By Joan Spínola -FOTORETOC-

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Villa de Guadalcanal.- Dió el Sr. Rey D. Fernando a Guadalcanal a la Orden de Santiago , e las demás tierras de la conquista, e de entonces tomó por arma una teja o canal, e dos espadas a los lados como así hoy las usa.



viernes, 11 de septiembre de 2009

MI FANTÁSTICA EDAD

MIS  MARIPOSAS VESTIDAS DE PENSAMIENTOS METAFISICOS...

Ayer cogí un calendario entre mis manos, y echando la vista atrás vi la edad que tengo, ¡Caramba ya cincuenta! me dije, debes ir haciendo la maleta para el viaje final, de pronto, tendido en la cama en postura increíble, me siento como un muñeco de trapo fumando el vacío, en un punto de calor sobre llanura de nieve, pretendo ser alguien que nunca lo he sido.
Lentamente, los compañeros cronológicos de viaje que siempre me persiguen con la tonalidad de la sombra, se proyectan en la fantástica pantalla de la mente.
Empiezo a imaginar..., vivencias olvidadas, ilusiones perdidas, ¿todo seria diferente con otra edad?..., seria posible mejorar la equidad de mi estado emocional que contribuye a esta duda permanente.
Quisiera desarrollar mi madurez con un nuevo estimulo, en la quinta esencia de lo imposible, que es estar viviendo una situación anormal en las aceras invisibles de la calle de la indiferencia, me instalo en las espirales del aire para tratar de abrazarme con mis propias manos, tratando de cerrarlas después en la sombra, en un gesto inútil de ansiedad.
Quiero grabar sentimientos que nunca se han descrito en las paredes de mi pensamiento, para poder conocer mi próximo futuro, dominado por la voluntad insaciable de la autentica verdad, en el hoy de los días que ya son de ayer, emerjo de los confines de la fiebre de la personalidad, como surge la luz marina del amanecer para engendrar multicolores espumas que atraen a las sirenas.
Estoy atrapado en el castillo de mi existencia construido de trozos de pequeñas vivencias, que almacené de niño y para siempre en Guadalcanal y que hoy duermen en lar de la ansiedad...
....Pero, de pronto, quiero gritar, me veo siendo un antiguo Zar, Faraón inasequible o invencible General, dándole ordenes tajantes a mi corazón para ponerse en marcha y empezar a reaccionar.
Me veo, fingiendo estúpidas comedias de amor, inventadas en la claridad de la luna caduca, ideales violados de un antiguo luchador que en el pasar de los años fue dejando a trozos la vida, pensando que podía alterar y cambiar los esquemas invertidos del amor, el pasado y la razón, y que se ve indefenso cuando alguno de éstos tres factores alteran el cauce de la normalidad.
Tengo la cabeza vacía, llena de mariposas vestidas de pensamientos metafísicos, con alas rebosantes de luz para engendrar nuevas comedias de amor con guión de estúpida falsedad, como esas nubes de extrañas tormentas dispuestas a descargar su incontrolable fuerza en mi corazón, en cada época acotado de los cuatro ciclos de mi vida, o en cualquier reducto de mi mente.
Vivo con los esquemas rotos de mi propia ansiedad, tratando de cambiar lo inevitable, he parado el tren de mi vida en la estación de la mediocridad, queriendo justificar mi pereza, encarcelando invisibles miedos propios de niños indefensos que no saben reaccionar, justificando mis últimas vivencias, queriendo morir en la isla invisible de la mayor hipocresía e indiferencia.
Miro en mi interior, en el corazón me queda poco equipaje para abordar los años que me quedan, como si el viento de esta Sierra Norte me lo hubiese arrancado de las entrañas años atrás, llenándome de desesperación y dejándome desnudo e indefenso en la espiral de mi inevitable caída vertical, queriendo empujarme a la profundidad de mi ser, que se encuentra en un punto de la llanura del infinito.
Por fin he llegado a la racionalidad, donde el Sol y la Tierra se juran amores desde hace milenios, trato de buscarte en la lista de nombres de seres que han marcado mi vida y me han querido, encuentro el tuyo fundido en el mío con la ansiedad de los seres que nunca tuvieron tiempo de amarse, pero todo es platónico, la vida y los seres indiferentes que nos rodeaban, nunca lo hubiesen permitido.
En mi estado emocional, escucho canciones de amor con música de violines angelicales, tratando de conjugar verbos y versos que ningún mortal ha podido jamás pensar, escribir e interpretar, versos destruidos sin ser leídos, con letras que nunca pueden ser entendidas o descifradas, cantadas a dúo por mi voz y tu olvido separadas en silencios que quisieron ser gritos...
... Me he instalado en los días que pertenecen al ayer, en la comodidad de mi autocompasión, en la parcela idílica de los seres que quieren sin saber querer, sin afrontar la realidad, te busco en la lista de seres amados, encontrando tu nombre confuso pero insertado en el mío, y que el pasar de los años ha borrado como la lluvia que cíclicamente muere en los ríos.
Pero pienso, que importan las hojas del cruel calendario, solo son cuentas del tiempo invertido, que queriendo quemar etapas, pretenden quebrar mi corazón en partes que son parcelas imposibles, cuando la vida me ha dado otro sentido, que aquellos tormentosos años de furor y demencia juvenil, no consiguiendo enlazar los corazones, la vida y la voluntad de tiempos y amores prohibidos.
Y desespero, ¿porqué?, si estoy a mas de la mitad del ciclo de la vida que me queda por gastar, quizás se me está olvidando estos días que sigo vivo, podría ser que ella nunca ha existido, que solo es un castillo de humo que sé instaló en lo más profundo del armario de la juventud, y quiero desterrarla para decirle a mi corazón que tiene que seguir amando y viviendo...
¡Quizás!

Guadalcanal, Feria 2004
RAFAEL SPÍNOLA R.

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