By Joan Spínola -FOTORETOC-

By Joan Spínola -FOTORETOC-

Villa de Guadalcanal.- Dió el Sr. Rey D. Fernando a Guadalcanal a la Orden de Santiago , e las demás tierras de la conquista, e de entonces tomó por arma una teja o canal, e dos espadas a los lados como así hoy las usa.



miércoles, 22 de febrero de 2017

Guadalcanal, un pueblo en la memoria 18

XVI Voces de Ayer  De la D a la M

“Este capítulo recoge muchas de las palabras que aprendí de niño y otras que siempre he escuchado a mis mayores a lo largo de mi vida. Algunas ya están publicadas en el brillante artículo de Álvarez Blanco o el estudio de Rafael Moyano (ver bibliografía); no obstante, la mayoría de las que podéis leer en este apartado han sido recogidas directamente por el autor.”

D
DESCUAJARINGAO.- Hecho polvo, cansado. Flojo. Roto.
DESEMBUCHAR.- Contar todo lo que se sepa.
DESGUINSE .- Esguince, dolor en alguna parte del cuerpo.
DIÑAR.- Morirse.
DIQUELAR.-  Ver, mirar.
DIQUIERA.- Que tardará mucho.
DITA.- Vender a plazos.
DITERO.- Persona que vende géneros a plazos. Dita.
DOMIA.- Antiguamente, pasar 15 días en el campo trabajando.
E
EMBALINAR.- Infectarse una herida.
EMBEBÍO.- Seco, delgado.
EMBELESAO.- Distraído. Olvidarse de todo.
EMBOLAD.- Meter a una persona en algún lío o follón.
EMBROCAR.- Vaciar. Echar de un recipiente a otro.
EMBROLLO.- Lío, follón, alboroto.
EMBUTIR.-   Persona que come mucho. Hacer embutidos.
EMPASINAO.- Harto. Lleno de comer y beber. Molesto.
EMPENDOLAR.- Hacer alguna cosa. Organizar.
EMPENIGAO.- Subido, prepotente.
EMPERIFOLLAR.- Arreglarse. Acicalarse.
EMPORCAR.- Ensuciar. Estar sucio.
ENCLENQUE.- Menudo, de poca chicha.
ENCUERITATE.- Sin ropa o poco atuendo.
ENDENANTE.- Antes.
ENDILGAR.- Largar, deshacerse de algo.
ENDIÑAR.- Pegar, zumbar, atizar.
ENDONAR.- Largarle a otro el mochuelo.
ENGURRUÑAO.- Muy encogido y arrugado.
ENSANCOCHAR.- Cocer la verdura antes de consumir.
ENSEBICAO.- Dominado por algo. Insistente. Enviciado.
ENTENAO.-  Hijo de viuda, entenao de segundo marido. Hijastro.
ENTENGUERENGUE.- Sin base. Inseguro. Propenso a caerse.
ERUTÍO.- Aire con ruido expelido por la boca.
ESCOPLO.-  Pieza del arado que vá pinchada en la tierra.
ESCUCHIMISAO.-  Delgado. De salud quebrada.
ESCUSAO.- Que se quiere enterar de todo. Váter.
ESGALASAO.- Roto. Andrajoso. Destrozado.
ESMANGANILLAO.- Flojo. Sin fuerzas.
ESMERRIO.- Escuálido. Delgado. De poca chicha.
ESMORESIO.- Con mucho miedo. Tembloroso.
ESPILACHAR.- Quitar hilos a una prenda.
ESPINDARGO.- Largo, lacio, delgado.
ESPOLIQUE.- Golpe dado con el pie al saltar jugando «a piola».
ESTACÁ.- Olivar. Finca pequeña.
ESTAMPÍO.- Fuerte. Sonido estridente. Bomba.
ESTEVA.- Mancera del arado (para agarrarlo
ESTREBEDES.- Utensilio para sostener la sartén en el fuego.
ESTREORES.-Utensilio de hierro usado como soporte en el fuego.
F
FARRUCO.-  Desafiante, terco, valentón.
FETÉN.- Auténtico, verdadero.
FLETAL.- Utensilio de albañil para asentar la mezcla.
FLETE.- Cantidad abundante de alguna cosa.
FORMON.- Utensilio de carpintería para labrar la madera.
FRAGATÚA.- Malestar causado a alguien. Hacerle daño.
FRANCACHELA.- Juerga, diversión, ágape.
FRANGOLLA.- Hacer cosas a la ligera. Sin orden. Manazas.
FRIAJONES.- Alubias, chíncharos, judías.
FULASTRE.- Delicado. Enfermedad ligera.
FULLERO.-  Falso, no fiable, tramposo.
G
GACHAS.- Especia de natillas. Sopa de harina con azúcar.
GACHÓN.- Persona de mérito.
CACHONA.- Alegre, divertida. Fresca.
GAFO.- Harto de beber y comer.
GALLOLENTO.- Trompo con la púa torcida que siempre se sale del hoyo.
GAMÓN.- Madero de sujeción en chimeneas antiguas.
GANDUMBAS.- Tranquilo. Despreocupado. Pesado.
GARBANA.- Cansancio. Sueño. Flojera.
GARBEO.- Salir de fiesta. Paseo.
GARFAÑÁ.-  Arañazo. Herida causada con las uñas.
GARLOPA.- Cepillo grande para cepillar la madera.
GATUPERIO.- Liado. Falso, engañoso.
GAVIA.- Especie de cuneta. Foso pequeño.
GAZNÁPIRO.- Bruto, basto, rudo, ordinario.
GOLIMBRO.- Que le gusta picar de todo. Goloso.
GONINA.- Cantidad pequeña de cualquier líquido.
GORRIATO.- Gorrión
GRANSAS.- Asientos del café molido y cocido.
GRESCA.- Jaleo. Follón. Pelea.
GUAJARRASO.- Caer al suelo, tropezón, caída brusca.
GUBIA.- Utensilio en carpintería para labrar madera.
GUEBRA.- Equivalente a un día de trabajo agrícola. Peonada.
GÜERO.- Vacío. Huevo con el pajarillo dentro.
GUTO.- Pequeño. Vivaracho. Reviejo.
H
HORMA.- Molde de madera que se usaba para fabricar zapatos.
I
INCULCAR.- Hacer creer algo a otro.
INFRERNILLO.- Utensilio con petróleo y mecha para guisar.
J
JAGALLO.- Perro. Con fobia al trabajo. Vividor.
JALAR.- Comer mucho. Buen apetito.
JAMACUCO.- Telele. Ataque. Quedarse sin conocimiento.
JAMAR.- Comer en abundancia.
JAMUGA.- Paliza. “Jamuga de palos”. Tollina.
JANDÉN.- Mucho. Cantidad en demasía.
JANGA.- Hacer daño a alguien de alguna manera.
JANGARILLÓN.- Grandullón. Desgarbado. Torpe.
JAQUETA.- Tipo de chaqueta de pana con listas usada en el campo.
JAQUETONA.- Entrada en años. Jamona.
JÁQUIMA.- Lo que llevan las bestias en la cara con el cabestro.
JARDASO.- Caída aparatosa.
JARETA.-  Dobladillo hecho en la ropa, fruncido.
JARTON.- Comer y beber en abundancia.
JATEO.- Víveres. Alimentos que §e llevaban al campo los caseros.
JATO.- Avíos necesarios para vivir en el campo los jornaleros.
JECHIO.- Sitio donde acuden animales a revolcarse. Residuos.
JERGON.- Funda de colchón relleno de hojas de maíz.
JERINGO.- Churro, masa frita, calentitos.
JETA.- Tener cara dura. Serio.
JIÑAR.- Dar de cuerpo, excrementar, cagar.
JIPIO.- Grito fuerte. Chillido. Del borracho.
JOIOPOLARMA.- Travieso. Inquieto. Nervioso.
JOLGORIO.- Fiesta, regocijo.
JOLLÍN.- Hollín negro del humo pegado a fogones y chimeneas.
JONDA.- Utensilio para arrojar piedras.
JONDEAR.- Tirar piedras con la honda. Lanzar.
JONGON.- Tranquilo. Cojonato. Sin prisas.
JORASQUEO.- Ruido pequeño. También al pisar hojas secas.
JORGON.- Ancho. Prenda que está grande.
JORMIGUILLA.- Picor, especialmente en la nariz y la garganta.
JORRA.- Que no puede tener hijos.
JOSINO.- Hoz para segar el trigo, la cebada y otros.
JUANETE.-   Deformación de los huesos de los pies muy doloroso.
JUCHEAO.-  Espabilado, vivaracho.
JUNSIA.- Paliza, castigo, juleo, paja.
JURDEL.- Dinero.
L
LACHA.- Vergüenza. Persona con decencia.
LAMBRUSIO.- Golimbro. Goloso.
LANEO.- Parbujo. Paliza. Ajuste de cuentas.
LANGOSTO.- Saltamontes.
LANA.- Peligroso, no 5,able. Imperdible.
LÁRGARO.-  Broma. Pegar un muñeco de papel en la espalda.
LAVADERO.- Madera ondulada para lavar la ropa en la panelón.
LAVIJA.- Fino, avispado, de cuidado.
LEBRILLO.- Recipiente de barró utilizado en las matanzas.
LEBRON.-  Miedoso. Con temor. «Cagón».
LESNA.- Utensilio del zapatero para coser el zapato.
LIBRITO.-  De papel para liar .1 cigarro. Rey de espada.
LINGOTASO.- Beber un buen trago de vino.
LONGUI.- Hacerse el sordo. sin poner atención.
LUPIJO.- Persona delgada, escurrida.
LURIA.- Tirarse piedras entre dos bandas de muchachos.
M
MACANA.- Película la. Cosa de poco valor.
MACHORRA.- Que no puede tener crías.
MAJO.- Trozo de madera torneada para majar el gazpacho.
MANGURRINO.- Malaje. Maleante. Alborotador.
MANIGUETA.- Alambre para guiar el aro.
MANIJA.- Tipo de guantes sin dedos para empujar la lezna del zapatero.
MANSERA.- En el arado, asidero para el que ara. Esteva.
MARTINGALA.- Engaño, liar a otros con embustes.
MATRACA.- Aparato de sonido tosco en la torre del campanario.
MEDROSO.- Asustadizo. Lebrón. De poco espíritu.
MELOTE.- Líquido viscoso, dulce.
MININA.- Pene pequeño del niño.
MITRA.- Paliza. Bofetadas. Golpes.
MOCHO.- Palo para pegarle a la billarda (juego).
MOGON.- Sueño, sobre todo después de comer. Siesta.
MOJIGANGA.- Hacer gracia y gestos con la cara.
MOJÓN.- Excremento duro.
MOLONDRO.- Excremento duro y grande.
MONDONGO.- Tripas, persona gorda, pesada.
MORDEJUYE.- Cortapicha, insecto.
MORGAÑO.- Araña. Insecto de patas muy largas.
MORRA.- Cabeza gorda.
MORRALLA.- Cosas sin valor. Chatarra.
MOSCA.- Borrachera, pea, tajada.
MOSTAGAN.- Grandullón. Gordo.
MOYATE.- Vino. Estar mayatoso (estar borracho).
MUERMO.- Sin valor. Fofo. Grandón.


Copyright.- Rafael Rodríguez Márquez

sábado, 18 de febrero de 2017

Chiquinquirá

En aquella lejanísima tierra gemela, fértil y cálida

Sobre la puerta que une el interior de nuestra Iglesia Parroquial con la sacristía hay un pequeño y humilde cuadró, muy deteriorado ya por el tiempo, que representa una Virgencita, toda rodeada de haces de luz, a la manera de la famosísima Virgen guadalupana. Se trata de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia.
¿Que caminos; qué aventuras, qué azares trajeron hasta aquí ese oscuro cuadro? ¿Qué vinculación representa esa imagen, entre Guadalcanal y Colombia? En mi modesta búsqueda de datos he venido a encontrarme con el hecho, sorprendente y gozoso de que, muy lejos de España al, otro lado del Océano, allá por tierras de América, hay un trozo de la mejor y más hermosa historia oculta de nuestro pueblo.
Nada he encontrado en los libros a mi alcance sobre una mujer guadalcanalense que se llamó María Ramos y que contempló con sus ojos a la Madre de Dios, al pie del cerro de San Lázaro, en pleno corazón de la tierra colombiana, allá por el siglo XVI.
Muchos años antes, en mayo de 1.499, Alonso de Ojeda se hacía a la mar en Cádiz con cuatro bajeles bajo su mando y llevando por compañeros nada menos que a Américo  Vespucio y a Juan de la Cosa. Aquella expedición llega a Colombia pero no logra penetrar en sus selvas rechazada por las tribus indígenas.
Son todavía los años del descubrimiento y España entera vibra a impulsos de la fe, de la sed de aventuras, del ansia de riquezas soñadas. Las expediciones al Nuevo Mundo se suceden una tras otra y las enormes carabelas vuelven repletas de oro y de historias increíbles. Es la hora de los guerreros, de los héroes y de los santos. En 1537 Gonzalo Suárez de Rendón llega al Macizo Oriental colombiano y funda la ciudad de Tunja en Boyacá y en 1586, a muy pocos kilómetros, surge un poblado minero y agrícola que toma el nombre del valle donde se asienta: Chiquinquirá.
Hermosísima tierra de altiplanos donde el viento que baja de las enormes montañas de los Andes, es celeste y el frío colorea las mejillas. Bajo un sol radiante, los amaneceres de Chiquinquirá van descubriendo los mil colores del día, las cien tonalidades del ocre y del verde. Hasta allí ha llegado María Ramos a quien imagino desgranando las cuentas de un rosario —¿de aquí el nombre de la Virgen?— en el momento de la aparición. Tal vez recordaba a aquel pequeño pueblecito español donde había nacido, donde sus seres queridos, posiblemente, nada sabían de ella y aún mucho menos podían suponer que pronto habría de levantarse un Santuario “en aquella lejanísima tierra gemela, fértil y cálida”. Ermita blanca, española, de sobria fachada y capillas que invitan a la oración y al recogimiento, como ésta muy nuestra de la Santísima Virgen de Guaditoca.
María Ramos debió de sentir, en lo más hondo, de su gran corazón de mujer buena, una  intensísima emoción al encontrarse ante sí a la Madre de Dios sonriéndole como sólo Ella sabe sonreír a los que la aman. Tal vez también entonces, en la cálida mañana cumbreña, un regajo de agua clara tocaba el manto de nuestra Señora, dulce Virgencita de Chiquinquirá, del Rosario, de María Ramos, de la ciudad de Tunja, (la de las viejas casonas palaciegas del siglo XVI, de soberbias portadas renacentistas), excelsa Patrona de Colombia.
En el cielo, aquella paisana nuestra, que mereció el honor de conocer a la Virgen en este mundo, vive ya eternamente en presencia del Buen Dios. Desde allí, estoy seguro que mira con cariño a su tierra americana y a su tierra española unidas por su fe y por su amor.

Hoy, desde las sencillas páginas de esta revista guadalcanalense, quiero decirte María Ramos que nunca te olvidaremos del todo, que nos sentimos orgullosos de que nacieras aquí. Tal vez los españoles no seamos lo suficientemente agradecidos, pero somos muchos los que recordamos que allá, en tierras de América, llegaste a escribir, sin saberlo siquiera “tal es tu sencillez y tu grandeza” la página más bella de la historia de Guadalcanal.
—Bastián, tú que eres hombre de buena cabeza y muchos años, ¿oíste hablar alguna vez de María Ramos?
Lo he encontrado al salir del antiguo bar de "Los Pepes" donde Antonio lo acaba de invitar a un vasito de tinto. Dicen que el vino de balde los recuerdos borra, pero Bastián tiene buena memoria.
—¿María Ramos dices? Déjame pensar... si, yo no levantaba un palmo cuando mi abuelo, o mi bisabuelo “que se llamaba como yo y llegó a los noventa y siete” nos contaba esas historias antiguas. Esa mujer era joven, buena y bonita, sí... Un día se fue a las Américas para el enseñar a los salvajes aquellos a rezar el rosario y resulta que va y se aparece la Virgen y le dice que quiere que le levanten allí mismo una ermita para que aquellas gente vaya en peregrinación; igual que aquí con la Patrona ¿comprendes?
Este hombre no se ha acostumbrado todavía al pitillo que se compra ya liado. Saca su caldo de gallina de una petaca añosa y comienza a liarlo despacio, con mimo, entre sus gruesos dedos llenos de nudos.
—Oye; la Virgen aquella ¿no es la que está sobre la puerta de la sacristía?
Sí, esa es...
—¿Y no te parece a tí que deberíamos tenerla mejor cuidada y. mejor sitio?
—¡Claro que me parece!. Anda viejo amigo, vamos a tomarnos otro vasito...

Revista de Feria 1985
Plácido de la Hera

miércoles, 15 de febrero de 2017

Guadalcanal, un pueblo en la memoria 17

XVI Voces de Ayer  De la A a la CH

“Este capítulo recoge muchas de las palabras que aprendí de niño y otras que siempre he escuchado a mis mayores a lo largo de mi vida. Algunas ya están publicadas en el brillante artículo de Álvarez Blanco o el estudio de Rafael Moyano (ver bibliografía); no obstante, la mayoría de las que podéis leer en este apartado han sido recogidas directamente por el autor.”

Es lamentable que con el paso del tiempo se estén olvidando las palabras que se usaban en Guadalcanal, así como los juegos de niños, nuestras costumbres e incluso el respeto a muchas cosas. En este breve resumen he tratado de traer a la memoria algunas palabras que, como digo, se utilizaban hace años. Creo que debemos recordarlas para que no se pierdan para siempre, en interés de que no muera nuestra historia.
Las acepciones que presentamos aquí toman el significado que les da el pueblo en el contexto diario de nuestra convivencia y no las que pueda indicarnos el Diccionario de la lengua española de la Real Academia o el de Autoridades. En este sentido, tanto las grafías que hemos recogido así como su posible pronunciación o semántica se expresan de una forma notablemente diferente a las existentes en estos corpus científicos, con la intención de mostrar más fielmente qué se dice y cómo se dice. Por otro lado, es imposible describir la entonación o el «deje» de nuestro pueblo, pero baste que un solo guadalcanalense pronuncie alguna de estas palabras para encontrar el verdadero sentido y ritmo a la conversación donde se insertan estos vocablos.

A
ABALORIO.- Lentejuelas y adornos femeninos. Baratijas.
ABOCAJARRO.- De sopetón, sin esperarlo, encima.
ACHINOTAO.- Cacharros y utensilios viejos, de poco valor.
ACHIPERRES.- Lluvia muy fuerte y abundante.
AGALLONES.- Escondido. Ocultado.
AGAZAPAO.- Andar ligero, caminar.
AGUAHÍJA.- Líquido formado dentro de la piel, hinchada por algún golpe o entrillón.
ALCANCÍA.- Hucha.
ALFERESÍA.- Telele, ataque.
ALJOFIFA.-  Trapo para aljofifar el suelo.
ALMIREZ.- Mortero con majo para triturar aliños.
ALPECHÍN.- Líquido contenido en la aceituna, sobrante después de ser molida.
AMENEAR.- Atar las patas de las bestias.
AMEDRANTAO.- Con miedo, asustado.
ANAFE.- Recipiente con ascuas de carbón para cocinar.
ANGARILLAS.- Especie de serón que llevan las bestias para acarreos.
ANSIAS .- Fatigas.
ANSUELO.- Grano que suele salir en los párpados de los ojos.
ANTIÉ.- Anteayer.
AÑUGAO.- Respirar con dificultad. Atorarse.
APERGOLLAR.- Hacer las cosas ligeras y mal. Frangolla.
APOQUINAR.- Pagar, hacer frente a una deuda.
ARRASTRAPASTOS.- Persona tosca, bruta.
ARRELLANAO.- Sentado o tumbado en el suelo.
ARRENGAO.-  Muy cansado, con dolor de espalda. Encorvado.
ARRISCAD.-   De buen ver. Culto y recatado.
ARRUCHE.- Sin dinero. Pelado.
ARRUMACO.- Caricia, mimo.
ARRUTAO.- Con mucho frío y mal cuerpo. Aterido.
ASCAPE .- Ligero, sin perder tiempo. Rápido.
ASERICO.- Cojín pequeño para pinchar agujas y alfileres.
ASOMATRASPÓN.- Ver sin ser visto. Esconderse.
ATAJARRE.- Utensilio en el aparejo del burro para fijarlo.
ATENTE BONETE .- Lleno hasta arriba. A rebosar.
ATORARSE.- Estar añugado, sin respirar bien.
ATOSIGAO.- Con muchos cargos y trabajos.
AVENTAO.- Inflamación del vientre por comer demasiado.
AVIOS.- Los que llevaban al campo para una domia. Víveres.
B
BADILA.- Utensilio para mover el brasero.
BALEO.-  Paseo. Limpiar, barrer.
BANDÁRRIGO.- Dolor. Malestar fuerte en el vientre.
BAQUETEAO.- Muy enterado en la vida.
BARAJUSTON.- Esguince en la cintura.
BARQUINAZO.- Porrazo. Caída aparatosa.
BARRUNTAR.- Presentir lo que va a pasar.
BÁRTULOS.- Cacharros y utensilios varios de poco valor.
BELLOTO.- Bruto, tosco, basto.
BERRAQUIOS.- Gritos fuertes. Llorar haciendo ruido.
BIBITRAJO.- Beber algún líquido con mal sabor.
BILLARDA.- Trozo de palo afilado-por las puntas (juego).
BIRRIA.- Pequeño, de poco valor. Insignificante.
BOCHINCHE.- Persona poco culta. Alborotadora.
BOFO.-  Gordo, con poca fuerza. Cocho.
BOLÍN BOLÁN.- De aquí para allá, sin sitio fijo. Bureo.
BORBOJA.- Bulto formado por un entrillón.
BOROCOCO.- Tipo de albóndiga pequeña, frita.
BORRAJO.- Restos de una candela. Rescoldo.
BORRAMIENTO.- Oxidado. Viejo. Sucio.
BOSINASO.- Voz fuerte para llamar a alguien.
BOTANA.- Parte podrida de un fruto.
BUJIO.- Casa-vivienda de poco valor. Choza.
BURRACO.- Enamoradizo. Pasión por las mujeres
C
CABRILLAS.- Varices de las piernas. Salían del calor del brasero.
CACHIVACHES.- Chismes de poco valor. Cacharros.
CACHO.- Trozo de algo.
CAGAJÓN.- Excremento de las bestias.
CAGALUTA.- Excremento de cabras, ovejas y otros animales.
CALENTURA.- Fiebre.
CAMÁNDULA.- Hipócrita, con malicia y sonriente a la vez.
CAMASTRÓN.- Persona hipócrita. Astuta.
CANCO.- Mariquita, afeminado.
CANDIL.- Aparato metálico con aceite y mecha para alumbrar.
CANGILÓN.- Recipiente metálico de la noria para sacar agua.
CANTILLO.- Calle estrecha, con recovecos.
CANUJIA.- Trabajo efectuado a la fuerza o por compromiso.
CAPACHA.- Especie de bolsa de esparto para llevar el  almuerzo.
CAPACHO.- Utensilio de esparto para prensar la aceituna.
CARAMBOCANO.- Embriagado, borracho. Cargado.
CARANTOÑA.- Gestos y gracias que se les hace a los pequeños.
CARRACUCA.- Tener mala suerte. Perder.
CARREGILA.- Fila. Ir uno detrás de otro.
CARTUJANA.- Tortilla de huevos.
CASCABULLO.- Bruto, tosco. También casco de la bellota.
CASCAR.- Hablar mucho, repetir lo mismo. Morir.
CASCARRIA.- Suciedad de las ovejas y otros animales.
CASIMBOCÁ.- Comer mucho. Ración grande. Mucha cantidad.
CATAPLINES.- Testículos.
LOAR.- Subir a un cerro en círculos para juntar la caza.
COCHO.- Sin cocer. Pan poco cocido. Fofo.
COCHOFREO.- Andar de chismorreo.
!COÍLE!.- Expresión dada ante una sorpresa o noticia.
COJETÁ.- Golpe pronunciado dado al suelo por un cojo.
COJITRANCO.- Cojo con la zancada larga.
COJONATO.- Flojo. Sin prisa. Huevón.
COMPUJÍO.- Que se queja por todo. Triste.
CONCUMINO.- Pequeño. Feo. De poco valor.
CONCUNAO.- Hermano de un cuñado.
¡CONCHO!.- Parecida a ¡coíle!
CONDUMIO.- Comida variada en cantidad exagerada.
COPA.- Brasero de cisco.
CORTAPICHA.- Mordejulle. Insecto.
COSCARSE.- No inmutarse. Darle igual. Moverse lentamente,

COSCORRON.- Golpe pequeño dado en la cabeza.
COSCURRO.- Grujiente. Muy pasado. Refrito.
COSQUI.- Irse a la cama. Capón.
COSTALASO.- Caída fuerte, resbalón.
COVACHA.- Cuarto pequeño y oscuro.
CUANTISIMA.- Significa más que lo dicho antes.
CUCHIPANDA.- Comida y bebida para un juerga o reunión.
CUESCO.- Ventosidad expelida por el ano. Pedo.
CURRULAR.- Marchar poco a poco. Ir tirando.
CH
!CHACHO!.- Expresión de admiración.
CHAIRO.- Mal olor, peste.
CHALPICAR.- Mojar levemente con agua u otro líquido.
CHAMBRA.- Tipo de chaqueta de tela gris usada en el campo.
CHANCHULLO.- Algo mal hecho Engaño.
CHAPONA.- Chaquetón usado en el trabajo.
CHAPU.- Trabajo pequeño. Entuerto.
CHASCA.- Basura. Cosas de poco valor.
CHASCAR.- Comer.
CHASPEO.-  Largarse, irse disimuladamente.
CHAVETA.- Utensilio cortante del zapatero.
CHIA.- Carne de cerdo.
CHICHIRIVAINA.- Embustero, informal.
CHINCHE.- Punta pequeña que el zapatero clava en la suelas. Insecto.
CHINERO.- Despensa, armario.
CHINGUICHANGA.- Guasón. Chistoso. Inquieto. De poco valor.
CHINOTE.- Piedra pequeña.
CHIRIVICHI.- Pequeño. Flaco. Bajito.
CHIRRAERA.- De poco juicio. Alborotador. Chillón.
CHISPA.- Borrachera, tajada, pea.
CHISQUERO.- Mechero con una mecha para encender el cigarro.
CHOCHOLOCO.- Alocado, sin importarle nada.
CHOMBA.- Piernas arqueadas de una persona.
CHORLA.- Cabeza.
CHORRA.- Tontería. Dicho con poco valor.
CHUCHURRIO.- Lacio, caído. Escuálido.
CHUMINÁ.- Sin importancia. Tontería.
CHURRETE.- Suciedad junto a la boca.
CHURUMBO.- Melote, líquido dulce y viscoso.

Copyright.- Rafael Rodríguez Márquez

sábado, 11 de febrero de 2017

La vida en Guadalcanal años 30, siglo XX (16)

Noticias publicadas en los diarios de la época
1936 segunda parte

Actividad de la Unión Republicana el pasado año.- 
El Sr. Martínez Barrio, paladín de la propaganda de izquierdas y defensor de la unión de los republicanos, ha recorrido el pasado año gran parte de España con sus mítines, proclamas y promesas.
En nuestro fraternal colega “El Liberal” se publica una interesante estadística de tipo político que señala el grado de actividad desplegada durante el pasado año por el caudillo de Unión Republicana, don Diego Martínez Barrio, para extender por toda España los postulados democráticos del pujante partido, que constituye hoy una de las bases más firmes en que se asienta la República española. He aquí la relación de los actos públicos en ha intervenido el ilustre ex presidente del Consejo, de enero a diciembre do 1935:
…. 28 de Abril, actos mítines de multitud de asistencia  en  el mismo día en Cazalla de Sierra,  Constantina y Guadalcanal, en esta última localidad  y en el ejido de El Coso, la caravana fue increpada por algunos jóvenes componentes de la CEDA,  terminada la jornada El Sr. Martínez Barrio recaló en Sevilla.
Sábado, 04 de Enero 1936

Gobierno Civil de Sevilla
Distritos electorales 
El alcalde recientemente elegido (en funciones) en  Guadalcanal D. Andrés Calderón Blandez,  ha dirigido un escrito al Gobernador Civil de Sevilla Sr. Varela Rendueles en el que expresa que ante  la existencia de varios elementos de ideología extremista existentes en este pueblo y las próximas elecciones, que las fuerzas del orden  existentes las considera insuficiente para el mantenimiento del orden en las nueve mesas electorales que se abrirán para el ejercicio legítimo de la población, su derecho democrático al voto.
El Gobernador Civil le emite un despacho urgente al citado alcalde  y le asegura que el orden estará garantizado y para ello nombra al delegado gubernativo D. Emilio de Santiago, hombre conciliador y de gran conocimiento de la zona de la sierra norte sevillana.
Jueves, 13 de Febrero de 1936
Oda a la ignorancia patria
¿La sangre azul de nuestros añorados reyes? 
¿Qué español será el que no haya leído, en carteles electorales o en periódicos monárquicos o panfletos  de sacristía, esos rótulos escalofriantes y de muy mal gusto, donde se clama con diatribas agrias, denuestos, blasfemias gramaticales y otras incoherencias propias de personas  de épocas medievales contra la internacional masónica y judía?
En este cortejo de mentalidades de “pan llevar” figuran, en primera línea, los monárquicos, guardadores de la tradición y las glorias patrias, clérigos, monjas, beatas, frailes y toda la nobleza española, alta y baja, incluida la servidumbre de peluca y calzón corto.
Y he aquí lo  estupendo, lo incoherente: que la nobleza española clame solamente contra el  judaísmo, cuando podía hacerlo también contra los moros, las barraganas, las horneras, los zapateros, los barberos, los albañiles, los confesos, los ateos, los relapsos, los bastardos, etc., etc., con lo cual resultarían más vistosos los carteles y los tribunos tendrían materia en abundancia para su inflamada oratoria.
Si los bastardos, aquellos hijos de nobles escondidos en la cocina o las caballerizas, al azar hemos abierto la historia de  España. Nos ha tocado en suerte él siglo XVI. Buen siglo. El siglo de oro de las letras patrias; el de Lepanto, el de Flandes, el de El Escorial, el de los nobles a todo pasto; clérigos, santos, esclavos, maestros cruzados, comendadores, caballeros, segundones, pajes, pecheros, vasallos, obispos, cardenales y toda esa gama de capas humanas que constituyen las clases sociales de la época. Las castas están en todo su furor, en toda su pujanza y en todo su pureza; ya no hay judíos, porque los expulsaron nuestros santos y católicos reyes mediante el edicto de Granada, para purificación de cristianos nuevos; luego, se persigue sañudamente a los herejes y los moriscos y van a ser lanzados de un momento a otro fuera de la piel de toro. Estamos en la era de las purificaciones raciales, de en el glorioso año de  1562.
—¡Ese, ése es nuestro glorioso siglo!
¡Si!
—oigo gritar a nuestros nobles y a toda la morralla monárquica.
¿Si?
¿Es ése vuestro siglo? Pues allá va, y que se salve el que pueda. 
Pues bien, vuestro glorioso  rey Felipe II  o se encontraba en ese año emplascado de 1562 en guerras santas y purezas de linajes, pero no sabía que dos siglos antes, o el cristiano y matamoros Fernando bien llamado el Católico, uno de sus surtidores de sangre noble fue:
Casó D. Alonso Enríquez, Almirante de Castilla natural de Guadalcanal con una judía llamada Polonia, natural igualmente de Guadalcanal (Sevilla), de esa noble casta  descienden los Portocarreros,  la casa Moguer y el marquesado de Villanueya, linajes reales que se han extendido a toda España, coronas de Castilla, Aragón y Portugal.
Sres. nobles caducos y defensores de monarcas justicieros que algunos hicisteis santos, mirar vuestra sangre, si es nobles no es totalmente azul.
Domingo, 16 de febrero de 1936

Movimiento campesino
Nuevos asentamientos en la provincia de Sevilla 
Reunidos varios  Delegados del Instituto de Reforma Agraria en  Madrid después de la visitas efectuadas a las provincias del Sur, han emitido sendos informes de los desordenes y la situación del campo Andaluz y Extremeño, concretamente en la Sierra Norte Sevillana y Campiña Sur Extremeña, si bien no hay grandes alteraciones de orden público, la situación es muy tensa, de una parte el gremio de la patronal del campo y los grandes terratenientes de la zona y por otra, los jornaleros y los sindicatos agrarios han mantenido varias reuniones sin llegar a un acuerdo sobre el nuevo salario por peonadas diarias.
“Nota de los asentamientos realizados el día 2 de Abril de 1936”
… Provincia de Sevilla.- Guadalcanal, en la finca del El Hornillo se han producido 36 nuevos asentamientos de jornaleros de la localidad, visados por los delegados de los sindicatos agrarios.
Viernes, 3 de Abril 1936
Obras sociales
Suscripción en favor de los obreros libres perteneciente a entidades obreras no marxistas 
… de Guadalcanal se ha recibido la cantidad de 42 pesetas, desglosadas en 27 pesetas de aportación popular, 12 pesetas de un Sr. Anónimo y otras 3 pesetas del cura párroco.
Lunes, 27 de Abril de 1936
La situación de los pueblos sevillanos 
Sevilla-La situación en los pueblos de la provincia se agrava cada día más. El gobernador civil ha enviado a distintos pueblos varios delegados gubernativos para ver la forma de dar solución a los problemas, pero se encuentra con la triste realidad de que los labradores no tienen ya medios económicos para sufragar las exigencias de los titulados Comités campesinos, que envían obreros al campo sin más conocimientos que los de los alcaldes y después exigen el pago de jornales que los propietarios agrícolas no pueden abonar. En algunos casos, como, por ejemplo, Guadalcanal, el delegado gubernativo ha ordenado el ingreso en la cárcel de varios patronos agrícolas porque no pueden abonar los jornales que les exigen los obreros. A pesar de las ordenes del gobernador civil por telegrama para que se les ponga en libertad, aquellas no han sido atendidas ni por el delegado ni por el alcalde.
La Guardia civil de Guadalcanal ha recibido órdenes para que no permita la salida de dicho pueblo para Sevilla de los patronos mencionados hasta que no solventen las peticiones que se les tienen formuladas, desde luego de dinero.
Sábado, 23 de Mayo de 1936
Sevilla Al día (Noticias de la Provincia)
Le reprende su madre e intenta suicidarse 
Guadalcanal.- El Joven de la localidad Rafael Blanco Guerrero de veintiún años, que hizo una escapada el domingo de su domicilio en el ómnibus de la mañana para asistir a un mitin sindicalista celebrado en la plaza de toros de Sevilla, fue reprendido severamente por su madre al regresar al pueblo.
El mozo se enfadó a tal extremo que intentó varias técnicas para suicidarse, primero golpeándose con una piedra en la cabeza, luego se hizo un corte en el cuello, ante el fracaso de las dos tentativas anteriores, se dirigió nuevamente a la estación de Guadalcanal a ponerse delante de una máquina de tren, tampoco consiguió su propósito, ya que fue impedido por la Guardia Civil, que lo detuvo y lo puso a disposición del Juez.

Miércoles, 27 de Mayo de 1936
La implantación del laicismo en España
El Alcalde de Guadalcanal prohíbe los entierros católicos y los toques de campanas

El cura propio de la localidad sevillana de Guadalcanal D. Pedro Carballo Corrales, ha presentado una denuncia al Gobernador Civil contra el alcalde de dicha localidad D. Andrés Calderón Blandez, que prohíbe según ordenanza municipal el entierro en el cementerio católico y los toques de campanas.
El Gobernador Civil  ha prometido al clérigo corregir este abuso del Alcalde de la localidad.
Domingo, 14 de Junio de 1936
El dominio de las milicias obreras en los pueblos de Sevilla 
Noticias de Sevilla dicen que los distritos obreros son inexpugnables, luchan contra la reacción fascista en Lora del Río, La Rinconada, Algaba, Coria del Rio, Cantillana, Villa del Río, Constantina, Línea de la Concepción, Cazalla de la Sierra, Alanís, Guadalcanal, Campana, Pruna, Puebla de Cazalla, Carmona, Morón de la Frontera, Utrera, Los Palacios. Nebrija, El Coronil, Aguadulce, Herrera y con algunos pueblos de Badajoz y Jaén, donde la clase trabajadora domina al fascio y los mantienen desarmados y desactivados.
Jueves, 23 de julio de 1936
Frente de Sevilla al día 
Las fuerzas moras mantuvieron combates  con un núcleo rebelde que se descolgó de la Sierra de Guadalcanal venían cuatro coches ligeros, un camión y numerosos jinetes, que nos atacaron aprovechando el relieve del terreno favorable, pero las fuerzas moras pusieron en disposición de retirada a los rojos, apoderándose de los vehículos, de armas y seis prisioneros, sobre el campo de la batalla quedaron cuatro muertos.
La columna, una vez organizada se dirige a Monasterio donde pernotará para dirigirse a Fuente de Cantos e integrarse en las fuerzas leales.

Viernes, 7 de Agosto de 1936
Parte de Guerra
Sección Andalucía Occidental 
A las 21 horas del veintiséis de Septiembre de 1936
…Una columna compuesta por fuerzas del regimiento número 6 y miembros de la Falange de Guadalcanal han ocupado hoy Malcocinado (Badajoz) restableciendo el orden..
Domingo, 27 de Septiembre de 1936

Sección Administrativa de primera enseñanza de la Provincia de Sevilla
Relación de Escuelas vacantes en  la provincia de Sevilla 
Ante los últimos acontecimientos de acoso a maestros y maestras y abandono de sus puestos por razones políticas y la masificación de criaturas en las aulas, se ofertan plazas en…  Gerena (2 maestros y 1 maestra), Fuentes de Andalucía (2 maestros y 2 maestras), Cazalla de la Sierra (4 maestros y cinco maestras), Guadalcanal (3 maestros y 2 maestras)….
Lo que se hace público en el Boletín Oficial de esta provincia para conocimiento de los interesados, los cuales deberán presentar sus instancias al Sr. Jefe de esta sección administrativa de primera enseñanza, acompañando a las mismas la documentación que para cada caso determina la repetida disposición legal.
El plazo de presentación se establece  a las 13 horas del día 30 del mes en curso.
Jueves, 12 de Noviembre y Domingo, 6 de diciembre de 1936


Hemerotecas 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Guadalcanal, un pueblo en la memoria 16

XV Curiosidades 
Recordado a nuestra peseta
Ocurría por el año de 1886, nuestro paisano Adelardo López de Ayala, poeta y político, escribió un manifiesto revolucionario que provocó el derrocamiento de la reina Isabel II. Por decreto del nuevo Gobierno Provisional de España, del que formó parte nuestro paisano don Adelardo, en fecha 19 de octubre de 1868 nace la peseta como unidad monetaria de España. Primero se acuñaron las monedas y posteriormente los billetes, que no verían la luz hasta el 1 de junio de 1874. Ciento treintaiocho años hemos tenido la citada peseta, hasta que el 1 de enero del año 2002 fue sustituida por el potente euro, con un valor de 166,38 pesetas, siendo actualmente una de las monedas más fuertes del mundo.
En este apartado he tratado de reseñar aquellas cosillas de nuestra historia, que siempre han suscitado curiosidad al guadalcanalense y de las que yo he sabido dada mi dilatada experiencia en el trato diario con él. Uno de los temas que más ha interesado a nuestros vecinos es la cuestión de los oficios en Guadalcanal.
En las Ordenanzas de la Villa de Guadalcanal del año 1674 se recogen una serie de oficios, de los que paso a enumerar aquellos que hace tiempo desaparecieron:
ALMOTACÉN: responsable de los pesos y medidas.
ALAMIN: veedor de las labores de los tejedores.
MONTARAZ: guarda de campo.
RASTRERO: encargado de la compraventa del ganado.
REGATÓN: comprador de productos al por mayor.
RECUERO: regulador de la calidad y precios del pescado.
TRAPERO: vendedor de paños.
TEJERO: fabricante de tejas y ladrillos.
También se localizan algunas palabras ya en desuso de las que entresacamos las siguientes:
BARDAL: seto protector de las viñas.
BARBASCO: envenenamiento de las aguas.
BLANCAJE: renta sobre las reses a sacrificar.
BARDA: ramaje encima de las tapias.
FOVO: argamasa para la construcción de tapias.
MOJINERO: medida-gradación y precio del vino.
MULADAR: sitio específico para arrojar basura.
VALLADAR: defensa de vados y setos.
Tenemos datos muy curiosos sobre el Guadalcanal del siglo XIX, cuando corría el año 1855:
Con motivo de la declaración del cólera morbo en los pueblos comarcanos y para evitar aglomeraciones de personas, fue suspendida la feria de ese año. A los pocos días, el 13 de septiembre, se declaraba en nuestra villa la temible enfermedad, que se mantuvo hasta finales de diciembre, cobrándose cuarenta y ocho víctimas que fueron enterradas en el nuevo cementerio inaugurado el 4 de julio en el prado de San Francisco.
Por aquel tiempo, los médicos diagnosticaban las enfermedades de esta guisa: cólera morbo, calenturas, de resultas de una quemada, esternuación, dolor de vientre, afección corbútica, diarreas, perlesía, afección de pecho, dolor de costado, ataque cerebral, de no poder mamar, flujo de sangre, mal de orina, emoción cutánea, aneurisma, tarvardillo, mala constitución, carbunco, lombrices, pulmonía, dolor cerebral, quebradura, insulto, de tos, sobreparto, cólera, postema de pecho, de no poder alimentarse, de hígado, tifus, viruela, inflamación de garganta, derrame interno, fiebres intermitentes, cólico nervioso, picada de una víbora, erisipela, guartana, etc.
Era también muy frecuente certificar la muerte del enfermo poniendo “de repente” y “parada del corazón”.
En el referido año, las profesiones y oficios de Guadalcanal se repartían de la siguiente manera: 5 abogados, 5 sacerdotes, 2 organistas, 2 sacristanes, 2 cirujanos, 1 médico, 2 farmacéuticos, 2 escribanos, 4 militares, 3 maestros, 32 zapateros, 21 molineros, 30 alhamíes, 10 herreros, 2 panaderos, 4 lenceros, 4 carpinteros, 16 arrieros, 1 sillero, 2 tintoreros, 5 tejedores, 13 comerciantes, 11 taberneros, 4 jaboneros, 4 sastres, 3 posaderos, ,5 mineros, 3 estanqueros, 1 medidor, 8 barberos, 1 jalmero, 1 herrador, 1 romanero, 1 de Correos, 1 calderero, 1 botinero, 1 hojalatero, 34 pastores, 6 chalanes, 6 esquiladores y 4 alguaciles. El resto de la población lo componían propietarios, labradores, jornaleros, cabreros, porqueros, mujeres dedicadas a sus labores y niños.
Debemos decir que los números de las casas no se comenzaron a poner hasta el año 1855, y el año siguiente, el 23 de agosto de 1856, empezó a colocarse el empedrado en las calles.
Desde el siglo XIX hasta hoy, nuestro pueblo ha tenido estos habitantes:
AÑO
HABITANTES
1829
4.000
1885
5.530
1900
5.870
1930
7.668
1940
7.520
1960
6.470
1980
3.364
1990
3.200
2001
3.108
En la actualidad se mantiene esta última cifra. Los nacimientos anuales son similares a las defunciones, entre cuarenta y cincuenta personas, aunque las perspectivas que existen es de que vaya en aumento el número de habitantes debido a que algunas familias que se fueron de esta villa están volviendo, por el empadronamiento de algunos extranjeros y también por la creación de nuevas empresas industriales que tienen solicitada su instalación en nuestro pueblo. Con vistas a este crecimiento, nuestro Ayuntamiento ha construido en menos de dos años más de cincuenta viviendas de protección oficial, y en la actualidad continúan construyéndose algunas más, lo que ha hecho que alcancemos la cifra de 1.800 casas en Guadalcanal.
Cuando comenzaba a andar el siglo XX, ocurrieron hechos en nuestro pueblo que deseamos recordar, y, aunque no los vivimos, los hemos oído contar a personas mayores que ya se fueron.
Llegaban a nuestra villa las primeras fotografías y la luz eléctrica, se terminaba el túnel del ferrocarril del puerto y a la estación llegaba el primer tren, cuyo recibimiento fue una verdadera fiesta, a la que acudió gran cantidad de gente y las autoridades, acompañando la banda de música para celebrar el acontecimiento.
Por estas fechas se plantaba el pino solitario de La Utrera.
Más tarde llegaban los primeros aparatos de radio, aunque comprarlos no era tarea fácil, solo algunos los tenían, hasta que los pusieron en las tabernas, donde los podían escuchar todos. Recordar aquellas canciones, Mi jaca, de Estrellita Castro, La bien gagá, de Miguel de Molina, La salvaora, de Manolo Caracol, los éxitos de Antonio Machín Angelitos negros, Madrecita, Dos gardenias..., y las famosas canciones de Concha Piquer, que parecían novelas de un solo capítulo, con las letras de aquellos famosos Quintero, León y Quiroga, que pasaron a la historia como célebres compositores y poetas.
También se comenzaba a celebrar en el Coso la feria de Guaditoca, después de haberla celebrado tantos años en el santuario. Había espacio para todo, atracciones como el Circo, los Cuadros, los Güitomas, las Carmelas, los Espejos —los Gordos— los Cristobitas, el Tren de la Bruja, las Barcas, los Caballitos y el Sube y Baja, donde la música la hacía un hombre golpeando un latón con dos cucharas. Algunos años traían a la feria una plaza de toros portátil.
Empezaron a venir después orquestas que organizaban concurridos bailes en las casetas y en la terraza La Palmera, delante del actual bar Andrea, y en Villa Manuela. También era corriente ver al hombre del organillo y al de los barquillos de canela.  
Se le dio un gran sitio al “rodeo”, donde hoy se ubican la piscina y el cuartel de la Guardia Civil, que era donde payos y calés hacían los tratos de compraventa de burros, mulas,   caballos y otros animales. Los tratos comenzaban a las tres de la tarde del primer día de feria, sirviendo de señal la tirada de un cohete. Se solían reunir en los puestos y tabernas que se instalaban con palos y ramas de castaño, donde servían los buenos caldos que criaban en las abundantes viñas que había en todos estos pagos y el rico aguardiente, del que hubo varias fábricas en nuestra villa: Flor de Guadalcanal, Flor de la Sierra, Flor  de Jara y alguno más.

Las bestias que compraban en el “rodeo”  a los gitanos se usaban después en el acarreo de mercancías, seras de carbón, materiales para la construcción, hierbas aromáticas para los distintos molinos de zumaque (ruda, orégano, poleo, etc.), hasta que llegó el primer camión.         
Durante los días feriados, del 4 al 7 de septiembre, se comerciaba con toda clase de mercancías traídas por los vendedores de los pueblos comarcanos.
La feria de Guaditoca tuvo tanto éxito que no había otra parecida en muchas leguas a la redonda. El “rodeo” disponía de abundantes pastos y abrevaderos, siendo punto de encuentro de cientos de personas interesadas en hacer un buen trato, y los comerciantes acudían en mayor número cada año, reuniéndose en nuestro pueblo por  esas fechas sobre unos seis mil habitantes. Aunque el medio de vida era muy deficiente en lo que a economía se refiere, se vivía principalmente de la agricultura, y precisamente por estas fechas había la costumbre de renovar por un año los acuerdos o contratos de los trabajadores del campo (caseros, muleros, pastores, manijeros, cabreros...) con el señorito, pretendiendo una mejora, aunque no siempre la conseguían. Eran otros tiempos y había que conformarse con lo poco que había para criar a los hijos.
El Coso era también el sitio que preferían los muchachos de entonces para jugar a aquellos juegos de los que ya solo quedan en la memoria: el aro, la billarda, el pinche, los bolis, la tanga, a piola, al escondite, a guardias y ladrones, al trompo, a los tantos, al hoyito inglés, a los médicos, luna, las cruces, los queques, el cine... Las niñas también tenían sus juegos preferidos: las casitas, la comba, la rueda, el yoyó, el diábolo, al truque, el teatro, las máscaras, la gallinita ciega y otros...
Allí, en ese soleado y luminoso Coso, donde celebraban los muchachos sus juegos, al que un día nuestro querido amigo don Juan Collantes de Terán llamó “pozo de luz”.
Pasaron algunos años y llegó a nuestro pueblo el cine, que durante mucho tiempo fue el rey de los espectáculos y el             deleite dé niños y mayores. ¡Cuantos recuerdos nos trae a la memoria aquel viejo local con techo de cartón y butacas de madera! Y el Jardín Cinema de verano, con los olores a dama de noche, jazmín y dondiego, donde además se podían comer pipas y ver la Luna, que parecía mirar a las parejas de enamorados que acudían al cine a pasar una velada agradable. Después, a la salida, una vuelta al Palacio, donde ya interpretaba el último pasodoble nuestra banda de música subida en el “tablao”.
Los chiquillos iban los domingos a la función infantil a ver y sentir aquellas célebres aventuras de Kit-Carson, Tarzán y otras, con el cartucho de almendras recién tostadas de Manuela o las avellanas de Joaquinita. Con poca cosa había que conformarse, pero así fueron aquellos tiempos que, aunque no fueron mejores que los de ahora, muchos de sus valores son dignos de alabanza, porque lo de hoy es... OTRA HISTORIA. 

Copyright.- Rafael Rodríguez Márquez