By Joan Spínola -FOTORETOC-

By Joan Spínola -FOTORETOC-

Villa de Guadalcanal.- Dió el Sr. Rey D. Fernando a Guadalcanal a la Orden de Santiago , e las demás tierras de la conquista, e de entonces tomó por arma una teja o canal, e dos espadas a los lados como así hoy las usa.



miércoles, 11 de noviembre de 2009

EL LEGADO DEL PASADO


El Canal del Bajo Guadalquivir, también llamado el “Canal de los presos", fue construido entre los años 1940 al 1962



Recordar es vivir, y vivir, mantener vivos los sueños.
José Saramago



Los proyectos para la transformación en regadío de las marismas del bajo Guadalquivir se remontan a principios del siglo XIX, pero por ser una obra de tal magnitud, no fue hasta 1940 cuando se inició su construcción, que se concluyó en 1962.
El canal del bajo Guadalquivir es un canal de riego, infraestructura hidráulica destinada originalmente a poner en riego una superficie de 56.000 hectáreas de las provincias de Sevilla y Cádiz. Actualmente riega una superficie de 80.000 ha.
Parte del embalse de Peñaflor en Sevilla y recorre 158 Km. hasta las marismas de Cádiz.
La obra se llevó a cabo por presos políticos de la dictadura, a "pico y pala", siguiendo la política de Redención de Penas por el Trabajo, llegando a contar con 2.000 presos. A lo largo de su recorrido se jalonaban campos de trabajo como en Los Merinales, El Arenoso, La Corchuela en Dos Hermanas, asimismo los familiares también crearon los poblados de Torreblanca y Valdezorras, en Sevilla, Quintillo en Dos Hermanas o El Palmar de Troya, en Utrera.
En el año 2006 al tramo comprendido entre La Rinconada y Dos Hermanas se le cambió la denominación por "Canal de los Presos".
Un monumento a la memoria histórica de Los Merinales se instaló el día 17 de junio de 2009 en la rotonda donde empieza la finca del Charco del Pastor, antigua entrada al campo de trabajo de Los Merinales.
Tan vasta operación hidráulica pasó por numerosas vicisitudes asociadas a los conflictos de intereses afectados por la derivación de aguas del Guadalquivir. Desde los de los gestores del Puerto de Sevilla, hasta la participación de la empresa privada en la financiación de las obras. Todo lo cual se reflejó en la compleja trayectoria de su planificación y ejecución. Son elocuentes de esta complejidad, las características del primer tramo (previsto inicialmente como navegable), la propia secuencia de su construcción, las modificaciones de los proyectos por la incidencia de otras obras públicas (autopista, aeropuerto o polígonos industriales), la cambiante delimitación de las zonas regables y, en consecuencia, las previsiones de agua de riego y dotaciones por unidad de superficie.
Las referencias bibliográficas sobre la propia obra hidráulica demuestran el interés que suscitó tan ambicioso proyecto. Aunque son muy escasas, o prácticamente nulas, las referencias a la forma en que se llevó a cabo la construcción de sus primeras secciones. No fue la única obra que se realizó por presos políticos en Andalucía, pero sí la más significativa, al menos en las comarcas occidentales.
De todas formas, lo que sí conocemos –por la memoria presente y viva de sus testigos– es que el desarrollo de estas obras dejó huellas profundas. Por ejemplo, en el tejido urbano de los alrededores de Sevilla. Las barriadas de Bellavista o Torreblanca no se entienden sin la actividad directa generada por las obras del canal y las transformaciones hidráulicas del Bajo Guadalquivir. Pero, también, de forma indirecta, por las derivadas de una población reclusa que vivió en los campos de concentración al servicio de estas obras, y en cuyos aledaños se asentaron sus familiares en condiciones penosas de supervivencia y drama humano. La realización del «Canal de los Presos» significó no solamente una transformación importante del espacio físico, sino que también se tradujo en un cambio social y urbano en los municipios que recibieron a los prisioneros políticos.
En la actualidad todo este proceso ha pasado en buena medida al olvido, con todas las consecuencias políticas y sociales que ello conlleva.
Relación de presos de Guadalcanal (Sevilla) que contribuyeron a la ejecución de la obra.

Arenal Cordero, José María.- Agricultor
Barrero García, Carmelo.- Ferroviario
Benítez Pinelo, Antonio.- Agricultor
Bernabé Guerrero, Manuel.- Campesino
Blanco Díaz, Francisco.- Agricultor
Casau Bernabé, Antonio.- Peluquero
Chaves Márquez, José .-Jornalero
Chaves Moyano, José.- Campesino
Cortés Parra, Manuel.- Agricultor
Cote Blandéz, Francisco.- Campesino
Gallego Barrera; Francisco.- Campesino
Gálvez García, Patricio.- Jornalero
García Gálvez, José.- Jornalero
García García, Ramón.- Vendedor
García Heredia, Manuel.- Campesino
Gómez Burgos, Rafael.- Campesino
Gómez Veloso, José .-Jornalero
González Millán, Narciso.- Jornalero
Gordillo Sampedro, Miguel.- Agricultor
Guerrero Casado, Jesús.- Agricultor
Llanos Capellán, Ignacio.- Jornalero
López Gordón, Francisco.- Peón
Merchán Bernabé, Manuel.- Peón
Muñoz Arenas, Rafael.- Jornalero
Pérez Cámara, Jesús.- Barbero
Rico Rincón, Francisco.- Peón
Rivero Fontán, José Oficial.-Albañil
Vázquez Rodríguez, Carlos.- Matarife

Este escrito es solo un apéndice para recordar una pequeña parte de nuestra reciente pasada historia, por ello no quisiera que se interpretase como parte de la llamada “Memoria Histórica”, tampoco quisiera herir susceptibilidades o sacar del fondo del corazón de las familias de los aquí citados, recuerdos y tragedias familiares del pasado, simplemente quiero hacer un respetuoso recuerdo a nuestros paisanos que se vieron involucrado en una guerra sin sentido.

Rafael Candelario Repisa

Fuentes.- Archivo Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Centro Estudios Turolense, Hemeroteca de ABC y libro “El Canal de los Presos”

2 comentarios:

  1. Cuando estuve en Guadalcanal hablando sobre este asunto (4 o 5 años) aún ciertos "miedos" se palpaban en el ambiente. Espero que eso haya cambiado, de ahí que me alegre de esta referencia en elblog

    Cecilio Gordillo, Coord. RMHSA de CGT-A

    ResponderEliminar
  2. Hola Me llamo Raúl Gallego y soy descendiente de un preso del canal, ehorabuena por tú árticulo.

    Raúl Gallego
    Getafe (Madrid)

    ResponderEliminar