By Joan Spínola -FOTORETOC-

By Joan Spínola -FOTORETOC-

Villa de Guadalcanal.- Dió el Sr. Rey D. Fernando a Guadalcanal a la Orden de Santiago , e las demás tierras de la conquista, e de entonces tomó por arma una teja o canal, e dos espadas a los lados como así hoy las usa.



miércoles, 21 de junio de 2017

Maquis o “Guerrilleros de La República” en Guadalcanal y 5

Los principales acontecimientos 1937/1950
Última  parte

A continuación están la lista de represaliados y las diferentes condenas de vecinos de Guadalcanal, otros no relacionaron de un pensamiento y otro sufrieron robos, intentos de secuestro, torturas, extorsiones,  registros, etc.

Hombres.-
Arcos Bernabé, José. Detenido y procesado en 1944. Condenado a 6 meses de prisión.
Arcos Gómez, Serafín. Detenido en 1943. Condenado a 2 años de prisión.
Arenal Moreno, Rafael. Detenido en 1944 y procesado en 1945. Condenado a 2 años de prisión.
Cabeza Gómez, Francisco. Detenido y procesado en 1944. Condenado a 6 meses de prisión.
Cabeza Gómez, Manuel. Detenido y procesado en 1944. Condenado a 6 meses de prisión.
Cabeza Sánchez, Manuel. Padre de los anteriores. Detenido y procesado en 1944. Condenado a 6 meses de prisión
Carranco Blanco, José “Jeringa”. Detenido en 1943. Condenado a 30 años de prisión.
Cordero Muñoz, Manuel. Detenido y procesado en 1944. Condenado a 6 meses de prisión.
Chaves Piñero, Eduardo. Detenido y procesado en 1944. Condenado a 1 año de prisión.
Chaves Troncoso, Eduardo. Detenido y procesado en 1944.Condenado a 1 año de prisión.
Chaves Troncoso, Manuel. Detenido en 1944. No sería procesado.
Del Corral Expósito, Eulalio. Detenido y procesado en 1948.
Díaz Cortés, Félix. Detenido en 1948 y 1951. Procesado y condenado a 2 años de prisión.
Díaz Madueño, Manuel. Detenido y procesado en 1951. Absuelto.
Espino Cabeza, José. Detenido y ejecutado por la Guardia Civil en 1943.
Flores Arcos, Serafín. Detenido en 1943. Condenado a 30 años de prisión.
Florido López, José, “Porta”. Detenido en 1948 y 1952. Procesado y absuelto.
Fornelio Barrada, Pedro. Detenido y procesado en 1944. Condenado a 2 años de prisión.
Fuentes Canto, Enrique “el Gallo”. Detenido y procesado en 1948. Condenado a 2 años de prisión.
Gallego Bernabé, Antonio. Detenido y procesado en 1948. Condenado a 18 meses de prisión.
Gallego Fernández, Antonio. Detenido en 1942. Condenado a 2 años de prisión.
Gallego Romero, Juan, “Patito”. Detenido en 1948 y 1952, procesado y condenado a 6 meses de prisión.
Gallego Rubio, José. Detenido y procesado en 1949 resultaría condenado a 2 años de prisión.
Gálvez García, Gonzalo. Fusilado en 1943.
Gálvez Jiménez, Carmelo. Detenido en 1943. No fue procesado.
Gálvez Martínez, Juan. Detenido en 1944. No fue procesado.
Gálvez Ortega, Antonio. Detenido en 1944. No sería procesado.
García Gálvez, José. Detenido, trasladado al Canal de los Presos y posteriormente ejecutado por la Guardia Civil en 1948.
Gómez Bonilla, Juan. Detenido y procesado en 1948 y 1952. Absuelto.
López Flores, José. Detenido a primeros de octubre de 1944 estuvo varios meses en la prisión de Badajoz sin llegar a ser procesado.
López Rincón, Francisco. Detenido y ejecutado por la Guardia Civil en 1948.
Muñoz Arenal, Rafael. Detenido el 17 de mayo de 1944, estuvo varios meses interno en la prisión de Badajoz sin llegar a ser procesado y posteriormente llevado a hacer trabajos forzados al Canal de los Presos.
Nieto Díaz, Andrés. Detenido en 1943. Condenado a 30 años de prisión.
Nogales Gordillo, Juan José. Detenido y procesado en 1948. Absuelto.
Ortega Gómez, José. Detenido en 1943. Condenado a 2 años de prisión.
Rodríguez Gusano, José “el Moyo”. Detenido en 1943. Condenado a 30 años.
Salvador Ortega, Rafael “Topete”. Detenido en 1943. Condenado a 30 años.
Mujeres.-
Cabeza Gómez, Purificación. Detenida y procesada en 1944. Condenada a 6 meses de prisión.
Gallego Fernández, Carmen. Detenida en 1948 y 1952. Procesada y condenada a 2 años de prisión
Granado Martin, Carmen. Detenida el 17 de Abril de 1943, novia del “Machero”, procesada en Sevilla en Consejo de Guerra el 10 de Mayo de 1943, fue absuelta.
Recio Muñoz, Ana. Detenida el 23 de Marzo del 1944 junto a su esposo el maqui  José Grande Valenzuela y su hijo mayor, eran de Malcocinado y vecinos de Guadalcanal, procesada en Sevilla en Consejo de Guerra fue absuelta en Octubre y fue absuelta, pasó seis meses en la cárcel provincial de Sevilla.
Recio Muñoz, Eugenia, hermana de la anterior, fue detenida el 25 de Marzo del q944, no fue procesada, pasó varios meses en la cárcel.

Nota.- Una vez terminada la fratricida contienda, mal  llamada guerra civil por muchos en la que murieron o fueron detenidos y cumplieron diferentes condenas numerosos Guadalcanalenses, unos por sus ideas, otros, la mayoría desgraciadamente por ser movilizados en uno y otro bando por sus quintas, en el año 39 y durante más de una década hubo “otra guerra”, esa debido a la orografía de su contorno situada entre las Sierra del Agua y Sierra del Viento, en plena Sierra Norte, Guadalcanal padeció las constantes incursiones de los llamados Guerrilleros o Maquis, produciendo robos, extorsiones, secuestros y muertes, otra vez en nombre de uno u otro  bando, no queremos hablar en este articulo de vencedores y vencidos, culpables o inocentes,  personalmente los tuvimos en los dos y respetamos los motivos que cada Guadalcanalense tuvo para declinarse por una u otra parte.

Fuentes.- Archivo Histórico Provincial de Sevilla (AHPS): Expedientes de Reclusos de la Prisión Provincial de Sevilla, Expedientes de libertad vigilada (4827), La Resistencia Armada contra Franco. Tragedia del Maquis y la Guerrilla, Guerrillas Antifranquistas en la Sierra Norte de Sevilla 1937/1951, Una guerra que no dice su nombre. Los usos de la violencia en el contexto de la guerrilla antifranquista (1.939-1.953), La represión franquista en la provincia de Sevilla, La guerrilla Antifranquista en Extremadura. Mujer y Guerrilla Antifranquista y Republicanos en la Sierra Morena.
Causas.- 379/39, 1046,1047, 1268, 1427 y 1435/41, 1231/42, 575,958 y 983/43, 591,620 y 1241/44, 113 y 941/45368 y 507/48, 32 y 709/49 y 260/51.

Juan Marco Jiménez y Rafael Spínola

La Fragua del Pensamiento

miércoles, 14 de junio de 2017

La Iglesia de San Sebastián

D. Alonso de Cárdenas, Gran Maestre de la Orden de Santiago erigió la Iglesia de San Sebastián en 1481

Durante la Edad Media, la población de Guadalcanal permaneció dentro de las murallas, no quedando fuera, más que una parte del barrio de Santa Ana y la Morería donde vivían los musulmanes que se quedaron en la villa después de conquistada. Los judíos tenían una sinagoga, quizás en el solar donde está la Concepción, esto es solo una hipótesis mía: Cuando la villa empezó a desbordar el recinto amurallado, la ,calle que se hallaba a la salida de la Puerta de Sevilla, que comunicaba con la calle Diezmo al frente y al frente con  Pozo Berrueco y Tres Cruces a los lados, se llamó Sevilla fuera, indicando claramente su situación extramuros. Ya a fines del siglo XV se encuentra la población fuera de los muros en dirección al Coso, erigiéndose la parroquia para subvenir las necesidades espirituales de los fieles.
D. Alonso de Cárdenas, Gran Maestre de la Orden de Santiago erigió la Iglesia de San Sebastián en 1481, comenzándose a labrar el templo, y a propósito de esto, he estado investigando en el Archivo Histórico Nacional y en los libros de visita de la Orden he encontrado lo que sigue en la de 1494. El cura Pedro López Clérigo de la Orden de San Pedro hace doce años que posee beneficio y acompañó a los visitadores “que hallaron una custodia de madera pintada e dorada que estaba sobre el altar. Había un pendón de bovarán colorado guarnecido de tajas blancas e verdes alrededor, que se saca el día de San Sebastián. Un  epistolero viejo en pergamino, dos misales, uno viejo en pergamino, un dominical e santoral. También consta que tenía 250 fieles, que poseía dos viñas y que colectaba de primicias 200 fanegas de pan e 200 arrobas de vino. Dice que no hay campanas, pero en otra visita de 1515 se mencionan dos campanas en el campanario”.
En 1481 celebró la Orden, Capítulo General en Llerena y no es de extrañar que de allí saliera la idea de la fundación ya que el Maestre mandó levantar entonces la Iglesia de Santiago de Llerena que acabóse en 1482, donde está sepultado, pudiéndose ver las estatuas yacentes en alabastro del Maestre y de su esposa D. Leonor de Luna en el lado del Evangelio de dicha Iglesia.
Algo extraño está sucediendo en esta época, pues se crea la Inquisición en Sevilla en 1480, en Llerena en 1483, se fundan iglesias y se expulsa a los judíos en 1494.
El barrio o collación parroquial se formó con calles que pertenecían a Santa Ana y Santa María desde antiguo y que eran: San Sebastián, Santiago, Costanilla, Pozo Berrueco, Concepción, Moro, Paseo de la Cruz, Guaditoca, Coso alto, Coso bajo, Calleja del Cano y Águilas.
Arquitectura: Notabilísima iglesia mudejárica del tipo peculiar de edificaciones de la Sierra. Es por ello edificio de una nave principal con arcadas transversales apuntadas, de gran luz, y cubierta de madera distribuida en tres paños, siendo de notar que el primer tramo está desviado del eje principal del edificio. Después del saqueo que padeció, quedó al descubierto en la capilla del Sagrario en su frente norte, una arcada ojival de ladrillo perteneciente al núcleo primitivo. En dicha capilla hállanse bóvedas de crucería con terceletes en forma de estrella. En resumen, dos capillas laterales cubiertas con bóvedas estrelladas, el arco gótico del presbiterio, la esbeltez del edificio, de gran elevación y elegancia, y la sencillez de los capiteles, permiten situar la parte más antigua en pleno siglo XV, lo que coincide con los datos históricos. En el primer cuarto del siglo XVI se hicieron construcciones de notorio interés que pasan del gótico al renacentista como se ve en la bóveda del presbiterio y que acusan la presencia de un maestro contemporáneo de Diego de Riaño. Del mismo siglo XVI se hallaba en la Iglesia la interesantísima reja plateresca de la capilla de Melchor Suárez de Ortega en el muro de la Epístola y otra reja del mismo estilo que cerraba la del Sagrario en el lado contrario.
Interesantísima era, también, la torre-fachada, sin rematar, mudejárica de la Sierra, recuerdo que tenía cuatro cuerpos, en el último tenía grandes campanas que fueron bajadas estando yo en Guadalcanal, y era muy alta con alguna ventana cegada. La portada de la Iglesia debió ejecutarse en el siglo XVIII. El retablo mayor era de principios del XVII muy clásico, semejante a la traza que el maestro Diego López Bueno ejecutaba en Sevilla por los mismos años. Fue destrozado y conservaba aún en 1938 los lienzos de pintura siguientes: La huida a Egipto y el Arcángel S. Rafael en el segundo cuerpo, lado derecho; la imposición de la casulla a San Ildefonso en el ático central, y dos figuras de ángeles en los laterales. Fue destrozada la parte del retablo del lado de la Epístola y el primer cuerpo del Evangelio. El retablo de la capilla del Sagrario quedó mutilado. Mención especial merecen las pilas del agua bendita era un bellísimo capitel compuesto de columna romana del siglo II o II, después de Cristo, que pasó a Santa María donde sigue siendo pila de agua bendita. Contenía el agua bautismal una pila de piedra de 1530, con grandes medallones con cabezas cubiertas con cascos y el friso superior con cabezas angélicas aladas y de frutas, dicen que la pila se resumía. Al lado de la puerta principal del templo existía una portadita de estilo Isabel que daba ingreso o pendencias del edificio.
Entre los objetos de orfebrería que conservaba la Iglesia después de la guerra, merecen ser destacados por su importancia, la interesante caja copón de fines del XV de plata repujada de 17 centímetros que fue llevada a la Exposición Ibero-Americana de 1929 y catalogada con el nº 141; un copón de plata dorada y repujada del XVIII y la custodia procesional de plata repujada del mismo siglo. Estaba dividida en tres cuerpos sostenidos por columnas decoradas, en el primero llevaba un viril y en el segundo, una Inmaculada de plata. Fue destroza en múltiples pedazos, pero no así las dos piezas anteriores.
En 1840 tenía San Sebastián seis sacerdotes con un párroco y un teniente, pero en siglos anteriores llegó a  tener un cura beneficiado y once clérigos más, y en la guerra de  la Independencia, en 1814, participó con un cáliz y unas vinajeras con su platillo, en la incautación de la plata para la Junta Suprema de Extremadura.
Lo mismo qué sucedió Ana, dejó de ser parroquial, incorporándose cómo filial de Santa María en 1913 y  hasta 1936 estuvo al frente un sacerdote con el título de coadjutor y con residencia en esta filial.
La distribución de los altares era la siguiente: Altar Mayor formado de columnas salomónicas y cuadros pintados, y en la hornacina principal la imagen del titular, San Sebastián y a los lados, S. Joaquín y S. Roque y encima, la Dolorosa. Altar de San  Juan de Dios, era pequeño, tenía un cuadro de mérito y una peña imagen de la Dolorosa; este estaba dentro del arco que formaba la entrada de la sacristía. Altar  de Animas situado sobre el arco que  un hermoso cuadro de ánimas  de la Virgen del Carmen, de gran  devoción, y encima, otro cuadro de ánimas con la Virgen de Montserrat.
Seguía después la capilla del Sagrado, que era preciosa, cerrada por una hermosa verja de hierro forjada: el altar era todo dorado con una imagen  de San José en la hornacina  principal al que daba culto la asociación Josefina, y a los lados, las imágenes de San Rafael y Santa Catalina. Debajo de la imagen principal estaba el Sagrario que era precioso con cornucopias por dentro y doble puerta, siendo la exterior, un cuadro de cristal de la Dolorosa que tenía en sendos lados dos pequeños Niños-Jesús y terminaba con un crucifijo con dos ángeles a los pies  y los lados las imágenes de San Francisco de Asís y Santa Teresa de Jesús. Al lado derecho de éste, había otro de las mismas proporciones pero más antiguo y deteriorado con las imágenes de Ntro. Padre Jesús Nazareno y en dos hornacinas laterales Juan Evangelista y Santa María Magdalena, y debajo un Niño Jesús, llamado el Niño Perdido, a la derecha una puerta que daba a la sacristía. En esta capilla se encontraban muchos miembros y devotos de la hermandad de Jesús Nazareno
Sigue la capilla de la Inmaculada que tenía un cuadro de la misma en su retablo y encima, una pequeña imagen de San Roque. A continuación estaba la capilla de Santiago con un altar con tres cuadros del santo y a sus lados, la Virgen y San Lorenzo. A la derecha había una puerta que daba a un almacén y una escalera que comunicaba al coro donde estaba el órgano. A continuación, la puerta de la escalera de la torre y la del templo, con cancel que daba a la calle San Sebastián. Luego seguía la capilla bautismal que era pequeña con una alacena para la concha y crismera. Seguía la puerta principal del templo que da a la calle Santiago con un hermoso cancel. Continuaba la capilla del Resucitado que era pequeñísima y cerrada con rica verja y el altar lo formaban tres cuadros pintados con la Resurrección del Señor, Santa Ana y San Pedro. En los laterales y en dos hornacinas en la pared, las imágenes de San Diego de Alcalá, también llamado de San Nicolás del Puerto, y San Juan Nepomuceno. Continúa el altar del Reposo, sobre el arco toral y haciendo juego con el de Ánimas, tiene la imagen de la Virgen del Reposo. Luego seguía el altar de San Antonio, frente a la sacristía, en una pequeña capilla de bóveda con un cuadro del santo de gran valor artístico. La sacristía tenía tres puertas que daban a la capilla Mayor, a la del Sagrario junto a Jesús Nazareno, y a un corral empedrado, con una parra y dos naranjos. Contenía una hermosa cajonería, un aparador y un arcón, para ropas, libros y objetos y un crucifijo con dosel. Había, además, en la iglesia un órgano descompuesto y un melodium deteriorado, catorce bancos antiguos y veinte de catecismo, dos confesionarios, un sillón de tres asientos del coro, dos lámparas grandes en el arco toral y una en el Sagrario. Y entre otras muchas cosas que harían interminable esta relación había una Carroza o Custodia de madera negra de dos cuerpos formados de columnas de plata y adornos de lo mismo que servía para la procesión del día de la infraoctava del Corpus, llamada del Verbo, como recordarán las personas muy mayores y que ya fue descrita.
He querido ser explícito para que las nuevas generaciones comprendan como fue la iglesia.
¿Qué pasó después de la Guerra Civil? Con los restos del retablo del Altar -Mayor de San Sebastián se hizo el de la capilla del Sagrario de Santa María, y con los restos del retablo del altar de San José se hizo el actual del Altar Mayor. de Santa María con columnas salomónicas y donde se puede ver en la parte superior la imagen de San Sebastián.
La antigua iglesia, gloria del arte y de la historia, fue destinada para mercado de abastos y en su suelo, cuando se  hicieron las obras, aparecieron tal cantidad de restos humanos que fue preciso comentárselo al párroco y enterrarlos Francisco, cosa que yo he comunicarlo al párroco y enterrarlos en San Francisco cosa que ya he comprobado en la obra que se ha hez 1980 al hacerse las acometidas de alcantarillado, y es que antes se enterraban en las iglesias, y rara será la familia de Guadalcanal que no tuviera allí algún familiar.
Esta es la historia de la Iglesia del Señor San Sebastián. Lástima que  tan interesante edificio se destine a  los actuales servicios. Al cumplirse  el quinto centenario de su fundación, yo que fui bautizado ella, le dedico este homenaje.

Dr. Antonio Gordón Bernabé

Revista de feria 1985

miércoles, 7 de junio de 2017

Maquis o “Guerrilleros de La República” en Guadalcanal 4


Los principales acontecimientos 1937/1950
Cuarta  parte

Un nuevo y dramático golpe tuvo lugar el 22 de Mayo del 48, en la finca de Tierrafirme cuando un grupo de guerrilleros encabezados por “Godoy del Pueblo”  secuestraron y dieron muerte al encargado de la finca Ricardo Cabezas Romero.
Este hecho fue aclarado tres años después cuando fue detenido “Godoy del Pueblo” y declaró a la Guardia Civil :“…que cuando sobre las nueve de la mañana se encontraban escondidos en un sembrado de cebada de dicha finca, se les echó encima el encargado, conocido por Ricardo, del que tenían noticia e información contra él como enemigo por un enlace de la zona que lo acusaba de haber participado en la muerte de más de sesenta izquierdistas de Guadalcanal cuando entraron los franquistas en el pueblo, por lo que lo detuvieron y retuvieron con ellos hasta por la tarde. A poco de detener al encargado fueron al cortijo el Ferreras y el Eugenio, mataron unos pollos y arreglaron de comer auxiliados por el personal que había en el cortijo. Por la tarde bajaron al mentado cortijo con el detenido y reunieron a todos los que trabajaban y vivían y después de preguntar por la conducta del Ricardo y contestarle todos los allí congregados de que lo mataran, se aprobó lo manifestado por unanimidad y se decretó su muerte”
Antes de abandonar el cortijo hicieron varias pintadas, con “Vivas a la República y muerte para Franco” y sembraron los alrededores de octavillas, cerca del cortijo en el camino que lo unía con el de El Burgalés dejaron el cadáver con una nota manuscrita con dificultosa letra y algunas faltas de ortografía:
En el día de la fecha (h)a sido juzgado/ por el tribuna del Ejercito Nacional Guerrillero (h)abiendo sacado/Pena de muerte por ser falangista Criminal y Somatenista/que durante el Movimiento se dedicaba fusilar/trabajadores y en el año 1943 intervino en la muerte/de un trabajador en la plaza pública de Guadalcanal/y por acompañar a la Guardia Civil a buscar la pista/ de los guerrilleros siendo ajusticiado por los hechos arriba e(s)presados.
En Campaña a 22 de Mayo de 1948
Al amanecer del día siguiente el casero de Tierrafirme  Juan Gallego Romero  alertado por el trabajador de El Burgalés que encontró el cadáver en el camino, se personó en el lugar y ambos se dirigieron a Cazalla a dar parte de lo sucedido, entre tanto, El aperador de la finca Juan Gómez Bonilla acompañado del mulero Rafael Merchán Barragán, se dirigieron a Guadalcanal para alertar a la familia y dar igualmente parte a la Guardia Civil.
Llega al lugar el Capitán Jiménez, acompañado del Juez Comarcal de Cazalla y el médico forense Jacinto Vera, el Capitán ordenó la inmediata detención para ser interrogados todos los trabajadores que encontraban en Tierrafirme el día anterior: Juan Gallego Romero, José Florido López, Juan Gómez Bonilla, Felipe Díaz Cortés, Juan José Nogales Gordillo y Rafael Merchán Barragán.
Trasladados al acuartelamiento de Constantina donde fueron sometidos a duros interrogatorios durante varios días, a primero de junio fueron trasladados los seis detenidos a la cárcel Comarcal de Cazalla, allí el juez militar Fructuoso Delgado Hernández los somete a un nuevo interrogatorio y los procesa por “colaboración con malhechores”, siendo trasladados a la Prisión Provincial de Sevilla.
A primeros de Agosto fueron puestos todos en libertad condicional pendientes del fallo de del Consejo de Guerra a los que fueron sometidos, el último día de octubre los condenados a  todos a seis meses y un día de reclusión menor, excepto Rafael Merchán Barragán que había sido ejecutado anteriormente al Consejo de Guerra en aplicación de la “Ley de Fugas”, este fue imputado como el principal sospechoso de los acontecimientos de Tierrafirme, el capitán Jiménez lo sometió a continua vigilancia y palizas, hasta que una semana antes del Consejo de Guerra, la Guardia Civil decidió que no compareciera y tomándolo como cabeza de turco, lo asesinaron en un camino en las inmediaciones de la finca La Florida al lado del camino que va a Guadalcanal, le aplicaron la “Ley de Fugas” y dejaron el cadáver abandonado como aviso y escarnio para el resto de la población.
A mediados de Noviembre se produce un nuevo asesinato por parte de una patrulla de la Guardia Civil de Alanís, con la muerte del jornalero vecino de Guadalcanal Francisco López Rincón.
A mediados de Julio los guerrilleros tienen un enfrentamiento con la Guardia Civil en el Coto de la Burbana, donde resulta herido “Luquillas” y son identificados varios más de la partida, sin embargo no hay detenciones.
Comienza el año 49 con un nuevo sobresalto, apenas comenzado este, el día de Reyes, los guerrilleros boicotean  la carretera que une Fuente del Arco y Guadalcanal donde colocaron dos cartuchos de dinamita y varios troncos junto a una bandera republicana, igualmente, aquel día ponen otro cartucho en la línea férrea de Sevilla Mérida en el km. 134, aquella noche se esconden en Alanís en la finca Los Concejales y a la mañana siguiente partieron hacia el cortijo de La Torrecilla de Guadalcanal donde según un informador pernoctaba el General Martínez Campos que se encontraba pasando unos días de caza y descanso, con la intención de secuestrarlo aquella misma noche del día 6, apostados y emboscados en las inmediaciones del cortijo localizaron a tres cazadores que se encontraban a la espera de la perdiz la mañana del día 7, no resultó ninguno de ellos ser el General que había abandonado la tarde anterior el cortijo, no detectando ese movimiento los guerrilleros.
Hubo una refriega en la que resultaron heridos: Antonio Ramos guarda mayor de la finca, así como Antonio Rodríguez guardia civil del acuartelamiento de Guadalcanal y resultó ileso el “tercer cazador” Juan Santos vecino de la misma y dueño de un comercio, los guerrilleros se marcharon en retirada hasta su base de la zona de Los Baldíos.
El día 11 de Enero la partida comandada por “Ventura Durruti”, acompañado de los guerrilleros “Rafalito”, “Pastor” y “El Bala”, asaltaron el cortijo del término de Guadalcanal El Sauco en el que solo se encontraba Carlos Fernández Gallego, les robaron algunos víveres y le entregaron un anónimo manuscrito dirigido al dueño de la finca reclamándole 5.000 duros (25.000 pesetas), bajo amenaza de tomar represalias contra él y su familia si no se hacía efectivo.
Esta vez no consiguieron el dinero pero esperaron mejor momento para un nuevo intento.
El primer fin de semana de Febrero, informados por un confidente un grupo de guerrilleros se internaron en la finca La Torrecilla cerca del rio Sotillo de Guadalcanal hiriendo al cabo de la Guardia Civil de este pueblo que abandonando el servicio estaba cazando perdices, afortunadamente para el cabo, ante la huida precipitada, los maquis no se ensañaron y lo dejaron con vida.
A finales de Octubre una patrulla de la Guardia Civil  localizó y consiguió detener a uno de los maquis más buscado José Murillo “Comandante Ríos”, quien hacía más de dos años había abandonado la partida y se encontraba huido y refugiado como hemos citado anteriormente en el Chozo Banasto de la finca Cabeza García de Guadalcanal, bajo otra entidad y protegido por la familia de José Gallego Rubio, que fue detenido junto al guerrillero ese mismo día.
El último día del mes  de Noviembre, “Ventura Durruti” acompañado de “Ramillos”, “Rafalito” y “El Balsa”, vuelven al cortijo de El Sauco a recoger las 25.000 pesetas de manos del casero, esta cantidad había sido reclamada nuevamente, esta vez mediante un anónimo que enviaron al domicilio del dueño con amenaza de secuestro y muerte si no se cumplían sus peticiones.
Comenzó el 50 con la firme convención por parte de las autoridades de terminar con maquis de la Sierra Norte, el segundo domingo de febrero, en esta sierra vuelve a derramarse la sangre, el teniente Feliciano González acompañado por los números de la Guardia Civil del Cuartel de Guadalcanal y reforzados por números de otros acuartelamientos se presentan por sorpresa en Los Baldíos y detienen a los cinco miembros que allí se encontraban de la familia conocida como “Los Perdigones”, el cabeza de familia, Antonio Reyes Murillo que era el guarda de la finca y el ranchero, le fue aplicada la “Ley de Fugas” en su traslado a Guadalcanal y abandonado el cadáver en el camino cerca de la finca La Catalana.
El resto de los detenidos Juan  hermano  del fallecido y los hijos de este Félix, Francisco y María Rosa Reyes Chaves, los trasladaron al cuartel de Guadalcanal para posteriormente trasladarlos al centro penitenciario de Cabeza del Buey.
Tal vez este fue el último hecho de resaltar en Guadalcanal de las partidas de guerrilleros o maquis e intervenciones de los civiles, debido principalmente a la presión de las autoridades, detenciones y muertes, las menguadas fuerzas decidieron dispersarse y actuar en otras zonas menos vigiladas aun cuando siguieron su actividad hasta más de un año después. 

Fuentes.- Archivo Histórico Provincial de Sevilla (AHPS): Expedientes de Reclusos de la Prisión Provincial de Sevilla, Expedientes de libertad vigilada (4827), La Resistencia Armada contra Franco. Tragedia del Maquis y la Guerrilla, Guerrillas Antifranquistas en la Sierra Norte de Sevilla 1937/1951, Una guerra que no dice su nombre. Los usos de la violencia en el contexto de la guerrilla antifranquista (1.939-1.953), La represión franquista en la provincia de Sevilla, La guerrilla Antifranquista en Extremadura. Mujer y Guerrilla Antifranquista y Republicanos en la Sierra Morena.
Causas.- 379/39, 1046,1047, 1268, 1427 y 1435/41, 1231/42, 575,958 y 983/43, 591,620 y 1241/44, 113 y 941/45368 y 507/48, 32 y 709/49 y 260/51.

Juan Marco Jiménez y Rafael Spínola

La Fragua del Pensamiento

miércoles, 31 de mayo de 2017

¡Esta perra vida!


Menudos sitios los asilos y las perreras

Pensamiento lúdico

Me llamo Layka, si ya sé que el nombre es un poco cursi y poco trabajado, así era de hortera mi anterior y único dueño, fui abandonada junto al viejo amo en una gasolinera cuando crecí y no cabía en una diminuta caja que llaman trasportín, al abuelo lo abandonaron porque el apartamento alquilado en la playa era muy pequeño, por lo tanto, fui a parar a una perrera municipal de donde escapé y el viejo a un asilo igualmente municipal, mi vida es tan perra como la de algunos viejos amos.
Soy una perra soltera, madre de trillizos, mi vida cambio hace apenas tres años, todo empezó un día que visité el parque del barrio de los pijos, allí conocí a Sultán, el padre de mis hijos, un chucho de raza y pedigrí, greñudo, altanero, de uñas cuidadas, asquerosamente limpio y oliendo a colonia canina, vivía en un chalet adosado con jardín de unos buenos amos, en una casa perruna en el jardín con calefacción.
Sultán me abandonó antes de que ellos nacieran; vamos, que nos dejó tirados en la calle, pero salimos adelante, a mis hijos nunca les ha faltado un hueso con algo de carne que llevarse a la boca a pesar de la crisis que tanto provocan cíclicamente los humanos, vivimos bien, elegimos zona para vivir, actualmente un próspero barrio de chalés unifamiliares, no nos falta comida gracias a los humanos que llaman abuelos o "yayos" y se solidarizan con nuestra perra vida, y, a pesar de no tener techo, somos una familia de perro que nos consideramos de clase media, paseamos, dormimos donde nos apetece, somos libres...
Ayer todo empezó a cambiar, para su segundo cumpleaños mis tres hijos me han pedido un amo, como tienen la mayoría de sus amigos del parque. Yo no soy partidaria de vivir en casa de extraños porque es una gran responsabilidad. Según me comentaba el padre de mis hijos, que pertenecía a esa sociedad, los amos son muy extraños, sobre todo esa raza que camina a dos patas y emite unos extraños sonidos para relacionarse.
Me mencionaba: "el amo te llama por un nombre generalmente humano, te pide que muevas el rabo, que le lamas la mano y te da como premio un hueso de plástico, que levantes la pata cuando él lo pide y que vayas corriendo al quinto carajo cuando te tira la pelotita para que se la traigas". Yo trato de explicarles a mis hijos que lo nuestro es libertad, pero ellos no lo entienden, me repiten, casi todos sus amigos tienen amos y eso da prestigio, ellos no quieren ser menos.
Yo les comento que al principio todo es muy bonito, buena y abundante comida, visitas mensuales al veterinario, te dejan vivir dentro de su casa, agasajos y te exhiben como si fueses un ornamento más en las visitas de familiares, vecinos y amigos, te sacan al parque una o dos veces al día atado a una ridícula correa con collar antiparasitario para que hagas tus necesidades y no le manches la casa o en el mejor de los casos el jardín, lo que se llama una buena perra vida, si exceptuamos que tendrás que aguantar al mimado niño pequeño de la casa, éste, suele ser muy envidioso y si puede te quita esas maravillosas bolas de comida que llaman pienso y se las come.
Pero con el verano todo puede cambiar, llegan las vacaciones y somos un problema junto al amo viejo para el resto de nuestra nueva familia. En un acto de irresponsabilidad acabas siendo abandonado con el abuelo por el amo dominante en una gasolinera. El mundo se te viene encima. ¿Qué hacer? En pleno mes de agosto, con cuarenta grados a la sombra en una gasolinera situada a trescientos kilómetros de donde hicieron cabo a Rintintín, junto al pobre e indefenso abuelo, esperando que a él se lo lleven los de asuntos sociales a un asilo y a ti, si no estás atento, a una mugrienta perrera municipal.
Menudos sitios los asilos y las perreras, disciplina cuartelera, rancho escaso, olor a pis y compañerismo, habitaciones compartidas con otros abandonados, con los que te obligan a convivir a la fuerza, sin ningún tipo de intimidad, con todo tipo de congéneres de mil hostias, razas y creencias distintas, cada uno de su padre y de su madre, que seguro que si fueran útiles no los abandonarían en una gasolinera, vamos que allí no estás por propia voluntad, sino porque de una forma o de otra la decide tu amo.
Le intentaré explicar igualmente a mis hijos que cuando los amos deciden recogerte en su casa les tienes que dar todo, te nombran guardia de seguridad, si tienen jardín te meten en una diminuta casa que ellos despectivamente llaman perrera, tienes que vocear si se acerca un extraño, perdón ladrar a los extraños, requieren mucha obediencia y pueden ser muy posesivos, tienen despertadores que ponen en pie a toda la casa a horas intempestivas, ponen la televisión a todo volumen, en verano te suelen bañar con la manguera de regar el jardín como si fueses una planta más y los domingos cuando marca un gol su equipo gritan como posesos, cogen al perro, o sea a nosotros de las patas delanteras y se ponen a bailar como dementes; en invierno, aun lloviendo, cuando ellos lo deciden, te llevan al parque a mear y a tirarte la dichosa pelotita para que hagas ejercicio.
El amo macho dominante solo te lleva al parque para tratar de ligarse a alguna vecina de buen ver, cosa que nunca consiguen, ellas, las amas consortes cuando te sacan al parque ligan seguro, que deprimente es ver sus risas u oír sus mentiras y grandezas cuando alguno de su raza guapo y con pedigrí le hace algún cortejo, yo pienso, como os pase lo que a mí, te preparará el querido una camada de cachorros y haber como se lo explicas al amo.
Los amos discuten por cualquier cosa, entonces, “a los extraños nos despiden de una patada o en mejor de los casos nos encierran en otra habitación”; cuando se aburren, no se les ocurre otra cosa que venir a tocarnos las narices, sus cachorros nos tienen como un juguete, nos hacen coletas, nos ponen ropa ridícula o ridículos sombreros.
A ver cómo se lo digo yo a mis hijos: "Que no, que no, que los humanos mayores y los perros no queremos amos, preferimos la libertad a ¡esta perra vida!". 

Rafael Spínola R.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Maquis o “Guerrilleros de La República” en Guadalcanal 3


Los principales acontecimientos 1937/1950
Tercera parte

Continuaron las detenciones y registro en Guadalcanal durante el convulso año 43, el día 10 de Marzo fue detenida al salir del oficina de Correos Josefa Conde Trujillo natural de Cazalla cuando acababa de dejar una carta dirigida a Josefa Grande Recio, residía con sus padres Manuel Grande Valenzuela de profesión cabrero y Ana Recio Muñoz, que vivian en un chozo en la finca del Coto de Valdefuentes, Josefa Conde trabajaba de sirvienta en el pueblo en la casa del manigero de la finca de Cabeza García, ésta junto a su familia  vivía en la calle Espíritu Santo de Guadalcanal  ya estaba siendo vigilada por la jefatura de Persecución de Huidos, desde que Lorenzo Sayago, encargado de la citada finca, informado a una patrulla de la Guardia Civil que Josefa había recibido una nota manuscrita “de la partida de la sierra” y que algunos de ellos habían comido dos veces con la finca la semana anterior en el domicilio de Agustín Romero, administrador del Coto.
Entre los días 11 al 13 de Abril, la Guardia Civil de Guadalcanal reforzada por números de Alanís, Malcocinado y Azuaga acometieron varias redadas en Malcocinado,  efectuando la detención  de un total de 29 vecinos, la operación empezó en la madrugada del día 11 cuando fue localizado y detenido al salir de la casa de un familiar el guerrillero Rafael Castillo Durán “alias Barcín”, siguieron a esta detención otras veintiocho (15 hombres y 13 mujeres), todos los detenidos eran familiares o colaboradores de los guerrilleros , entre los que se encontraban, Lorenzo Castillo Durán (hermano de Barcín), Amelia Hernández Hernández (esposa del guerrillero Daniel Sánchez Díaz), Dolores Martínez Yanes (esposa del guerrillero Pedro Rubio Santervás y
madre del también guerrillero “Joseito”, Manuel Sillero Castillo (padre de Isabel Sillero), Manuel Suárez González (padre del guerrillero “Emilín”) y los hermanos Manuel y Antonio Vizuete Hernández (marido de la también detenida María Hernández y cuñado de “Charito”),  todos ellos, después de tomarles declaración en los puestos de Llerena y Azuaga fueron trasladados a la Prisión Provincial de Badajoz.
Siguieron las redadas, deteniéndose en Guadalcanal el 17 de Mayo a  Rafael Muñoz Arenal,  que se encontraba en las listas de la citada por la jefatura de Persecución de Huidos.
Un grupo de guardias civiles mandados por el brigada Rogelio Camarero se personaron la madrugada del 23 en el chozo de Manuel Grande procediendo a su detención junto a su mujer Ana Recio y los hijos de estos Francisco de diecisiete años y Amador de dieciocho, no se encontraba con ellos Josefa que había huido a Sevilla donde fue detenida poco después junto a su tía Eugenia Recio que pasaba temporadas en el chozo del Coto de Valdefuentes y se la relacionaba con los hombre de la partida “del Chato” .
Estas detenciones y la lectura de la correspondencia encontrada, llevaron a los hombres del Capitán Jiménez  al vecino pueblo de Malcocinado, deteniendo a varias personas, entre ellas Isabel Sillero Suárez emparentada con el guerrillero Emilio Suarez Galván “alias Emilin” a cuyo nombre llegaba la correspondencia enviada desde Guadalcanal por Josefa, seguidamente fueron detenidas María Jesús Galván madre de Emilin y las hermanas  Antonia y Serafina Hernández Castillo, hijas de Natalio Hernández “El Arriero”.
En consejo de guerra celebrado en Sevilla el 12 de Julio del año cuarenta y cinco, se dictaron las siguientes condenas, a Manuel Grande y Pedro Fornelio dos años de cárcel, Ana Recio un año, extrañamente,  Josefa Grande y Josefa Conde  fueron absueltas, a Isabel Sillero la condenaron a seis años de los que cumpliría cinco en la Prisión de Mujeres de Segovia, obteniendo la condicional el 22 de Junio de 1950.
Lejos de amedrentarse los maquis por los últimos acontecimientos y detenciones en la comarca, continuaron con los secuestros y extorsiones (algunos de estos frustrados por las fuerzas de orden público), el 2 de Junio intervienen de nuevo y secuestran a Francisco Cabezas Gómez, vecino de Guadalcanal en la finca Lote de las Heras en el término del vecino pueblo de Cazalla, cuando se encontraba en el tajo acompañado por sus hermanos Manuel y Arsenio, además de por los trabajadores José Gálvez Jiménez, Juan Gálvez Martín, Antonio Gálvez Ortega y José Pajuelo Cubero, los tres primeros vecinos de Guadalcanal y, el cuarto, de Cazalla de la Sierra.
Según el relato del propio Francisco, “tras presentarse de improviso en el tajo los secuestradores, armados con pistolas, tras amenazar a los trabajadores para que dejasen las hoces en el suelo, después de golpear a un hermano llamado Francisco el que se había resistido a dejar caer su hoz, se lo llevaron con ellos después de solicitar diez mil duros -50.000 pesetas- por su rescate.
Su hermano Manuel se fue rápidamente a Guadalcanal a poner en antecedentes a su familia, esta decidió con la máxima diligencia  y secreto actuar de forma rápida sin dar parte a las autoridades, juntaron el dinero y este se dirigió al punto acordado en un ramal de la vía del Cerro del Hierro entregando el rescate y siendo liberado Francisco a primeras horas de la mañana siguiente.
Este acontecimiento tendría consecuencias imprevistas para la familia Cabezas, conocidos los hechos apenas una semana después por la Jefatura del Servicio de Persecución de Huidos, envió a Guadalcanal al Capitán José Pérez Carmona, llamó a al puesto a todos los miembros adultos de la familia, el padre, los tres hermanos y al yerno José Arcos Bernabé, después de ser interrogados ordenó llevarlos a todos ellos a los calabozos municipales.
Trasladados a Sevilla a primeros de Mayo fueron sometidos los cinco miembros de la familia a un Consejo de Guerra y condenados a seis meses de prisión por ocultación del secuestro y posterior pago sin dar cuenta a las autoridades locales.
El 3 de agosto guardias civiles de Guadalcanal de servicio de apostadero en la linde de dicho término con el de Malcocinado abatían a Florencio González del Río apodado “El Alemán”, resultando herido otro maqui conocido como “El chato de Huelva” que consigue huir con el resto de sus compañeros hacía algún escondite en las fincas de Alanís.
La represión y refuerzos de la Guardia Civil en los cuarteles de la comarca estaban cada vez más organizados y su batidas seguían mermando las partidas de guerrilleros, así la madrugada del 28 de Noviembre, el capitán Jiménez organizó una patrulla en Guadalcanal para detener en un chozo del Coto de Valdefuentes  a Eduardo Chaves Trancoso y su hijo Eduardo Chaves Piñero, que trabajaban en la en la finca de porqueros hacía más de un año, fueron trasladado a la cárcel municipal del pueblo para ser interrogados, una semana más tarde los trasladaron a la cárcel de Cazalla y de allí el día  5 a la Provincial de Sevilla.
El día 4 de Mayo fueron juzgados por un Consejo de Guerra y los dos fueron condenados a un año de reclusión menor.
En el verano del año 45 parecía que las partidas de maquis en la Sierra Norte y comarcas limítrofes se encontraban muy debilitadas, las detenciones y muertes de muchos de sus principales efectivos, familiares e informadores así lo hacían  pensar, la vigilancia y la contra de las autoridades se hacía efectiva, más el hecho de la muerte del más carismáticos de los guerrilleros, “El Chato de Malcocinado” que había sido abatido el 25 de Septiembre de ese año, por la Guardia Civil  al ser sorprendido junto a varios compañeros en el Chozo del Ventillo, enclavado en la Finca La Chirivía Baja en el vecino pueblo de Alanís, no obstante a todos estos acontecimientos los asaltos, secuestros y extorsiones siguieron hasta el año 50 en Guadalcanal.
Esta calma de acciones e incursiones se rompió nuevamente el día 14 de Octubre del 45, fue detenido en su domicilio de Guadalcanal el vecino Rafael Arenal Moreno, acusado de haber enviado la semana anterior un anónimo al panadero José Arcos Rivero, requiriéndole 20.000 pesetas, cuando Rafael fue a recoger el dinero a la puerta trasera del depósito de trigo  de la localidad por una patrulla de la Guardia Civil que había sido alertada por la familia de Arcos, fueron a detenerlo y este resultó herido de un disparo en el brazo, no fue detenido aquella madrugada pero pocas horas después el rastro de sangre lo delató y no opuso resistencia.
Rafael Arenal que contaba con treinta y dos años era muy conocido en la localidad ya que trabajaba de camarero en la taberna del Tuerto, lugar de reunión de la gente del campo, éste ya había sido detenido al terminar la guerra y hacía dos años que estaba en libertad Condicional, después de pasar cuatro en la Prisión Provincial de Sevilla, tras su detención fue puesto nuevamente a disposición de la autoridad, puesto ante el Juez Instructor Sr. Delgado y ser preguntado por este que le inducía a enviar anónimos, Rafael en tono altanero y tranquilo y tras reconocer ser él quien envió este anónimo, le respondió: la Juez “que fue la necesidad y penuria tan grande en la que se encontraba, tanto él como sus padres ancianos a quienes también tenía que mantener; que no guardaba enemistad ninguna con el José Arcos, de quien sabía que tenía bastante dinero ganado ilícitamente.
Fue puesto seis meses después ante un Consejo de Guerra Ordinario (causa 941/45)  condenado a dos años de prisión menor y conducido nuevamente a la Provincial de Sevilla.
Una vez iniciado el siguiente año, concretamente el 15 de Febrero, se reúnen en la Sierra Alta de Hornachuelos donde tenían instalada la bese principal de la zona, el Guerrillero apodado “Godoy del pueblo” con la partida de “Polanco y “Vicente del Puerto”, allí departieron velada acogidos por los por varios rancheros del lugar, a la mañana siguiente, “Godoy” apoyado por la partida del “Zoilo”, se internaron en la sierras aledañas a Guadalcanal para controlar esta zona y las proximidad  de la provincia de Badajoz, allí toman contacto con el grupo del “Comandante Ríos”, en los meses siguientes se dedicaron a establecer contactos y buscar nuevos enlaces e invitar a los jóvenes a que se unieran a la guerrilla, su zona de refugio fue en el paraje conocido como Los Baldíos entre Guadalcanal y Fuente del Arco.
A finales de Julio la partida de Félix García Arellano conocido como “Godoy del Pueblo”, acompañado del “Comandante Ríos” y los guerrilleros “Voluntario, “Chimeno”, “Ferreras” y “Luquillas” abandona la base de Los Baldíos en Guadalcanal y toman contacto con una familia que ocupaban el chozo del Banasto de la Finca Cabeza García de esta localidad, esta familia le proporcionan provisiones y se dirigen rivera abajo hasta la zona de Real de la Jara y  Almadén de la Plata para organizar una nueva red de sendas con la colaboración de los carboneros que vivian en las márgenes de la rivera del rio Viar, terminada esta misión volvieron de nuevo a Los Baldíos sin ser interceptados por ninguna patrulla de la Guardia Civil.
La partida seguía necesitada de suministros, la noche del 18 de Agosto intentaron asaltar un cortijo de los hermanos Fernández Mejías del Real de la Jara, capitaneada la partida que la organizó “Zoilo” acompañado por los guerrilleros “Voluntario”, “Ferreras” y “el Comandante Ríos”, llamaron y le dijeron a los moradores que eran una patrulla de la Guardia Civil  y el resto del grupo se atrincheraron en las inmediaciones, les abrieron la puerta y fueron recibidos a tiros desde el interior, resulto herido de gravedad el “Comandante Ríos” en un hombro, debido a la gravedad de las heridas, sus compañeros lo llevaron al día siguiente al Chozo del Banasto de la  finca Cabeza García de Guadalcanal, allí se hizo cargo del herido el pastor José Gallego Rubio con el que habían contactado hacía apenas un mes, una vez curada las heridas por la familia de José Gallego se quedó a vivir en el chozo con nombre y apellidos falsos y diciendo que era sobrino de su mujer hasta su detención en 1949 y trabajando en la huerta.
Entre tanto sus compañeros de partida, diez días más tarde dieron dos golpes en busca de avituallamiento en las fincas de La Cascajosa y en La Dehesa Boyal, en ésta última intentaron secuestrar a su dueño, Antonio Gallego Acedo, no consiguieron  consumar el secuestro ya que  al advertir su aproximación, Antonio Gallego abandonó la finca y se dirigió a toda prisa a Guadalcanal.

Fuentes.- Archivo Histórico Provincial de Sevilla (AHPS): Expedientes de Reclusos de la Prisión Provincial de Sevilla, Expedientes de libertad vigilada (4827), La Resistencia Armada contra Franco. Tragedia del Maquis y la Guerrilla, Guerrillas Antifranquistas en la Sierra Norte de Sevilla 1937/1951, Una guerra que no dice su nombre. Los usos de la violencia en el contexto de la guerrilla antifranquista (1.939-1.953), La represión franquista en la provincia de Sevilla, La guerrilla Antifranquista en Extremadura. Mujer y Guerrilla Antifranquista y Republicanos en la Sierra Morena.
Causas.- 379/39, 1046,1047, 1268, 1427 y 1435/41, 1231/42, 575,958 y 983/43, 591,620 y 1241/44, 113 y 941/45368 y 507/48, 32 y 709/49 y 260/51.

Juan Marco Jiménez y Rafael Spínola

La Fragua del Pensamiento

miércoles, 17 de mayo de 2017

Incidente ocurrido en la Sierra Norte de Sevilla invierno año 2000 y 2


Seres humanoides en las Minas del Cerro del Hierro
Segunda parte

Después de este amplio preámbulo en el artículo anterior, de nuevo con nuestra familia y la investigación en marcha, los comentarios de estos fueron así:
En principio llegaron a pasar la tarde en la zona del Cerro del Hierro, con ánimos de merendar todos juntos dando un paseo por el lugar, al llegar al poblado aparcaron el coche en lo que en otro tiempo era una plazuela delante de las viviendas, desde ese punto hasta la mina queda un camino cuesta arriba flanqueado en tiempos por una cadena atravesada que impide el paso de los coches hasta la mina, ya que ese camino es un tanto peligroso si no se conoce bien el terreno, (hay muchos agujeros profundos y cortadas laterales del camino con fácil posibilidad de derrumbe). Al sacar la bici del chico de la furgoneta, les pareció ver un resplandor detrás de las lomas por lo que creyeron que comenzaría una tormenta con aparato eléctrico, ya que el día estaba nublado pero con pocos visos de que lloviera, de repente escucharon un estrepitoso ruido muy fuerte que les recordó una carraca o una ristra de petardos como dijo el chico. Este montó en la bici y pausadamente comenzó a adentrarse en un terreno peligroso por lo que Ramón no le permitió que siguiera separándose del grupo ni de la carretera de tierra. De nuevo volvió a sonar el ruido acompañado de los fogonazos de la posible tormenta pero el trueno no llegó a ser escuchado por ningún miembro de la familia, Ramón comentó a Salud y a la niña que posiblemente fueran alpinistas, senderistas o algún grupo de gamberretes haciendo alguna de las suyas, hasta que no remontaron el camino y llegaron a la antigua cabina de protección que servía para resguardarse de las explosiones controladas de la mina, no divisaron lo que realmente estaba ocurriendo en el interior de ese gran agujero que formaba la zona abierta de la mina, delante en el punto opuesto a ellos, en el interior del agujero, dos individuos totalmente implicados en la manipulación sobre una gran roca, hasta aquí una visión normal de unos personajes que por la distancia no podían ser observados con detalle, Salud puso en aviso a Ramón diciéndole que estaban vestidos muy raros, que parecían mecánicos o algo así, Ramón contestó que posiblemente estaban haciendo algún estudio de la zona para alguna posible reapertura o revisar algo de lo que quedara en la mina, los individuos por la distancia y la posición en que se encontraban estaban siendo observado por Ramón, Salud y su familia desde una posición más alta, pero las crestas de los picos del resto del cerro todavía estaba más alto que estos por lo que en ese momento volvieron a ver otro “relámpago” que ya si consiguieron adivinar de donde procedía, este salía de detrás de un camino opuesto y justo encima de los dos individuos de la mina, cuando llegaron Ramón y su familia al filo de la boca, los dos individuos se volvieron hacía ellos como si estos hubieran intuido que acababan de ser pillados infraganti o que les hubieran avisado desde un radio transmisor desde otro punto de la mina. Este movimiento que protagonizaron los dos individuos, les hizo ponerse de frente y pudieron ver que los seres estaban enfundados en unos monos de color gris sin brillo, posiblemente portaban una máscara muy ajustada a la cabeza que impedía tener una visión exacta de los rasgos faciales, aunque según la niña, comentaba que su cabeza era un poco más voluminosa de lo que normalmente tenemos nosotros, al ser sorprendidos estos emprendieron una huida un tanto extraña, mientras uno de ellos se encaminaba hacia la derecha encauzando un promontorio de desechos que hacía las veces de rampa para subir a un nivel superior recorrió casi trescientos metros en cuestión de segundos, el otro de varios saltos sin usar las manos se encaramó por la pared hasta superar un desnivel de más de treinta metros de tres zancadas, lo curioso es que casi tardaron el mismo tiempo los dos individuos en pasar al nivel superior que los ponía a la misma altura de la familia de Ramón, así quedando todos en el mismo nivel, los dos individuos una vez que volvieron a juntarse en un punto del camino contrario al de la familia estos estaban separados entre unos quinientos y seiscientos metros diametralmente opuestos en línea recta con un agujero debajo de sus pies de entre treinta y cincuenta metros de profundidad. Para poder superar la distancia de entre todos había que desplazarse bordeando y rodeando toda la boca de la mina llegando a recorrer unos mil metros aproximadamente, por lo que materialmente era imposible que Ramón y su familia pudieran acercarse a estos individuos para poder ver quien eran y que estaban haciendo. El comentario entre todos los miembros de la familia fue unánime.., ¿cómo han hecho eso…?,¿serán del circo…?, entre bromas y curiosidades sin perder vista de los humanoides de nuevo los relámpagos se hicieron más seguidos dando la sensación a Salud de que había comenzado a quemarse algo detrás del promontorio que impedía observar el final del camino donde se encontraban los humanoides. Dando por finalizada la anécdota Salud sacó de la bolsa que llevaba unos bocadillos para los niños y mientras comenzaba a rebuscar el mechero para encender un cigarro, Ramón se separó de la familia y acercó hasta el mismo filo de la mina quedando frente a una puerta de considerables dimensiones excavada en la roca y que da acceso a algunas galerías abandonadas de dentro de la mina, en esta oscura oquedad Ramón pudo divisar ráfagas luminosas de algún potente foco de luz como si soldaran con acetileno o con una unidad eléctrica, por lo con nerviosismo y a voces le dijo a su familia que ya sabía lo que estaba ocurriendo, ¡¡¡son saqueadores o chatarreros que están desvalijando la mina..!!!, vamos a salir de aquí y volvemos al poblado que allí hay más gentes y tenemos la furgoneta aparcada por si se complica la cosa.
Estando comentando estos detalles con la familia el chico llamó la atención de los padres y señaló hacía el hueco de la mina el cual quedo completamente iluminado interiormente saliendo grandes ráfagas luminosas al exterior, por lo que todos quedaron inmersos en ver qué era lo que se estaba moviendo dentro de la mina. de momento esas luces se materializaron en el exterior de la mano de otros dos individuos como los anteriores que seguían a la espera en el punto opuesto de la familia y por encima de los nuevos humanoides aparecidos del interior, estos portadores de las luces parecía no pisar el suelo dando la sensación de que estaban a escasos cincuenta centímetros del suelo, estos se quedaron parados por un momento mirando a la familia y tal como ocurriera con la pareja anterior estos siguieron un camino similar al de la subida efectuada por los dos individuos anteriores, esta vez Ramón y el chico eran los que estaban sumidos en una visión irreal, nos comentaron que la sensación fue la de que la luz, era la que les hacía moverse o eran desplazados por ellas sin necesidad de tener que mover ni brazos ni piernas para desplazarse.
Todo esto transcurrió en escasos cuatro o cinco minutos, por lo que materialmente Ramón, Salud y los chicos, casi no habían tenido tiempo material de desplazarse del sitio que tenían como espectadores de primerísima fila. De nuevo uno de los cuatro humanoides, retornó por el camino y volvió a recorrer un tramo a una velocidad impresionante hizo como si por ese sitio donde estaban los escombros que había utilizado para subir buscara algo perdido en la huida, pero en escasos segundos volvió a lado de sus compañeros. A raíz de este segundo sobresalto, dispuestos para una retirada a tiempo del sobresalto se paso al acongojo esta vez de infarto, Salud decía sentir el corazón en su garganta y los oídos parecía que le estallarían de un momento a otro, Ramón sintió como si le retorcieran los intestinos y los niños comenzaron a gritar histéricamente la bici quedó solitaria y tirada en el camino y todos se arroparon en un abrazo comunal detrás de los pilares o trincheras, se quedaron sin fuerzas para mover un músculo, todos hechos una masa familiar de la cual solo se podían apreciar todas las cabezas dirigiendo sus abiertos y asustados ojos hacía el punto del camino donde se encontraban los humanoides, detrás de ellos apareció un gran vehículo de forma rechoncha de color metalizado iluminado por debajo y desplazándose separado del suelo un metro aproximadamente, en un principio Ramón me comentó que él creía que era un 4X4 Mercedes del tipo MUSSO por sus redondeces, pero cuando apareció completamente delante del camino y los cuatro individuos desaparecieron en su interior, comprendió que podía ser diez veces mayor el aparato que estaba viendo delante de sus ojos. Nadie de la familia nos pudo explicar de qué forma entraron en el objeto o si fueron desmaterializados, porque esos momentos para esta familia fueron de una confusión extrema, hasta tal punto que cuando el objeto remontó vuelo por encima de los picos de haciendo una “semi ele” hacia arriba todos estallaron en gritos y llantos de impotencia, no fueron capaces de determinarnos que grado de afectación habían padecido tras este brutal impacto psicológico, ellos dicen estar en perfectas condiciones físicas y psíquicas, es más Ramón nos confiesa que le gustaría volver a tener la misma experiencia pero en solitario no con su esposa e hijos de testigos. Cada vez que pasa por esa carretera donde hay que desviarse, levanta la vista por si las moscas.
Tuvimos la oportunidad de acercarnos solo con Ramón al lugar del avistamiento y nos explico cada uno de los pasos que hizo esa tarde, nos llevó hasta la roca que en teoría manipularon o tocaron, sacamos fotos, los niveles de variaciones magnéticas en la zona son grandísimas en movimientos de escasos metros puede haber variaciones en las brújulas de casi 60º para uno u otro lado indistintamente, lógicamente achacable al concepto del terreno ya que son minas donde aún quedan vetas férricas por doquier e incluso algunas por la erosión que está recibiendo el terreno casi a flor de tierra.
Nuestra investigación la hemos querido documentar al máximo posible dentro de nuestros medios materiales y una lógica.
No hemos hecho cartas estelares de la fecha y lugar porque todo transcurrió a plena luz del día, y los objetos percibidos por los testigos tenían formas materiales de difícil confusión.
Esta familia, no tiene traza de querernos mentir, todas las preguntas trampas hemos visto innecesarias de transcribirlas en este documento.
Nosotros solo aportamos el rigor de la investigación por lo que no queremos hacernos responsables de afirmar ni negar estos sucesos, solo pretendemos presentar estos documentos estudiados de primera mano y sin intermediarios, con la mayor seriedad posible. Que cada uno de los que lean estos documentos saque sus propias conclusiones.

José Manuel García Bautista
Rafael Cabello Herrero

miércoles, 10 de mayo de 2017

Maquis o “Guerrilleros de La República” en Guadalcanal 2




Los principales acontecimientos 1937/1950
Segunda parte

En el año 1943 se recrudecieron las acciones llevadas por la partida “del Chato” y ”El Baldomero” en la zona, estas actividades se volvieron más atrevidas y sangrientas, a principio de años se enfrentaron a la policía municipal en el mismo casco urbano de Azuaga cuando intentaron atracar una sucursal bancaría, una semana después, cerca de esta misma localidad intentaron asaltar una finca propiedad del falangista y terrateniente Miguel Carrizosa, alertado este que se encontraba cazando en la citada finca, intentó detener la partida, pero este fue secuestrado y al ser reconocido por algún fugitivo del pueblo lo ejecutaron, esto hizo que se intensificara la vigilancia en toda la comarca, principalmente en los pueblos de Guadalcanal, Malcocinado y Alanís, en estas localidades según los informadores eran donde se abastecían de alimentos y a veces eran algunos acogidos y escondidos en casas de familiares, siendo detenidos varios habitantes de la citada zona, entre ellos, Carmelo Prieto Merino por cometer un robo en Guadalcanal y que ya había salido de la cárcel de Cazalla a finales del 41 en libertad condicional.
La represión en los meses siguientes se intensifica por la autoridad a la partida del “Chato de Malcocinado”, cayendo dos miembros del grupo en enfrentamientos con la Guardia Civil, ante estas acciones de represión, no tardan en llegar las represalias de la partida, en el cortijo del Coto de las Encarnaciones de Alanís fue secuestrado el vecino de Guadalcanal Antonio Cumbre Gómez, arrendatario de este coto, a media mañana irrumpieron los guerrilleros en el cortijo poco después de llegar Antonio, fue encañonado junto con un trabajador de la finca por la partida y les obligaron a entregarles lo que allí había de valor , una caja de cartuchos, una escopeta y 165 pesetas, después les vendaron los ojos y se los llevaron a una zahúrda cercana.
El jornalero que posteriormente fue detenido por colaboración con la partida,  le hicieron redactar de puño y letra una nota que fue llevada Guadalcanal por el jornalero para entregársela a su mujer:
“Antonia, me encuentro secuestrado por hombres desconocidos, lo cual que me exigen setenta y cinco mil pesetas por mi libertad, si no me lo mandas lo antes posible me matarán”. Entregada la nota a la mujer del secuestrado cuando ésta se encontraba en la cocina recogiendo los enseres de la comida, presa del pánico la mujer fue a casa de un vecino, el zapatero Luis Rivero Bernabé y ambos se fueron a dar parte al Comandante de Puesto de Guadalcanal, el cabo Manuel Rodríguez tomó declaración al emisario y a continuación informó al capitán Juan Ferrona Cano y por mandato de éste, tras juntar el dinero mandó a un jornalero a llevar el dinero y allí serian los guerrilleros interceptados por las fuerza movilizadas de los puestos de la comarca, así como de los pueblos limítrofes de la provincia de Badajoz (Azuaga y Malcocinado) y los pueblos cercanos de la provincia de Córdoba (Hornachuelos y Fuenteovejuna), en total se reunieron más de cincuenta hombres, coordinados por el capitán Ferrona que llega sobre las 17,30 horas desde la Comandancia de Constantina hasta la vecina Alanís.
En el lugar de la entrega quedan de vigilancia subidos a una enorme encina los hermanos “Baldomero y Pedro de La Señora” y el resto del grupo se desplazan a la finca El Romo en la zona de La Hoya Lobera escondiéndose con el secuestrado en un chozo, al día siguiente y después de una ardua discusión sobre qué hacer con el secuestrado, lo llevan a un terraplén cercano a unas minas abandonadas en la proximidades del rio Onza y lo ejecutan, trasladaron el cadáver a un camino vecinal que atraviesa la finca Las Niñas, dejando encima del cadáver varías notas manuscritas explicando el porqué de ésta ejecución, sobre el cuerpo de Antonio Cumbre rezaba:
“Compañeros me matan los rojos por no traer el dinero y traer civiles, por eso me marcho con José Antonio Primo de Rivera, así que al que los rojos cojan que traiga lo que pueda".
“Salud y viva la muerte. Vivan Rusia y Túnez en nuestro poder”
La siguiente, dejada en el camino, simplemente decía:
“Muero por miserable. Antonio Cumbre”.
Y una tercera encontrada en la zona y dirigida a la Guardia Civil:
“Civiles de los destacamentos, tranquilos no podéis estar pues si seguís así los haremos una emboscada, así que no perseguirnos para que así seamos amigos porque podemos morir tanto nosotros como vosotros así que ya sabéis, esto es un aviso, a estos que les quitamos el dinero que nos busquen ellos.”
A la mañana siguiente tras ser encontrado el cadáver, hechas las diligencias y trasladado el mismo a Alanís, el capitán Farrona interroga personalmente al jornalero al que había mandado detener junto al porquero Francisco Gallego Ruíz, enterado de que el primero solo llevaba dos días trabajando en la finca, en cuanto a Manuel, bien por propia voluntad o por las duras condiciones interrogatorias del capitán, da una última versión y reconoce que había contactado con la partida el día anterior a los acontecimientos, 
“que le salieron al paso, en un regajo de Las Encarnaciones, el Florencio y el Baldomero preguntándole si estaba en la finca el dueño, a lo que contestó que sí.”
A continuación, da los nombres y apodos de los componentes de la partida, así como nombres de confidentes de Malcocinado y Guadalcanal, pero no reconoce a insistencia del capitán achacándole la organización de la partida al “Chato de Malcocinado”, entre sollozos dice:
“…que el Chato de Malcocinado no formaba parte del grupo toda vez que el mentado se encontraba en aquella fecha oculto en Guadalcanal ...,  donde cuando el entierro del Antonio Cumbre estuvo el dicente con el aludido comiendo y bebiendo vino...”
Estos acontecimientos marcaron un antes y un después entre los vecinos del pueblo serrano de Guadalcanal, sobre todo, sembró el pánico en el sector acomodado que se organizaba en grupos para salir al campo y visitar sus fincas, vaciando cortijos y casillas de todo objeto de valor, recibían anónimos solicitando dinero bajo amenazas para ellos y para sus familias, a pesar de las detecciones y algún juicio sumarísimo con condena a ser fusilados de los llamados “bandidos de la sierra” anunciados por las autoridades del régimen y que nada tenían que ver con los autores de la muerte de Antonio Cumbre, ya que los autores seguían campando por la sierra armados y cada vez más organizados, aumentaron las detenciones de los llamados enlaces o informadores y la vigilancia cada vez más férreas de las calles Sevilla, Espíritu Santo y Santa Ana dieron la impresión de un pueblo parcialmente tomado por la Guardia Civil.
Así pues siguieron los acontecimientos, Juan Cerrato López hacendado de Guadalcanal, denunció que al llegar a su casa en la calle Adelardo López de Ayala, recogió un su zaguán un anónimo en el que le reclamaban 100.000 pesetas, conocido los hechos, se personó aquella misma tarde en el puesto de Guadalcanal el capitán Farrona, montando un dispositivo con cuatro guardia civiles y el cabo Manuel Rodríguez al frente en el puerto de Llerena cercano a la localidad, lugar designado para entregar el dinero.
Pasadas las 9 de la noche fue detenido en dicho lugar el joven de dieciocho años Serafín Flores Arcos, natural y vecino del pueblo. Sometido a declaración por el Capitán Farrona, éste dijo que había redactado el anónimo alentado por su cuñado José Murciano Espino avecinado en Ahillones aprovechando “el revuelo” que había en Guadalcanal por la muerte del falangista Cumbre y sacarle dinero a Cerrato, por los hechos fueron detenidos José Murciano y al día siguiente los vecinos de Llerena Gerardo Núñez Granado (un joven con trastorno mental) y Francisca Granado Moliner.
Tres días más tarde, los jornaleros Francisco Espínola Martínez y Manuel García Quiles encontraron cuando llegaron a la Finca de La Florida, su lugar de trabajo otro anónimo, de lo que dan cuenta al casero de la finca Ángel Chaves Domínguez, este anónimo estaba dirigido al dueño pidiéndole una cantidad importante de dinero, personada la Guardia Civil en el cortijo alertada por el dueño, registraron la estancia y encontraron un papel anónimo en las habitaciones de los trabajadores, consultado a los presentes, trascendió ser la cama ocupada por Gonzalo Gálvez García alias “El Machero”, resultando ser similar el texto y letra al enviado a Juan Cerrato.
“El Marchero” fue detenido en su domicilio de Guadalcanal acusado de ser informador de la partida del “Chato de Malcocinado”, no pudo justificar su falta al trabajo los días 6 y 7 de Abril así como el día del secuestro de Antonio Cumbre, el alegó que estuvo en Llerena donde vivía su novia.
Siguieron los registros y detenciones en Guadalcanal, aquella misma noche fueron detenidos: José Carranco Blanco “El jeringa” presunto enlace de la partida del Chato y los familiares que vivian en Guadalcanal, su sobrino Manuel Castillo Carranco (detenido y procesado ese mismo año), José Rodríguez Gusano “El Moyo”, Andrés Nieto Díaz “El Petro” y Rafael Salvador Ortega “Topete”, acusados todos ellos de haber mantenido una reunión en la taberna de Morringa para planear una campaña de anónimos. 
Al día siguiente tras los interrogatorios y en una rápida diligencia todos los detenidos fueron trasladados a la cárcel Lora del Río, el día 26 de Abril coincidiendo con el fusilamiento de María Esquivel Vizuete en Sevilla, se firma un auto de procesamiento por el instructor de la causa, las máximas autoridades solicitan una justicia rápida y ejemplar para los autores y cómplices del secuestro y asesinato de un adicto al régimen. Se solicita libertad condicional para Gerardo Núñez (debido a su juventud) y a la vecina de Llerena Francisca Granado, se precipitan los acontecimientos, el día 10 de Mayo se celebra un Consejo de Guerra en la Sala de Justicia de la Capitanía General de Sevilla presidida por el Teniente Coronel Fernández Palomino, una rápida sentencia no deja ningún resquicio de duda en su Fallo, el Consejo de Guerra impone las siguientes penas: pena de muerte para Gonzalo Gálvez García, “debía llevarse a cabo con la máxima publicidad, por un piquete de la Guardia Civil, a las 11 horas de la mañana del día 16 en la Plaza pública de Guadalcanal” y penas de 30 años para los procesados José Murciano Espino, Rafael Salvador Ortega, Andrés Nieto Díaz, Serafín Flores Arcos y Francisca Granado Moliner.

Fuentes.- Archivo Histórico Provincial de Sevilla (AHPS): Expedientes de Reclusos de la Prisión Provincial de Sevilla, Expedientes de libertad vigilada (4827), La Resistencia Armada contra Franco. Tragedia del Maquis y la Guerrilla, Guerrillas Antifranquistas en la Sierra Norte de Sevilla 1937/1951, Una guerra que no dice su nombre. Los usos de la violencia en el contexto de la guerrilla antifranquista (1.939-1.953), La represión franquista en la provincia de Sevilla, La guerrilla Antifranquista en Extremadura. Mujer y Guerrilla Antifranquista y Republicanos en la Sierra Morena.
Causas.- 379/39, 1046,1047, 1268, 1427 y 1435/41, 1231/42, 575,958 y 983/43, 591,620 y 1241/44, 113 y 941/45368 y 507/48, 32 y 709/49 y 260/51.

Juan Marco Jiménez y Rafael Spínola
La Fragua del Pensamiento