la Ciudad de Xejez de los Cavalleros, de edad, de treinta y cinco años. Profesó en el convento de Santa María de los Angeles. Fray José Rubio, sacerdote natural de la villa de Torremejía, de edad de sesenta años, profesó en el convento de San Antonio de la Ciudad de Sevilla, perteneciente a otra provincia. Fray Juan de la Cruz Arellano, sacerdote natural de la villa de Monterrubio, partido de la Serena, de edad de cincuenta y un años, profesó en el convento de Santa María de los Angeles de esta provincia Fray Juan Blanco natural de la villa de Berlanga, de edad de cincuenta y tres años, profesó en el convento referido de Santa María de los Angeles. Fray Juan Naranjo, sacerdote natural de la villa de Cazalla de la Sierra, de edad de cincuenta y dos años, profesó en el convento de la Puebla de Alcocer de repetida provincia. Fray José Arellano, natural de la villa de Monterrubio, cincuenta años de edad procedente del convento de la villa de Jarandilla de la misma de cincuenta años, profesó en el convento de otra provincia. Fray Tomás Velasco, sacerdote natural de la villa de Fuente Obejuna, de edad quarenta y quatro años. Profesó en el convento de Santa María de los Angeles. Fray José Galán, sacerdote natural de Torremilano, de edad de quarenta y seis años, profesó en citado convento de la Puebla de Alcocer de otra provincia, ausente por ahora con licencia de su prelado en el citado pueblo de su naturaleza. Fray Tadeo Marques, sacerdote natural de la villa de Azuaga, de edad de quarenta y dos años, profesó en convento de San Antonio de Sevilla, residente en dicha villa de Azuaga (una frase que no se entiende) de la Aldea de los Rubios, pedánea de la Granja de Torrehermosa y presente en este acto como individuo de la comunidad. Fray Juan Ramírez, sacerdote natural de la villa de Velalcázar, de edad de quarenta y cinco años, profesó en dicho convento de la Puebla de Alcocer de la misma provincia. Fray Ignacio Cavallero, sacerdote natural de la villa de Fuente Obejuna, de edad quarenta y un años, profesó en dicho convento de Santa María de los Angeles y ausente en e] pueblo de Pozo Blanco con el motivo de la caridad de la muerte de un hermano suyo. Fray José Cordo, sacerdote natural de la villa de Guadalcanal, de edad de treinta y quatro años, profesó en dicho convento de Santa María de los Angeles de referida provincia. Fray Ramón Navarro, sacerdote natural de Fuenlabrada de los Montes, de edad de treinta y dos años, profesó en el explicado convento de la Puebla de Alcocer. Fray Antonio Machado, religioso lego natural de la villa Hinojosa de Córdoba, de edad quarenta y cinco años, profesó en Jarandilla de la citada provincia. Fray José Delso, religioso lego de la villa de Peñaflor, de edad de sesenta y tres años, profesó en el convento de San Antonio de Sevilla de otra provincia. En cuya conformidad se concluyó este acto o nota que firmó el señor Alcalde de primer voto constitucional con el prelado de esta Comunidad, sin perjuicio de unir a ella la certificación que presa el artículo quarto de dicha circular con las cualidades y circunstancias que prescrive y a presencia de la misma comunidad en Guadalcanal en citado convento el día N de 1820 de que yo el Secretario doy fe. (Contiene el original las firmas dicho Sr. Alcalde, R. P. Guardián y la mí el Secretario Guerrero)”.
Como veis, no puede haber una prueba tan palpable de que el convento fue un hecho, y con este documento vengo a despejar las dudas sobre su existencia. Una lástima no poder encontrar datos sobre la fecha de su fundación y tampoco de su disolución, aunque esta última tuvo que ocurrir entre los años 1821 a 1850, que después de esta fecha no pudo ser porque ya se iniciaron las obras del cementerio. Si algún día la fortuna me premiara con el hallazgo de más datos sobre todo esto, estas cosas tan nuestras sin duda que lo darla a conocer a nuestros convecinos y naturales de esta villa y mientras tanto y hasta otra ocasión saluda,Leopoldo Tena

Revista de feria de 1981

domingo, 9 de mayo de 2010

EN LA FRAGUA DE LA CALLEJA


MATARRIÑA



Los motes son, sobre todo en los pueblos, una forma de identificar no sólo a una persona, sino a toda su parentela. Se heredan de generación en generación, de tal manera que se llega incluso a obviar el verdadero nombre del "sobrenombrado" porque, sencillamente, por ese nombre nadie lo conoce.
Siempre me ha gustado conocer el origen de los motes que más me llamaban la atención, pero, sin duda y con diferencia, la historia que más me gusta es la del mote de mi familia.
A Guadalcanal (Sevilla) en 1927, procedente de Berlanga (Badajoz) y con apenas veinte años, llegó Antonio Guzmán Montano. Aprendió el oficio y se convirtió en el herrero del pueblo; y a principios de los años 30 se casó con una mujer alta y guapa, Olvido Arcos Bernabé. Durante la guerra tuvieron tres hijos, una niña y unos gemelos, los tres murieron. Él fue conductor de ambulancia durante la contienda, y a su regreso, con la guerra terminada y una dura posguerra por delante, tuvieron cuatro hijos más: Carmela, Antonia, Avelina y José Mª.
El abuelo era, como digo, el herrero de Guadalcanal. La fragua era, además de su lugar de trabajo, un punto de encuentro para los hombres del pueblo, que iban allí diariamente a verlo trabajar y charlar con él.
Un día, dos de ellos tuvieron una disputa, a lo que el abuelo protestó:
- ¿Aquí a qué se viene, a batir los hierros o a batir las riñas?
Desde aquel día, cuando los hombres del pueblo iban a ver al maestro herrero, no iban a la fragua:
- ¿Ande vá?- Ande baten las riñas
...
- Ande Baterriña.
...
- Ande Matarriña
.

Y desde entonces, aquella era la fragua de Matarriña. Y toda su descendencia fuimos Matarriñas:
- ¿Tú qué ere de Matarriña?- ¡Tú ere la nieta der Matarriña!- ¡Aaaah, tú ere Matarriña!
Y si distinguen entre abuelo y padre aún afinan más:
- Tú ere la hija der Mata.- Aro, tú ere la Mata chica.
Pues eso,

Matarriña.

Espero que no se moleste Olvido Gumán , la hija de mi amigo "El Mata" por haber insertado este pequeño articulo sin su permiso.

RAFAEL CANDELARIO REPISA

viernes, 7 de mayo de 2010

CON EL DEBIDO RESPETO, SEÑOR




Whuzland, Mayo 2010

Estimado Sr. español:

Señor, permitidme que desde la perspectiva que me permite mi condición de Whuzlanlés, subidito de un pequeño país africano en el que carecemos de algo tan básico como servicios médicos, agua en nuestras casas, luz y otros servicios elementales os exponga como os veo, señor, a vos y a vuestros compatriotas.
Se que sois sedentarios y que amáis la botánica a tal punto que deseáis ser como los árboles, en efecto, aspiráis, señor, a nacer, crecer, reproduciros y morir en el mismo lugar, no os gusta en absoluto moveros, vivís enraizados en vuestro terruño en un alarde tanto de querencia al terreno como de una escasa capacidad para la aventura, y cuando viajáis preferís hacerlo en vuestros lujosos coches, o vuestro tren y líneas aéreas subvencionadas por el gobierno…., nosotros señor, ya sabéis a pie por el desierto o en patera.
Hecho este que resulta extraño habida cuenta vuestra pertenencia a un país que tanto explorador dio a la historia y que ahora vuestros congéneres descubridores de la ciencia de la democracia sólo visitáis las colonias para cumbres políticas inútiles, claro que el temple y la raza de aquellos hombres de antaño distan muchos de los actuales, Vds. Con el debido respeto, señor, son egoístas, chovinistas y prepotentes.
Claro que en nuestro caso, el hambre, el sufrimiento y otros factores, templan el cuerpo y el alma, el hartazgo y el placer los enervan en la opulencia, en su caso, no está mal si no fuera porque lo que demandáis, señor, trabajo poco y bienestar mucho, no lo entiendo, decidme, señor, ¿vuestros compatriotas pretenden encontrarlo a la puerta de casa, al doblar la esquina?,
Ciudadanos de toda África, Europa del Este y Sudamérica llegan a vuestro país en busca de empleo, nosotros en patera, los otros pagando a mafias tres veces más el importe del billete, y vuestros españoles, ¿por qué no se mueven por el ámbito europeo en busca de empleo? ¿Qué idea tenéis, señor, de Europa, de la Unión Europea? ¿Pensáis acaso que solo se trata de unas siglas?, en absoluto, es vuestra gran nación.
La Europa que se pretende será, es ya, un amplio espacio vital, un gueto para los nacionales de los países no "europeos", una Europa de ciudadanos y no de personas, una Europa de los estados y no del mundo.
Pero, pregunto: ¿lo tenéis presente, señor? ¿Se encarga algún gobierno europeo con peso e influencia de hacer ver esto?, yo insto a mis hijos a que se muevan por Europa, señor, a que aprovechen las múltiples posibilidades que se les ofrecen por su condición de seres humanos, bien es verdad que no dominan el inglés, el francés o el español, pero el hambre es el mejor profesor y verá que pronto aprenden.
Quiero ahora, señor, haceros ver que vuestros españoles me recuerdan a las perchas, hablan y no callan de la solidaridad, de la riqueza compartida… pero parecen ignorar que esta debe ser recíproca.
Podrán exigir un perchero en la medida en que sean perchero para otras perchas, pero nunca si solo pretenden colgarse en la opulencia, esto supone entregarse a la tarea de ser livianos, nada pesados para los demás y no compadecerse de los pobres negritos que venden pañuelos en los semáforos o cds regrabados.
Se les ha solicitado el esfuerzo solidario por parte de su gobierno señor, de prolongar la edad de jubilación, las razones son evidentes. Dígame, señor, ¿cuál ha sido la respuesta? , yo os lo digo: negativa, argumentando que echen a los extranjeros de España para recuperar nuestro trabajo, ese trabajo basura y mal pagado que hasta ahora hacían ellos, los negritos, los sudacas... y que sus prepotentes comptariotas no querían, bien, sus españoles verán, pero esta mentalidad botánica y de perchero estático o esta proclividad a la superioridad de la raza europea, resultan incomprensibles para un Whuzlanlés como yo con una renta per cápita de 100 dólares anuales.
Con el debido respeto, señor.

Un anciano

Rafael Candelario Repisa.- La fragua del Pensamiento

martes, 4 de mayo de 2010

SAN JUAN DE LOS CABALLEROS




Nuevo México: el imperio que no fue.

Una cruz de cemento en lo alto de una colina y a su lado, sobre un pedestal de ladrillos, una placa que dice que allí, en 1598, el conquistador español Juan de Oñate fundó la primera colonia española en el oeste norteamericano y la llamó San Juan de los Caballeros. El terreno está pelado, sucio, lleno de botellas vacías de tequila y cerveza, matojos quemados y polvo.
Hace 400 años que los españoles trajeron su cultura —arte, religión, costumbres y organización político- militar-- a lo que hoy es Estados Unidos. Fueron los primeros europeos que lo hicieron, una delegación político-cultural que rememora la gesta en varios actos: entrega ayer de la bandera española a la ciudad de El Paso y cena con el gobernador de Texas, encuentro hoy con los pueblos indios y mañana entrega de la bandera española a Santa Fe y homenaje a la figura de don Juan de Oñate. Este es un año de aniversarios para los Estados Unidos hispanos: 400 años del viaje de Oñate, 150 años del tratado de Guadalupe-Hidalgo y 100 años de la guerra de Cuba. Tres aniversarios de los que, sin embargo, muy poca gente se ha enterado fuera de los círculos intelectuales. "Es muy normal después de tantos años arrodillándonos ante el altar de la América inglesa", opina Patricia Limerick, de la Universidad de Colorado.
La ignorancia no es sólo norteamericana. En España también es amplia. La figura de Oñate, un aristócrata español nacido en México y casado con una nieta de Hernán Cortés y bisnieta de Moctezuma, no está al mismo nivel que los otros conquistadores españoles. La bestialidad que empleó, no sólo con los indios, sino también con su tropa, los colonos y los misioneros franciscanos, le supuso que un tribunal español le desterrara de Nuevo México y de Ciudad de México. Aunque posteriormente el Consejo de Indias le perdonó casi todos los delitos cometidos, nunca fue autorizado a regresar a las tierras que había colonizado.
Oñate murió en Guadalcanal (España) en 1626, pero nadie sabe dónde está enterrado. "Oñate no sólo está olvidado en España --afirma el historiador Enrique Lamadrid, de la Universidad de Nuevo México--, sino también en México. Era un hombre que castigaba a su propia gente. A los desertores les cortaba la cabeza, mientras que a los 24 indios Ácomas que hizo prisioneros 'sólo' les cortó un pie." Marc Simmons, historiador de la Universidad de Oklahoma y autor de una obra sobre Oñate, considera que el olvido es injusto, porque "en lo que hoy es el oeste de Estados Unidos fundó la industria ganadera, la minería y abrió la primera carretera, el Camino Real. Trajo a esta parte del mundo el cristianismo y la cultura occidental".

Frontera del imperio.-

El Camino Real de Tierra Adentro, como lo llamó Oñate, era en realidad una ruta que utilizaban los indios aztecas para comerciar con sal y turquesas desde el siglo XIV. Nace cerca de Ciudad de México y muere en Santa Fe. Dos mil setecientos kilómetros de viaje peligroso. "Los astronautas del Apolo XI estuvieron más cerca de su civilización que los aventureros españoles del Camino Real", opina el historiador Robert Hughes. El medio millar de pioneros españoles --incluidos 129 soldados, cinco padres franciscanos, dos hermanos legos y 7.000 cabezas de ganado-- no podían estar más aislados en esta frontera del imperio que Felipe II dirigía desde El Escorial.
Dos motivaciones movían a los pioneros, según Thomas Chávez, director del Museo de Nuevo México. Una era la evangelización de las nuevas tierras. La segunda era el descubrimiento de un paso al Pacífico.
Los franciscanos nunca se cuestionaron que los indígenas no tuvieran alma, como sí hicieron los protestantes anglosajones, cómplices del genocidio de las tribus de Norteamérica. Esta concepción salvó a los indios pueblo de Nuevo México, que aún hoy viven en sus lugares ancestrales y conservan su soberanía. Este aspecto clave de la colonización, sin embargo, no ha servido para que se borre la leyenda negra española. "La culpa --asegura Chávez-- es que la historia la escribieron los protestantes en tiempos de la reforma, cuando lo que les interesaba era atacar a la España católica." William DeBuys, intelectual nuevo mexicano, considera que "la leyenda negra es injusta en muchos aspectos" y que "hay que reescribir la historia para que todo el mundo sepa, por ejemplo, que la literatura norteamericana empieza con el relato de los naufragios de Cabeza de Vaca". En enero, unos "amigos del pueblo Acoca" le cortaron el pie a una estatua ecuestre de Oñate en Alcalde, un pueblo al norte de la Española. La mutilación fue reparada, mientras los agresores enviaban a la prensa una Polaroid del pie serrado. DeBuys cree que hubiera sido mejor no ponerle un nuevo pie al conquistador: "Podemos respetar a nuestros padres espirituales, pero no venerarlos".

LA VANGUARDIA, 26 de Abril de 1998XAVIER MAS DE XAXÁS.- Santa Fe. Enviado especial

sábado, 1 de mayo de 2010

GUADALCANAL 1902


EL GLOBO O TROMBA DE FUEGO DE GUADALCANAL
El sábado 1º de Febrero, á las dos de la tarde, atravesó la población de Guadalcanal y su término (provincia de Sevilla) una manga de fuego, produciendo enorme ruido y alguna trepidación. Muchas personas, en su mayoría mujeres, creyendo que se venía encima el fin del mundo, fueron presas del mayor espanto. Así describe el fenómeno D. Manuel Calleja, de la localidad mencionada, y así Carvic lo pone en conocimiento del público. Acaso se trate de la caída de un bólido, que no pocas veces éstos se presentan con tal aparato, pero muy bien pudiera acontecer que fuese un meteoro como los que Arago llamó «rayos globulares». Es éste un fenómeno muy poco frecuente, pero que se ha observado ya por muy distintas personas y en circunstancias bien diversas, de modo que no puede tenerse por fantástico, quiero decir, como ilusión de los que lo refieren, y muchas de las descripciones tienen alguna semejanza con la sobria reseña del Sr. Calleja. El almirante Duperry consigna que en las islas de la Sonda presenció un espectáculo imponente, producido por una nube luminosa y esférica que lanzaba rayos y truenos en todas direcciones. Es famoso también el caso de la iglesia de Stralsund, donde penetró un globo de fuego del que salieron otros menores, a modo de granadas, que estallaron con gran estrépito. El globo fulminante de Beaujon es no menos célebre, y cuentan que hizo tantos destrozos y tanto ruido como si una máquina infernal hubiese estallado en medio de la población; lanzaba el tal globo rayos en todas direcciones, y uno de ellos atravesó un muro cual pudiera hacerlo una bala de cañón. Otra tromba fulminante explotó en Everdon. En medio de una casa de labor, donde se hallaba una partida de segadores; mató á varios é hirió a los restantes, encontrándose después, en la superficie del cuerpo de las víctimas, gran número de manchas lenticulares. Poggendorf dice en los «Annales» que en 1850 apareció un meteoro luminoso globular cerca de la villa de Anhalt, siendo muchas las personas que presenciaron el fenómeno y que declararon que la maravillosa esfera tenía un matiz verdoso. M. Colón, vicepresidente que fué de la Sociedad Geológica de Francia, cita otro caso de que él mismo fue testigo. Vió una masa globular de fuego descender del cielo á la tierra á lo largo del tronco de un chopo, cuya corteza quedó abrasada; la masa luminosa bajó lentamente empleando cinco ó seis minutos en recorres desde la cúspide hasta la base del árbol, y al llegar al suelo rebotó sin estallar. En 1823 el profesor Schübler, durante una tempestad que estalló sobre la Selva Negra, vió dos globos luminosos coronados por una lengua de fuego cada uno. Muy recientemente la Academia de Ciencias de París se ha ocupado de esta clase de fenómenos con motivo de un caso presenciado por M. Violle, y del que éste dio cuenta a la Academia. Vió el citado observador caer del cielo una bola de fuego, como una piedra que desciende; apareció aquélla, se iluminó por relámpagos en efluvios, descargas difusas ocalizadas en un espacio muy restringido, pero que formaban en conjunto un meteoro imponente y magnífico. Otros muchos casos podría citar y he citado en otra ocasión, pues hasta 150 perfectamente tengo noticia de haber sido registradas, pero con los expuestos basta para dar idea de este curioso meteoro y para que no quede duda alguna acerca de su existencia. Como dice muy bien Carvic, no se puede asegurar por la breve reseña del Sr. Calleja, cuál es la naturaleza verdadera del meteoro que se ha presentado en Guadalcanal; pero, por las trazas, parece que pertenece a la categoría de los antes indicados. Si así fuera, y no la caída de un bólido piedra meteórica (cosa también posible), los atemorizados habitantes de la población andaluza han presenciado un fenómeno, no único, pero sí muy rato y sobre cuya explicación andan todavía a la greña los hombres de ciencia. Arago supuso, al describir este meteoro, que existe una materia sutil que llamó «materia fulgurante», susceptible de unirse temporalmente a la materia ordinaria. Esta materia fulgurante es la que, en circunstancias apropiadas, y arrastrando consigo masas de gases de la atmósfera, forma, según la hipótesis de Arago, esas esferas y trombas incandescentes que de cuando en cuando se presentan, ya produciendo un vistoso y callado meteoro, ya incendios rarísimos, ya, en fin, desastres formidables, ocasionando a su alrededor el espanto, la destrucción y la muerte. Actualmente se entiende que la materia fulgurante de Arago no debe considerarse como una sustancia desconocida y misteriosa, ni tampoco como un fluido especial, sino solamente como una manifestación, no bien estudiada aun, de los movimientos vibratorios de la materia imponderable, movimientos que hoy día, según la naturaleza, sabemos que constituyen el calor, la luz, la electricidad, los rayos X etc. Este es uno de los hechos que sirven para mostrar que, como decía mi amigo Juan Fernández, la noche que asistimos en París a la sesión de magia blanca, nuestro conocimiento de la Naturaleza es aun bastante imperfecto y que el estudio del mundo nos guarda todavía muchas sorpresas.
Vicente Vera

EL IMPARCIAL, Viernes, 7 de Febrero de 1902

martes, 27 de abril de 2010

¿CONFLICTO DE RELIGIONES?




El velo de la discordia

“Toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado. Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles”.

Pero ¿de dónde creen que he sacado esta cita? ¿Del Corán? ¡No!, esta cita está sacada de un libro considerado santo por los cristianos, y no es del Antiguo Testamento que quedó “derogado” con la venida del Cristo, esta cita pertenece al Nuevo Testamento, 1 Corintios 11, 5-10. Pero ¿no eran los musulmanes los machistas que imponían el velo? ¿Nos cuentan esto en la misa dominical? ¿Nos han contado esto en los telediarios para justificar la prohibición del velo en las clases?, ahora que esta de moda este tema con el dichoso velo en un colegio, en ese mismo colegio que por considerarlo laico hace unos meses quitaron los crucifijos.
En ese centro de Pozuelo de Alarcón han prohibido a una chica de 16 años, Najwa Malha, que lleve el velo, el llamado “hiyab”, que cubre la cabeza y deja el rostro descubierto, igual que obligaron a raperos, latinos y otras tribus urbanas a quitarse la gorra que los identifican para entrar en clase, es el reglamento de este centro escolar, argumentan.
El Consejo Escolar del instituto, por abrumadora mayoría, ha descartado modificar el reglamento, en definitiva, queda en manos de los Consejos Escolares tal medida, que parece soliviantar por motivos diferentes a muchos sectores, ante esta polémica, la Federación Musulmana de España ha anunciado que recurrirá ante el Tribunal Constitucional esta prohibición del hiyab, esgrimiendo que atañe a una religión y a una cultura que deben respetarse, igual que el crucifijo identifica a otra religión, el gorro judío o kipá a otra….
No me sirve que a los cristianos se les impidan derechos religiosos básicos en no pocos países musulmanes, si me sirve la invocación de la neutralidad religiosa absoluta en nuestros centros educativos, no me sirve casi nada de lo que se está diciendo, ni lo que están aprobando otros países, ni la supuesta o expresa islamización de Europa que unos temen y otros difunden sin rodeos.
Un diario nacional ha abierto una encuesta, y el resultado es abrumador: más del 90% está de acuerdo en prohibir el velo, no siento un placer especial por situarme en la minoría que está a favor de permitirlo, por varias razones, mis posiciones ideológicas, que procuro que sean razonadas y razonables, se sitúan en la defensa de la libertad y de los derechos humanos, junto a un esfuerzo por preservar el sentido común, con esta perspectiva, me chirría que se prohíba el velo, como me chirría que se quiten los crucifijos de las clases o que a un niño judío le prohíban el kipá, pienso que estos signos que aclaro para mí ninguno son válidos, ni me identifico con ninguno de ellos, no atentan a la seguridad ni a la identificación de la personas.
Tal vez es más eficaz apelar al sentido común y dejar de prohibir o reglamentar hasta la saciedad, aunque es cierto que nuestra sociedad actual, multicultural, multirracial y con un pluralismo religioso desconocido hasta hace muy poco, debe reflexionar sobre estas realidades.
Quiero terminar con otra cita del nuevo testamento:

“¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano. (Lucas 6, 41-42)”.

Rafael Candelario Repisa

domingo, 25 de abril de 2010

GUADALCANAL SIGLO DE PLATA 3/3





Agustín de Zárate ¿* Valladolid 1514 + Sevilla 1560?

Administrador General de las minas de Guadalcanal


De Ortiz de Zarate tanto las enciclopedias consultadas como la Biblioteca Nacional o la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, no existen fechas exactas de su lugar de nacimiento y fecha de deceso, la mayoría sitúan como fecha de nacimiento en 1514 en la ciudad de Valladolid y su fallecimiento en Sevilla en 1560, otras los sitúan en fechas y ciudades diferentes, inclusive en una entrada de la Real Academia de la Lengua en el que sitúan su nacimiento en la ciudad Alavesa de Orduña y su muerte según describe J.C. Santomayo en el mes de Mayo de 1570 en Madrid.
Teniendo gran importancia como administrador de Minas del Reino y administrador general de las minas de Guadalcanal, de la que fue nombrado al año siguiente de sus descubrimiento por Carlos I, teniendo gran influencia en la corte y marcando la vida de Guadalcanal y su minas administrando su riquezas durante más de tres años, su faceta en la que los historiadores se detienes más en la de escritor, aun no siendo cronista oficial de la Corona, su libro “Historia del descubrimiento y conquista de las Provincias del Perú, y de los successos que en ella ha auido, desde que se conquistó hasta que el Licenciado de la Gasca... boluio a estos reynos... / la qual escreuia Agustín de Çarate", que fue impreso en 1555 en Amberes, el mismo año que fue nombrado administrador general de las minas de Guadalcanal, y reimpresa en Venecia en 1563 y en Sevilla en 1577, además, fue traducida al francés, el alemán, el inglés y el italiano, de gran calidad literaria, la obra no deja de hacer patente la concepción personal del autor en la narración de unos hechos en los cuales, en muchos de ellos, él tomó parte.
Esta obra fue encargada por el príncipe y futuro rey Felipe II, narrando de una forma veraz la verdadera historia de la conquista de Perú y sus acontecimientos anteriores y posteriores a la conquista y teniendo el final cronológico en 1548 coincidiendo con la muerte de Gonzalo Pizarro.
Coincidió en América con Francisco de Mendoza, Durante los quince años anteriores a su vuelta a España, fue Contador del Consejo de Castilla y en el año 1543 fue nombrado contador de mercedes del virreinato de Perú y Tierra Firme, llegando a América un años después con la expedición del primer virrey, Blasco Núñez de la Vela, fue nombrado por la Audiencia de Lima como negociador en la contienda entre las tropas de los encomenderos de las que estaba al mando Gonzalo Pizarro y la casa del virrey, siendo apresado en plenas negociaciones, finalizando esta contienda en la batalla de Iñaquito (donde se asienta en la actualidad la Republica de Ecuador), cerca de la ciudad de Quito donde fue derrotado y decapitado el primer virrey de Perú Blasco Núñez de la Vela, liberado Ortiz regreso a España, donde tuvo que hacer frente a una acusación de sedición y traición al Imperio Español.
Durante la última etapa de su vida se retiró a la que pare ser que era su tierra natal y fue nombrado encargado de aduanas de Vitoria y Salvatierra, donde se dedicó a escribir y narrar las vivencias de su periplo en tierras americanas, describiendo las verdadera historia de la cruel colonización y saqueo de aquellas tierras, igualmente se la atribuye “Censura de la obra "Varones ilustres..." de Juan de Castellano”.

Fuentes.- Archivo Hítorico Nacional, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Espasa y autor.

Rafael Candelario Repisa

jueves, 22 de abril de 2010

GUADALCANAL SIGLO DE PLATA 2/3




Guadalcanal, valió un Potosí
(Breve sumario sobre las famosas minas de Guadalcanal en su época más importante).
«Vale un Potosí», así se dice en España para referirse a riquezas inmensas y casi inaccesibles. Muchos españoles saben dónde estaba este famoso monte de plata (hoy, propiedad del Estado de Bolivia) el cual tuvo tanta importancia para la Hacienda Real de Felipe II, pero por el contrario, a veces, ni aún historiadores españoles están informados de que durante los años 1555-1565, hubo otra mina de plata de importancia grandísima, pero no en las Indias, sino en España, en el término de Molinillo, a unos cinco kilómetros de distancia de Guadalcanal.
En agosto del año 1555, un vecino de Guadalcanal, de nombre. Martín Delgado, un hombre pobre, de poca suerte en su vida (murió en 1556), descubrió una veta de plata muy rica y según las leyes dio cuenta de su existencia a las autoridades de su pueblo. Al poco tiempo fueron descubiertas otras ricas vetas.
Cuando la Corona se halló informada de los grandes tesoros de Guadalcanal, actuó en seguida: las minas fueron declaradas propiedad del rey y se nombró un administrador real, Agustín de Zárate, que se puso en marcha hacia Guadalcanal para reservar los derechos del rey (no encontrándose en España en esta época, sino en Flandes, en su ausencia gobernó la princesa doña Juana de Portugal). El día 7 de noviembre de 1555 se empezó con la producción. A los descubridores, así como los hombres que hubieran podido demandar derecho en las minas, teniendo en sus manos cartas de merced, se les forzó a renunciar a todos los derechos en favor de la Corona, dándoles indemnizaciones muy escasas.
El fundamento legislativo de esta expropiación por la Corona, fue el antiguo Ordenamiento de Alcalá de 1316, en el que el rey Alfonso XI había declarado categóricamente: «Todas las mineras de oro é de plata, é de plomo, é de otra guisa cualquier que minera sea en el Sennorio del Rey ninguno non sea osado de labrar en ella sin mandado del Rey». Pero, sin embargo, del dicho ordenamiento, esta privación fue una gran injusticia, porque el rey Juan I en 1387, había renunciado a este regalo y constituido que todos los súbditos «de los dichos nuestros Reynos puedan buscar, y catar, y cavar en sus tierras y heredades de las dichas mineras de oro y plata y de otros metales». En recompensa por la dicha renuncia a su regalo, el rey sólo demandó dos tercios de cualquier metal sacado. Cuando fueron descubiertas las minas de Guadalcanal, estuvo aún en vigor esta ley de Juan I, según la cual los descubridores hubieran tenido derecho en un tercio de la plata producida. Los argumentos de los juristas de Felipe II para justificar la no observación de la ley de Juan I, fueron demasiados dudosos, explicando, por ejemplo, que si el rey hubiera sabido en 1387 que en tiempos futuros serían descubiertas minas de tanta riqueza como las de Guadalcanal, él de seguro no hubiera querido renunciar a la tercera parte de su derecho. Felipe II sabiendo muy bien lo dudoso de los argumentos de sus juristas en los pleitos con los descubridores en 10 de enero de 1559, pasó un fuero minero nuevo, ordenando otra vez la incorporación de todas las minas de oro, plata y azogue y poniendo en un radio de una legua, alrededor de las minas de Molinillo, un círculo prohibiendo el acceso a cualquier persona no autorizada por los oficiales del rey. Las minas fueron explotadas por cuenta del rey.
En los pozos de las minas de Guadalcanal, trabajaron en los años 1556 - 1561 hasta 300 personas, no sólo españoles (muchos vecinos de Guadalcanal, Cazalla, Constantina y Azuaga), sino también franceses, italianos, alemanes, flamencos, ingleses, judíos y, sobre todo, los esclavos negros comprados en Zafra, mercado central Extremadura para el comercio con esclavos importados de Portugal.
En los primeros años de su producción, las minas de Guadalcanal han sido más ricas que las de Potosí.
Desde el 7 de noviembre de 1555 hasta el 12 de noviembre de 1563, se sacaron de los pozos de Guadalcanal, 319.23 marcos, una onza y seis ochavas de plata.
Valió la plata producida a razón de 2.320 maravedíes cada marco, por ser plata muy buena y fina 740.133.867 maravedíes, de los cuales descontados 134.069.568 que fue todo lo que se gastó en dicha fábrica de Guadalcanal.
¿Qué se hizo con la plata de las minas de Guadalcanal? Se entregó la plata a los oficiales de la Casa de la Contratación de Sevilla y después se llevó a la Casa de la Moneda de esa ciudad «para labrar della moneda para pagar las libranzas que en ella se hazen». Es quizás interesante saber que no sólo los prestamistas extranjeros de la Corona (que rogaron ser pagados con la moneda procedente de las minas de Guadalcanal), recibieron asignaciones de esa plata, sino que también 1os almirantes de la Armada y los generales de los Ejércitos españoles en Italia, los Países Bajos y África (Melilla). Además; se pagó con la plata de Guadalcanal sustento del Emperador Carlos I en Yuste durante los últimos años de su vida.
Pero sólo durante 10 años las minas de Guadalcanal, fueron muy ricas; entonces, desde el año 1565, el beneficio llegó a ser muy escaso y se estima que desde el año 1567, la plata sacada de la mina no bastó ni aún para los gastos efectuados. En una carta del año 1570, que Felipe II escribió al primer administrador de mina, Agustín de Zárate, el rey siente mucho la disminución de la producción de mina y le da orden de regresar otra vez a Guadalcanal para volver a administrarla. Pero esta vez tampoco Zárate tuvo éxito, la mina nunca más dio tantas riquezas como en los primeros años de su explotación. En 1584 dejó de labrarse las minas por cuenta de la Real Hacienda.
Sin embargo, el recuerdo de los tesoros legendarios que tuvo la mina los primeros diez años de su producción, estimularon también en los siglos próximos XVL XVIII y XIX a los reyes y a las grandes empresas mineras españolas y también extranjeras (Fúcares 1632-38, Conde de Clandord), muchos trataron de explotar otra vez los pozos antiguos y gastaron mucho dinero para desaguar y reedificar la mine
No estoy seguro de cuáles han sido las causas del declinar de la mina. Quizá las vetas se agotaron entonces, aunque podría ser que todavía en la actualidad hay plata rica en Molinillo, pero los yacimientos están muy hondos y por eso sería muy difícil y costoso explotarlos

GEORG BRAUN, M. A.
Licenciado en Historia y Becario del C. I. S. C.
Revista de feria 1972

domingo, 18 de abril de 2010

GUADALCANAL SIGLO DE PLATA 1/3









Francisco de Mendoza y Vargas “El Indio” *Socuellamos (Ciudad Real) 1523 + Málaga 1563
Cuando nació entre los años 1523-1524 su padre Antonio de Mendoza, Caballero de Santiago, comendador de Socuéllamos, poseía la Casa de la Encomienda de esta localidad, por lo que se establece allí su nacimiento y allí permaneció sus primeros diez años de vida hasta que su padre fue nombrado primer Virrey, Gobernador, Capitán General de la Nueva España y Presidente de la Real Audiencia de México, el 17 de Abril de 1535 por el Emperador Carlos V y se trasladó a América, dejando a parte de su familia en España.
Francisco de Mendoza pasó el resto de la infancia y juventud con su tío Bernardino de Mendoza que le enseñó el oficio y las artes de la mar, hasta que en 1542 su padre lo reclamó pese a su juventud para que fuera Visitador General del Virreinato de Nueva España, durante los años 1540/1541 fue Capitán de la Galera "La Paloma”, participando en las batallas navales de Argel y Arbolán, igualmente por aquella época fue Alcaide de las fortalezas de Vélez Málaga y Bentomiz, y durante los diez años que permanece en los nuevos reinos de México y Perú se forja una carrera ascendente hasta que le llega la sucesión a los cargos y del virreinato perpetuo a la muerte de su padre, como antes habían accedido sus antepasados en el Reino de Granada y resto de cargos hereditarios.
Durante su estancia en América atesoró bienes y poder en la corte, así como un exhaustivo aprendizaje en la marina, agricultura y minas, experiencia que le condujo a su vuelta a España a solicitar diversas mercedes al rey Felipe II en Flandes, concediéndole finalmente en 1556 el nombramiento como Visitador primero y luego Administrador General de las Minas de los Reinos y de Guadalcanal, cargo que le reportaba más de 2.000 ducados anuales, siendo igualmente Comendador de Socuéllamos, I Señor de Extremera y Coadjutor del Virreinato de Nueva España (México).
Cuenta en su libro biográfico el escritor mexicano Salvador Novo que “Allá por el año del señor de 1557 siendo Administrador Real de minas D. Agustín de Zárate y visitador de las minas de Guadalcanal D. Francisco de Mendoza, en la primera visita de este a la villa, que viendo la mina de plata situada en el Molillo, le dijo a su interlocutor “Guadalcanal vale un Potosí”, a lo que D. Agustín le respondió que “esta villa tiene plata y nombre e história propia”.
Francisco de Mendoza además de ser conocido y reconocido en la historia por ser un excelente navegante, experto en agricultura, minas y su multitud de cargos en España y América, fue famoso en la medicina americana por ser promotor del Códice de la Cruz-Badiano, primer libro de herbolaria azteca que encargó su elaboración a D. Juan Badiano y D. Martín de la Cruz, Igualmente introdujo en México y el resto de Nueva España especies asiáticas como el jengibre y otras, siendo nombrado Factor Real para estos menesteres, en su faceta de empresario, fue el propietario del primer “ingenio” para la extracción de azúcar y la mayor fábrica de la época, instalada en Orizaba o “Ciudad de las Aguas Alegres” en el estado de Veracruz (México).

Fuentes.- Biografía de Francisco De Mendoza “Un adelantado en Nueva España”, Francisco de Mendoza “El Indiano” de Escudero Buendía, Web oficial de Socuellamos y autor.Rafael Candelario Repisa

MAR ADENTRO...


Tendemos a crear un futuro con recuerdos del pasado


COMO UN AMAGO DE CONSUELO

Entre lágrima y lágrima, miraba al mar
el horizonte se hacia tan lejano como mi futuro,
sentí como golpeaban las olas en la orilla,
su vaivén me recordaban al dolor del amor
que sin piedad iban y venían arremetiendo contra mi rostro,
mí impotencia aun las hacia más débiles y pausadas
mis lágrimas iban cayendo en la arena haciendo una tumba,
un hoyo húmedo y cada vez más profundo como nuestras vidas...
El agua del mar acariciando mis pies, como en un amago de consuelo,
de pronto, me devolvió a la trágica realidad, a la inevitable crueldad…
sentí un dolor en el corazón, un inmenso vacío,
Me levanté de la arena, mi fui mal adentro
pensé que mí suerte ya estaba echada , mí muerte callada
y caminado hacia el mar me di cuenta que él no estaba,
mar adentro..., caminado..., y de pronto se hizo silencio.
Otro nuevo día despertó, yo estaba dormida, agotada…
presa del murmullo de la ignorancia y del llanto del desasosiego
oía una voz entrecortada, te quiero y desperté de aquel sueño,
y la cama estaba vacía, buscándolo entre las sábanas
él no estaba, seguía ocupando otro lugar de esposo callado.
Yo sin esperanza, él sin reaccionar, los dos en la misma orilla
la de amores perdidos, la de amores que ya no existen…,
dos mares distintos, que son el suyo y el mío
dos orillas separadas por la responsabilidad del desamor...,
en cualquier playa, en cualquier cama de cualquier ciudad…

Inés Gallardo Bonilla
Playa de Los Cristianos

viernes, 16 de abril de 2010

AQUELLA FERIA DE 1980







Un párroco toca el clarín.


Las noticias que recogimos son escuetas. Se ha celebrado en Guadalcanal, con motivo de la feria anual, una función taurina, seguramente una novillada sin picadores. Carece Guadalcanal de recinto taurómaco, construido en piedra o ladrillo, y resuelve la situación con una plaza portátil. Las plazas de este género se yerguen más que nada en villas de escasa aficion al arte de Cúchares. Se sabe que el novillero Guillén, nativo del pueblo, triunfó en la lidia de sus toretes. A mayores se debe recordar al párroco, marianista consumado que vive y anima el fervor por la Virgen patronal de los feligreses, es aficionado a la fiesta y, además, músico. Las novedades feriales de Guadalcanal ha sido la plaza transportada, la actuación sobresallente del futuro maestro Guilíén y el clérigo tocando el clarín anunciando la salida de las reses al redondel y el cambio de suertes. No se había visto nunca semejante espectáculo. Estaba sentado mirando a la arena y cada vez que embocaba el instrumento se ponía en pie y seguramente se movía el busto con ánimo de alcanzar suaves cadencias. Un ex combatiente soldado de Caballería, rememoró al maestro de banda de su regimiento, y los viejos se pusieron a charlar en ,torno la zarzuela «‘El sitio de Zaragoza». del maestro Oudrid, que Incorporé a la pieza las dianas floreadas e incluso el toque de fagina. Debió ser un un número de fuerza, el párroco soplando las contraseñas de la lidia, aunque ignoramos si fueron acompañadas por la resaca de los timbales. Los espectadore miraban unánimes hacia el lugar donde el cura, clarín en boca, anunciaba los cambiós. —Al cura lo van a contratar en La Maestranza de Sevilla!, dijo un chusco. Uno ha conocido sacerdotes músicos, algunos magníficos organistas e incluso hábiles violinistas y piachetas. Insignes compositores han sido sacerdotes y religiosos de diversas reglas. La estampa de un clérigo a la guitarra mientras el cantador se derrama por alegrías o tarantos es casi literaria por Andalucía Desconocemos sin embargo, la existencia de eclesiásticos tañedores de instru mentos de viento, metálicos o de cuerda Nadie nos habló nunca de curas saxofonistas trompetistas virtuosos del clarinete, el fiscorno o el trombón y mucho menos del clarín en una plaza de toros. A lo mejor hizo el servicio militar en Taxdir,que estuvo de guarnición en Sevilla, y le quedaron esas mañas Puede que se trate de un precursor, porque dejando a un lado su maestría músical, lo curioso es que se ofrece revestido de sotana, lo que le otorga un cierto matiz de refractario a los cánones del Concilio Vaticano II. A mí me gustaría verle actuar ensotanado y de roquete en un albero conspicuo, por ejempfa en Ronda, y en corrida goyesca.
LA VANGUARDIA
17 de Septiembre 1980

miércoles, 14 de abril de 2010

GUADALCANAL 1970







NUESTRAS CALLES

Hace ya muchos años que se puso muy de moda el rápido reflejo en el callejero de los poblados, de cualquier acontecimiento, más o menos extraordinario, de la vida religiosa, científica, política, etc. del país e incluso, meramente, local.
En estas flamantes denominaciones de las calles no toma parte la población, sino que en la mayoría de los casos le son impuestas por el dedo arbitrario de uno de sus moradores o, cuando mejor parece, por muy pocos más de ese uno que se limitan a no contradecir el señalamiento.
Acaso radique en este origen no popular -impopular- la aceptación a regañadientes de los nombres nuevos que estrenan, de la noche a la mañana, las vías públicas de las poblaciones, sobre todo cuando éstas no lo son de muchas almas.
Esta contrariedad no alcanza, sin embargo, ni con mucho, a esa otra que nace de una defectuosa pronunciación, por los habitantes, del nombre de se trate. ¿Qué guadalcanalense no ha oído a algún paisano llamar "Berro-Calchico" al Berrocal Chico?`
De destacar será que aquella arbitrariedad en el señalar siente predilección en estos últimos tiempos por los apellidos de gente importante. Están para atestiguarlo los de muchos soldados insignes del año 36.
Más en el pasado remoto también se acudió a los del prójimo para rotular calles. Concretamente, en Guadalcanal, que sepamos, JUAN PEREZ “todavía conservado”, CAMACHO Y PEDRO MARTIN DE RUY PEREZ “actualmente López de Ayala y Tres Cruces” fueron, entre otros, nombres usados antaño para este fin.
(El respeto debido por mandato legal a las denominaciones de calles plazas, paseos, parques y conjuntos urbanos y, por esto mismo, al uso “no recomendable”, ya hecho, de apellidos a tal objeto, justificaría (por razones sabidas) la obtención del necesario permiso ministerial para modificar la del trozo de calle comprendido entre la de Calvo Sotelo y el punto de encuentro de las de Ramón y Cajal y Tres Cruces, cuyo resto conservaría la de General Mola, para recibir el tramo de referencia la de "LUIS CHAMIZO".)
Sabido es, de otra parte, cómo cuando se enseñorearon los gremios en el vivir de nuestros antepasados, fue usual distinguir la calle con el nombre del oficio que en ella se practicaba. Guadalcanal tuvo su calle de los OLLEROS “hoy Concepción” y la de los ODREROS “hoy, al parecer, la de Cervantes”.
Los de Santos “San Francisco, Santiago, San Sebastián, Santa Clara y Santa Ana” aún los conservamos, salvo dos, los de San Bartolomé (General Mola) y San Pedro (¿Oviedo?).
Sirve a las mil maravillas el callejero antiguo de este Guadalcanal de nuestros amores, para dar prueba de las variadísimas motivaciones de un nomenclátor de calles. Ahí va una sarta de ellas:
OLIVARES (después Granillo y luego General Varela), en cercanías con plantaciones de olivos.
LUENGA (General Sanjurjo) o larga, por serlo.
NOBLE (¿Santiago?), en cuanto albergaba a gente de pro.
DE LOS GALLEGOS (¿Pemán?) porque los cobijó en su inmigración temporal.
DEL VIZCAINO (¿Espíritu Santo?), distinguida a causa de habitar un vasco.
SITIO DEL BERROCALEXO (¿El Cristo?), o lleno de berruecos y algo alejado.
COSTANILLA (Pérez Galdós) o con pendiente, pero corta.
DEL LAGAR DEL DIEZMO (Queipo de Llano), o sea, al que iba la uva procedente del diezmo o parte (la décima por lo común) que los fieles daban a la Iglesia.
AIRE (Ntra. Sra. de Guaditoca), porque sin tregua la domina el viento.
DE LA ENCOMIENDA (Ramón y Cajal) o renta a pagar a quien de la Orden (de Santiago, a la que pertenecía la villa) la tenía o su favor, el cobro de la cual se realizaba en casa de esta calle.
TENTUDIA (Calvo Sotelo), en recuerdo de tan célebre batalla.
MESONES (José Antonio) o de las posadas.
DEL MESON DEL TORO (¿General Moscardó?) pues que en ella se encontraba tal hospedería.
DE LA DEHESA (Sevilla), en razón a lamer uno de sus bordes tierra acotada.
MILAGROS (Comandante Rodrigo) o del Hospital de la Virgen de los Milagros, cuya edificación está hoy destinada a escuelas públicas.
VENDEDERAS (Muñoz Torrado), porque en las mañanas se prestaba a que le colocaran puestos las mujeres con oficio de vender.
CALLEJA DE LA CARIDAD (de Santa María), en las proximidades del hospital así llamado, el cual exhibe sus ruinas detrás de 1a Parroquia.
¿Aunque no esté agotada esta interesante relación, sería mucho pretender que en nuestras calles figurase al lado del actual el antiguo nombre de cada una?

Pedro PORRAS IBANEZ
Revista de feria 1970

sábado, 10 de abril de 2010

ALONSO ENRÍQUEZ



Almirante Mayor de Castilla

Alonso Enríquez y Angulo de Córdoba, *Guadalcanal (Sevilla) 1354 +Guadalupe (Cáceres) 1429 y enterrado en el monasterio de Santa Clara de Palencia.


Es sin duda el personaje con más realeza y linaje nacido en Guadalcanal, en el edificio conocido en la actualidad como la Almona, era hijo bastardo de Fadrique Alfonso de Castilla, ya que D. Fadrique fue el 24º Gran Maestre de la Orden de Santiago y por esa condición era soltero, este, a su vez infante bastardo de la corana de Castilla, uno de los diez hijos extramatrimoniales del Rey Alfonso XI el Justiciero y de Leonor Núñez de Guzmán; Su madre, aun cuando algunas biografías dejan vislumbrar que podría ser la consorte Doña Constanza de Angulo de Córdoba (de la que llevaba su apellido), que provenía de familia de judíos cordobeses, estructurados desde el siglo XIII en la nobleza del Concejo Municipal de Caballeros de Córdoba, los Angulo de Córdoba, no obstante parece ser y así lo relatan la mayoría de las biografías que era hijo de Paloma, una joven y hermosísima judía conversa de Guadalcanal, esposa de uno de los mayordomos de D. Fadrique, de lo que no hay duda es que por su sangre corría sangre real y judía.
Se casó con Juana de Hurtado de Mendoza y tuvo numerosa descendencia, se cuenta que allá por el año 1387 se hizo pasar por un criado suyo y visitó a Juana de Hurtado de Mendoza y de Orozco, hermana de Diego Hurtado de Mendoza y Orozco (Almirante Mayor de Castilla), una treintañera que enviudó dos años antes cuando su marido falleció en la batalla de Aljubarrota, que poseía abundante prestigio, dinero y propiedades, para pedirle la mano en nombre de su señor D. Alonso, recibió la negativa por respuesta, ella le argumentó que no era digno de ella, ya que era hijo de “marrana” (nombre despectivo por el que eran conocidos los hijos de las familias de judíos conversos), él la abofeteó, posteriormente y aclarado el engaño solicitó un sacerdote para que los casara alegado que "pues no se dijese que hombre alguno había puesto la mano en ella no siendo su marido", se dice igualmente que la noche anterior, tuvo que dormir con todo su séquito en el campo para recibir la contestación al día siguiente, de la altiva Mendoza, ya que "una castellana digna no abre las puertas de su castillo a nadie en la noche".
Juana de Mendoza aportó al matrimonio un hijo de su anterior matrimonio, Pedro Manrique de Lara y de Mendoza y tubo doce hijos en el matrimonio con Alonso: Fadrique Enríquez y de Mendoza de igual nombre que su abuelo paterno, Enrique, Pedro, Beatriz, Leonor, Aldonza, Isabel, Inés, Blanca, Constancia, María, y Mencía; Igualmente a Alonso se le conocieron varios hijos bastardos, reconociendo a uno de ellos y dándole sus apellidos, Juan Enríquez que se casó con Leonor de Mendoza y curiosamente, la hija de estos, María Enríquez y de Mendoza tenía los mismos apellidos que sus tíos, que fue dada en matrimonio al hijo bastardo del poderoso Aragonés Álvaro de Luna, hay al menos otro hijo llamado Rodrigo del que los biógrafos no tienen claro si era legítimo y fruto de su matrimonio o igualmente bastardo.
Pertenecía a la Casa Real de la Familia Enríquez, entre sus títulos que le aportaron un sólido patrimonio personal y poder en varias cortes, recibe en 1389 del rey Juan I, la Villa de Aguilar de Campos (Valladolid), en 1402 desempeña los cargos de alcaldía del Castillo de Medina Rioseco y Adelantado Mayor del Reino de León, tres años después, el rey Enrique III le otorgó el titulo de Almirante Mayor de Castilla, sustituyendo en el cargo a su cuñado recientemente fallecido Diego Hurtado de Mendoza y finalmente en 1421 el rey Juan II le otorgó el señorío de Rioseco, según reza “Por los muchos e buenos e leales e notables e señalados servicios que fecisteis al Rey Don Juan mi abuelo e al Rey Don Henrique mi padre e mi señor, e abedes fecho e fazes a mi”.Tal vez la faceta menos conocida de este insigne adelantado de su época que al menos sobrevivió a cinco reyes pero de la mar y a pesar de su cargo, no sabemos si la conocía ó sabia algo, fue la de escritor, ya en su juventud llegó a alcanzar cierta fama como trovador, era conocido por su inspiración en el estilo provenzal y su gran ingenio y facilidad lingüística, ello le hacía salir de situaciones embarazosas con unos versos, cave destacar la alegoría que escribió sobre la famosa bofetada titulada “Vergel del pensamiento” y de la que Menéndez y Pelayo dijo: “Quizás no merezcan recordarse de él más que estos dos versos modo de proverbio, que nos dan el sentido de su leyenda y parecen el mote de su triunfante empresa de amor: “Porfía mata venado, que no montero cansado”, de su faceta de escritor y poeta y de sus obras, que su esposa Dña. Juana nunca tuvo en consideración, al menos se tienen noticias de otras dos obras : “Testamento” y “Criada de amor”. Finalmente falleció dejando un importante legado el año 1429 y fue enterrado junto a su mujer en el Monasterio de Santa Clara de Palencia , del que retorno la financiación de su construcción junto a su mujer en 1395, obra que había comenzado Enrique II de Castilla y su esposa, la reina Juana Manuel de Castilla.

Bibliografía: Enciclopedia Universal Ilustrada, Espasa., Marina Española de la Edad Media, Diputación Provincial de Palencia, Historia y Leyendas (Caballeros Andantes) y autor.


Rafael Candelario Repisa